El busto de Jaume I recupera su esplendor a 750 años de la muerte del rey que fundó la Valencia moderna

El Ayuntamiento de València restaura el busto en madera del Rey Jaume I para incorporarlo a una exposición conmemorativa en el MuVIM.

 - Actualizado a 02/11/2026 13:57

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Busto Jaume I
Busto Jaume I
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Hay piezas que cargan con siglos de historia en silencio, acumulando polvo y pequeñas heridas invisibles al ojo que no sabe mirar. El busto en madera del Rey Jaume I, custodiado en el Museo Histórico Municipal de la Casa Consistorial de València, era una de ellas. Ahora, tras una intervención de restauración integral, la obra vuelve a lucir la policromía y el brillo que sus autores quisieron darle en 1886, justo a tiempo para convertirse en protagonista de los actos que conmemoran el 750 aniversario de la muerte del monarca que conquistó y fundó la ciudad.

Una maqueta que se convirtió en obra de arte

El busto no nació como pieza definitiva, sino como una suerte de ensayo en volumen. Los hermanos Venanci y Agapit Vallmitjana Barbany fueron protagonistas de la renovación de la escultura catalana entre la segunda mitad del siglo XIX e inicios del siglo XX. Y fue precisamente ese tándem creativo el que, en 1886, talló esta figura en madera como prueba previa a un encargo de mayor envergadura: la estatua ecuestre de Jaume I que cinco años después se instalaría en el Parterre, el jardín más cercano al casco histórico de la ciudad. Agapito y Venancio trabajaron en común durante largo tiempo, y en ocasiones resulta difícil atribuir las obras a uno u otro. Lo que quedó claro es que el busto, lejos de quedarse en simple boceto descartable, terminó integrándose en las colecciones artísticas municipales y encontrando su lugar definitivo en el mismo edificio donde se toman las decisiones de la ciudad.

No está solo. En ese mismo espacio descansan otras piezas que condensan la historia de València: la Reial Senyera, el Penó de la Conquesta o la espada atribuida al propio Jaume I. Un rincón del Ayuntamiento que, sin demasiada publicidad, alberga el alma simbólica de la capital del Turia.

Tres mil euros para salvar siglos de historia

El paso del tiempo no perdona ni al mejor material. El busto presentaba un estado de conservación deficiente: la madera, construida a partir de la unión de diversas piezas ensambladas, reacciona ante los cambios de temperatura tensionándose, lo que había generado grietas y fisuras a lo largo de los años. A eso se sumaban daños por golpes y roces, y una capa generalizada de polvo adherido tanto a la madera como a las superficies doradas que la decoran.

El Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico del Ayuntamiento encargó la intervención a la empresa especializada Noema Restauradores, S.L., por un importe de 3.146 euros con IVA incluido. Una cifra modesta, si se piensa en lo que estaba en juego. El criterio que guió los trabajos fue el de mínima intervención, respeto por el original y reversibilidad de las actuaciones, el estándar ético de la restauración contemporánea que obliga a no añadir nada que no pueda deshacerse en el futuro sin dañar la pieza.

Los trabajos incluyeron limpieza mecánica en seco con brochas de cerdas suaves y microaspiración del polvo, un tratamiento fungicida para eliminar hongos, limpieza química tanto de la madera como del estrato dorado y fijación de este último con cola orgánica. Las fisuras se estucaron, las grandes grietas recibieron injertos de madera de balsa, y todas las reposiciones se reintegraron cromáticamente antes de aplicar una capa de protección final a la totalidad de la obra. Un protocolo milimétrico que, en conjunto, ha devuelto a la pieza una presencia que hacía décadas que no tenía.

Una efeméride que la ciudad no quiere dejar pasar

El 750 aniversario de la muerte de Jaume I no es una fecha cualquiera para València. El monarca, fallecido en 1276, es la figura fundacional a la que la ciudad debe su identidad, su lengua, su derecho histórico y buena parte de su imaginario colectivo. Que el Ayuntamiento y la Diputación Provincial de València hayan decidido conmemorar la efeméride con una exposición conjunta refleja el peso que ese legado sigue teniendo en la vida institucional y cultural de la ciudad.

La muestra se titula Jaume I, regnar el futur y podrá visitarse en el MuVIM entre el 12 de noviembre de 2026 y el 7 de febrero de 2027. El Consistorio aportará más de medio centenar de piezas, entre las que figurará el busto recién restaurado. La exposición reunirá numerosos objetos y obras de arte que permitirán reconstruir la figura del monarca desde múltiples perspectivas.

"Con esta actuación, devolvemos el esplendor a una de las piezas históricas más estrechamente vinculadas con la imagen del monarca" - José Luis Moreno, delegado de Cultura del Ayuntamiento de València

Moreno añadió que la restauración contribuye también a "comprender mejor nuestros orígenes, a preservar la memoria de València y a mantener vivo el vínculo entre la ciudad que hemos heredado y la que queremos legar a las próximas generaciones". Una declaración de intenciones que, más allá del protocolo político, apunta a algo real: las ciudades que cuidan sus objetos históricos también cuidan la memoria de quiénes son y de dónde vienen. El busto de Jaume I, con sus grietas reparadas y su brillo recuperado, será en los próximos meses una pequeña prueba de ello.