El olor a corcho y musgo navideño vuelve a tener premio en el Marítim. La Junta Municipal del barrio marítimo de Valencia ha puesto en marcha la segunda edición de su Concurso de Belenes, una iniciativa que reparte hasta 2.000 euros en premios entre las entidades ciudadanas del distrito que decidan montar y exhibir su nacimiento estas navidades. La convocatoria, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de València, ya es oficial, y el plazo de inscripción arrancará el próximo 2 de noviembre.
Una tradición que en Valencia tiene raíces muy profundas
Montar el belén no es un gesto menor en esta ciudad. La tradición del belén fue introducida en España por franciscanos y clarisas, posiblemente a través del propio puerto de Valencia, dado el continuo tráfico comercial y cultural con Nápoles y Sicilia existente en la época. Desde entonces, la costumbre arraigó con fuerza y hoy forma parte inseparable del paisaje navideño valenciano. La tradición belenista que se vive aquí entronca directamente con ese espíritu artístico tan fallero de ninots, barroco, artesanía, corcho y modelado. No es casual, entonces, que un barrio con tanta identidad propia como el Marítim haya decidido hacer de los belenes un concurso con entidad y presupuesto propios.
En Valencia existe además una importante tradición de artesanos especializados en la creación de figuras de belén que se exhiben por toda la ciudad. Ese sustrato cultural es el caldo de cultivo perfecto para un certamen como este, que en su segunda edición busca consolidarse como cita fija del calendario navideño del distrito.
Tres categorías para todos los estilos
El concurso distingue entre tradición e innovación, y lo hace con criterio. Las bases contemplan tres categorías diferenciadas. La primera, denominada Tradicional modalidad A, está pensada para composiciones de menor escala o alcance, con un único premio de 100 euros y diploma. La segunda, Tradicional modalidad B, eleva la competición con un primer premio de 450 euros, un segundo de 350 euros y un tercero de 150 euros, todos acompañados de su correspondiente diploma.
La tercera categoría, Diseño libre, ofrece exactamente la misma dotación económica que la modalidad B: 450, 350 y 150 euros para el primero, segundo y tercer clasificado respectivamente. Esta apertura al diseño libre no es un detalle menor. La imaginación para diseñar los belenes no tiene límites: de material reciclado, de ganchillo, de clips, bajo el mar o en el espacio. La categoría libre invita precisamente a explorar esa creatividad sin restricciones temáticas ni estéticas. Además, el certamen contempla diez accésits con diploma, distribuidos entre las tres categorías, lo que amplía considerablemente las posibilidades de reconocimiento para los participantes.
Cómo y cuándo inscribirse
El plazo de presentación de solicitudes estará abierto del 2 al 30 de noviembre, ambos incluidos. La inscripción puede realizarse de dos formas: a través de la sede electrónica del Ayuntamiento de València, mediante instancia general, o de forma presencial en el Registro General de Entrada de la Junta del Marítim, ubicada en la calle Barraca, 53. Además, cada entidad deberá enviar una copia de la instancia al correo electrónico [email protected] para facilitar el seguimiento de la solicitud.
En la documentación deberán constar el nombre de la entidad participante, la dirección exacta del belén y su horario de visita, los datos de la persona responsable y el coste aproximado del pesebre. Este último dato, aparentemente anecdótico, permite a la organización valorar el esfuerzo e inversión de cada participante dentro de su contexto.
Solo para entidades del distrito, y con los deberes hechos
No puede participar cualquiera. El concurso está dirigido exclusivamente a entidades inscritas en el Registro Municipal de Entidades Ciudadanas del Ayuntamiento de València que estén situadas físicamente en la demarcación de la Junta Municipal del Marítim. Asociaciones de vecinos, peñas, clubs culturales o cualquier otro colectivo del barrio pueden optar a los premios, siempre que cumplan además con sus obligaciones tributarias, con la Seguridad Social y con las normativas sobre reintegro de subvenciones.
En un momento en que muchas tradiciones navideñas luchan por sobrevivir frente al empuje de otras celebraciones, que una institución local como la Junta del Marítim destine 2.000 euros a premiar pesebres —y lo haga ya por segunda vez— dice mucho sobre el valor que se le otorga al belén como expresión cultural viva. El Marítim, barrio de pescadores, de historia y de carácter, tiene ahora también su propio concurso de nacimientos. Y quién sabe si, en unos años, se convertirá en una de las citas navideñas más esperadas de la ciudad.

