Descenso del tráfico en Valencia durante abril: Menos vehículos en accesos y vías interiores pese a las obras

Los datos de Intensidades Medias Diarias (IMD) revelan una reducción significativa respecto a 2025 y 2019, impulsando la movilidad sostenible en la ciudad.

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La ciudad de Valencia ha registrado una notable disminución en sus Intensidades Medias Diarias (IMD) de tráfico durante el pasado mes de abril. Los informes municipales han indicado un descenso de 6.000 vehículos en los accesos a la capital en comparación con el mismo periodo de 2025. A pesar de que la IMD de los accesos en abril ha sido superior a la de años anteriores, se ha mantenido un 5,48 % por debajo de los niveles de 2019, un año que el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha calificado como “el momento álgido del tráfico urbano”.

Esta reducción del flujo vehicular se ha producido en un contexto de importantes intervenciones urbanísticas, como la reurbanización de las avenidas Giorgeta-Pérez Galdós. La alcaldesa, María José Catalá, ha destacado recientemente esta obra como “la obra urbana más importante y más compleja realizada en Valencia en las últimas décadas”, subrayando la magnitud del proyecto en curso.

Análisis del tráfico en vías interiores y accesos

El estudio mensual elaborado por el Ayuntamiento ha revelado que las IMD en las principales vías interiores de la ciudad también han experimentado una reducción. Se ha observado un descenso del 4 % en relación con abril de 2025, un 1 % menos que en 2023 y un 7 % inferior a la cifra de 2019. Estos datos han sugerido una estabilización, e incluso una disminución, de la movilidad interna en vehículo privado, a pesar de las complejidades que las obras han podido generar.

El concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, ha enfatizado que el Gobierno Municipal ha mantenido “criterios rigurosos” para el análisis de la evolución del tráfico. Además, ha asegurado que describir el tráfico en València “utilizando datos puntuales de determinadas vías y extrapolando esos datos al conjunto de la ciudad no es justo y no responde a la realidad”.

Metodología y transparencia en los datos

En respuesta a las interpretaciones de la oposición, el edil ha aclarado que las series históricas de IMD siempre se han elaborado con la misma fuente de datos y procedimientos. “Cuando existen sensores o espiras, se toman los datos reales; y cuando no los hay o tienen algún problema de funcionamiento, se aplican algoritmos que se basan en los mismos criterios, antes y ahora, por lo que los errores que pueda haber ahora y en el pasado son los mismos. Por tanto, lo que difiere es la manera de interpretar los datos, no los propios datos”, ha subrayado Carbonell.

El Ayuntamiento ha diferenciado dos grupos de datos para un análisis más preciso:

  • Accesos a la ciudad: Se ha analizado el flujo de vehículos que entran en Valencia.
  • Vías interiores principales: Se han considerado aquellas con intensidades iguales o superiores a 30.000 vehículos.

Esta distinción ha permitido observar que, mientras los accesos a la ciudad han mostrado un crecimiento, el tráfico interior se ha mantenido estable. Este fenómeno ha llevado a inferir que, a pesar del aumento de vehículos que llegan a la ciudad, los residentes de Valencia han modificado sus hábitos de desplazamiento, optando por alternativas al coche privado. “Este hecho permite inferir que si, a pesar de que crecen los accesos el tráfico interior no crece, los vecinos de València están variando sus hábitos o rutinas y optan por modos alternativos de transporte”, ha explicado Carbonell.

Impulso a la movilidad sostenible

El concejal Carbonell ha puesto en valor el compromiso de la ciudadanía de Valencia con los modos de transporte sostenibles. Ha destacado el uso de la bicicleta, que “ha experimentado un crecimiento muy importante de uso desde el año 2023”, y el transporte público, como la EMT, que “ha pasado de 93 millones de pasajeros en 2023 a 120 millones hoy”.

Los datos registrados han confirmado esta tendencia, mostrando que el uso de la red de carriles bici de la ciudad, que supera los 225 kilómetros, se ha incrementado en un 10 % en abril con respecto a 2025. Estos indicadores han reforzado la visión de una Valencia que avanza hacia un modelo de movilidad más respetuoso con el medio ambiente y más eficiente para sus habitantes.