Tres películas hechas en la Comunitat Valenciana se colarán este noviembre en la competición más exigente de uno de los festivales de cine mediterráneo con más solera de Europa. Els dies clars, La gran fiesta del cine y Calle de los Ángeles competirán por la Palmera de Oro de la 41ª Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que se celebrará del 3 al 15 de noviembre y que este año reúne doce largometrajes en su sección oficial. Los tres títulos valencianos tienen además otro rasgo en común que los hace especiales: los tres son estrenos mundiales.
La Mostra, organizada por el Palau de la Música de València, nació en 1980 con la vocación de convertirse en un escaparate del cine producido en los países de la cuenca mediterránea. Llegó a ser suspendida en 2011 como medida de austeridad municipal, y no fue recuperada hasta 2018. Cuarenta y un años después de su primera edición, el festival afronta una de sus convocatorias más ambiciosas: más de 100 títulos y cerca de 90.000 euros en premios. La Palmera de Oro mantiene su dotación de 30.000 euros para la producción ganadora, más 15.000 euros destinados a su distribución en España, mientras que la Palmera de Plata cuenta con 20.000 euros.
Un certamen que mira al Mediterráneo desde sus contradicciones
La sección oficial de esta edición no es un catálogo aséptico de cinematografías nacionales. Es, más bien, un mapa de tensiones: doce largometrajes procedentes de países como Turquía, Croacia, Serbia, Italia, Argelia, Francia, Palestina, Egipto o Grecia que, a través de la ficción, el documental, la comedia, el drama o el thriller, retratan un Mediterráneo sacudido por las desigualdades, las transformaciones sociales y los conflictos de identidad. Crisis de vivienda, choques generacionales, brechas entre el mundo urbano y el rural, guerras narradas desde adentro. Lo que los cineastas viven, acaban contándolo.
"Los 12 largometrajes de esta sección de honor son estrenos en España. Aunque contamos también con tres estrenos mundiales de las tres producciones valencianas que han sido seleccionadas, y que representan muy bien el estado actual del cine valenciano." - Sara Mansanet, directora de la Mostra de València y subdirectora de Cinematografía y Audiovisuales del Palau de la Música de València
Mansanet también destacó que el 58% de las películas seleccionadas en la sección oficial están dirigidas por mujeres, un dato que no es anecdótico sino que habla de un cambio estructural en la autoría cinematográfica mediterránea que la Mostra ha sabido recoger.
Tres miradas valencianas: de la esquizofrenia al Cabanyal
Els dies clars es la ópera prima de Sandra Ferrús. Producida por Suica Films y rodada íntegramente en valenciano, con localizaciones en la ciudad de València y la comarca de la Ribera Alta, la película aborda la salud mental y el desgaste del entorno familiar cuando las instituciones fallan. El drama cómico sigue a Vicent, un joven con alma rockera diagnosticado con esquizofrenia, con un reparto encabezado por la propia Ferrús junto a Sergi Torrecilla, Pilar Martínez y Toni Misó. No es un tema menor: según la Organización Mundial de la Salud, más de 24 millones de personas en el mundo viven con esquizofrenia, y el estigma sigue siendo uno de los mayores obstáculos para su tratamiento.
Toni Agustí y María S. Torregrosa regresan a la Mostra con un proyecto que desafía las convenciones técnicas del cine. Su película La gran fiesta del cine, producida por Hanoi Producciones, fue rodada en un solo día, construida sobre la improvisación actoral y estructurada como un único plano secuencia de 90 minutos en tiempo real. Los cineastas ya habían sorprendido en la Mostra en 2021 con La última cena; ahora regresan con una radiografía de las bambalinas del séptimo arte protagonizada por las valencianas Marta Belenguer, Lorena López y Amparo Fernández.
La tercera apuesta valenciana es el documental Calle de los Ángeles, dirigido por Silvia Rey Canudo —cineasta murciana afincada en València y nominada al Goya por su cortometraje Wan Xia. La última luz del atardecer— y producido por Limbus Filmak con la participación del Institut Valencià de Cultura y À Punt. A partir de su propia experiencia de más de una década viviendo en El Cabanyal, el histórico barrio marinero de València, Rey construye una sátira ácida sobre la especulación inmobiliaria. Un tema que, en una ciudad donde el precio del alquiler no ha dejado de crecer en la última década, resuena con una urgencia que va mucho más allá del cine.
"Para el Palau, integrar la Mostra es una responsabilidad, y queremos contribuir a que el festival continúe creciendo como espacio de encuentro del cine y de la ciudadanía." - Vicente Llimerá, director gerente del Palau de la Música de València
Nuevas voces del Mediterráneo y talento emergente
Junto a las producciones valencianas, la sección oficial acoge nuevas voces avaladas por algunos de los principales festivales internacionales. Es el caso del italiano Alberto Palmiero, que debuta con Keep Me in Mind, una comedia dramática sobre las dificultades de emancipación de una generación marcada por la incertidumbre laboral, película que obtuvo el Premio a la Mejor Ópera Prima en otro festival antes de llegar a València. La Filmoteca del Institut Valencià de Cultura, los cines Babel y ABC Park acogerán las proyecciones oficiales y paralelas.
En total, la 41ª Mostra programará 155 proyecciones seleccionadas de entre las 700 candidaturas recibidas por distintas vías. Un filtro exigente que, según sus organizadores, persigue ante todo la diversidad: de países, de temas y de miradas. En un Mediterráneo que hoy mismo es escenario de guerras, movimientos migratorios y crisis sociales, el festival propone algo tan sencillo —y tan necesario— como sentarse a escuchar lo que sus cineastas tienen que contar.
