La tensión entre la histórica celebración del Corpus Christi de Valencia y la acampada de docentes en huelga ha encontrado una vía de entendimiento a pocos días del inicio de la 'festa grossa'. Tras una jornada de reuniones y negociaciones, los profesores han decidido reubicar temporalmente su campamento para permitir el desarrollo de los actos previstos por el 700 aniversario de una de las tradiciones más emblemáticas de la ciudad.
La decisión llega después de que la alcaldesa de València, María José Catalá, mantuviera este miércoles un encuentro con la asociación Amics del Corpus y representantes del Arzobispado para estudiar diferentes escenarios ante la coincidencia entre las celebraciones y la protesta educativa instalada desde el pasado lunes en la Plaza de la Virgen.
Mientras el Ayuntamiento trabajaba ya en un "plan B" para garantizar el desarrollo de los actos, la asamblea de docentes anunció a través de sus redes sociales que optará por desplazarse dentro del mismo espacio para evitar interferencias con la programación del Corpus.
"Queremos demostrar nuestro respeto por la cultura valenciana", explicaron los organizadores de la acampada, que consideran que el diálogo ha sido la mejor herramienta para evitar una confrontación que desviara la atención de sus reivindicaciones en defensa de la educación pública.
La coincidencia entre ambas movilizaciones había generado preocupación en los últimos días. La Plaza de la Virgen es uno de los escenarios principales del Corpus, que este año celebra siete siglos de historia con procesiones, danzas tradicionales, las Rocas, els gegants i cabuts y numerosos actos patrimoniales entre el 4 y el 7 de junio.
La Policía Local requiere una intervención a la Delegación de Gobierno
La preocupación por el posible impacto de la acampada en los actos del Corpus ha llegado también al plano institucional. La Policía Local de Valencia ha remitido una carta a la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana en la que se solicita una intervención urgente ante la presencia de los manifestantes en uno de los espacios neurálgicos de la celebración.
En el escrito, los agentes reclaman la adopción de las medidas oportunas "con la mayor celeridad posible" para garantizar el normal desarrollo de los actos previstos con motivo del 700 aniversario del Corpus. Sin embargo, la respuesta de la Subdelegación del Gobierno ha sido clara: ha recordado que las ordenanzas municipales atribuyen al Ayuntamiento la competencia para la retirada de elementos instalados en la vía pública y ha advertido de que un eventual desalojo forzoso podría derivar en altercados y enfrentamientos físicos, por lo que cualquier actuación debía ser evaluada previamente por los responsables técnicos y policiales.
Finalmente, la vía del acuerdo se ha impuesto. De momento, los docentes mantendrán su protesta, pero facilitarán la celebración de una de las fiestas más importantes de Valencia en el año de su 700 aniversario.

