Siete siglos y medio después de su muerte, Jaume I sigue siendo una figura capaz de llenar museos, inspirar esculturas y aparecer en juguetes infantiles. El Museo de Historia de València inaugura este 14 de octubre la exposición "La imagen del rey Jaume I. De monarca a símbolo posmoderno", una muestra que va mucho más allá del tópico del rey conquistador para explorar cómo la historia, la política y la cultura popular han ido moldeando —y a veces reinventando— la figura de uno de los monarcas más influyentes del Mediterráneo medieval.
La exposición llega en un momento especialmente cargado de significado. Jaume I falleció el 27 de julio de 1276 , y la ciudad de València ha rendido homenaje al rey durante todo 2026 con motivo del 750 aniversario de su muerte, en el marco de una efeméride de carácter histórico y cultural orientada a la divulgación rigurosa del pasado de València y del Reino de Valencia. La exposición del Museo de Historia es, en cierto modo, el broche cultural de un año entero de conmemoraciones.
Una mirada en tres tiempos
El proyecto expositivo ha sido encomendado al historiador Federico Martínez Roda como comisario principal y a Antonio Atienza como comisario adjunto, con el diseñador Pau Soriano y el fotógrafo Santiago Martí completando el equipo creativo. La muestra estructura su relato en tres grandes bloques cronológicos que funcionan casi como tres exposiciones dentro de una: la época foral, que se prolonga desde el siglo XIII hasta el siglo XVIII; la Renaixença, que abarca hasta los años sesenta del siglo XX; y la época actual. No es solo un recorrido por la imagen del rey, sino también una radiografía de cómo cada época proyecta sobre el pasado sus propias necesidades y obsesiones.
El primer bloque, el de la época foral, es quizá el más sobresaliente desde el punto de vista patrimonial. Entre las piezas expuestas destaca el Liber Instrumentorum Omnium Episcopi Te Ecclesie Valentine, un códice de 1420 que recoge los privilegios que diferentes reyes concedieron al obispo y a la catedral de València. Se exhiben también cuatro sellos pertenecientes al propio monarca, tres pergaminos emitidos por él y el Aureum Opus Privilegiorum, compilado por Lluís Alanya e impreso por Diego de Gumiel en València en 1515. Estas piezas, procedentes de la Catedral de València, el Archivo Histórico Municipal y la Biblioteca Serrano Morales, permiten comprender el peso de los Fueros como corpus normativo avanzado para su tiempo: un sistema legal que reguló la vida del Reino de València durante siglos.
La época de la Renaixença ocupa el segundo bloque. Aquí, el rey deja de ser un personaje de pergaminos y privilegios para convertirse en símbolo de una identidad colectiva en construcción. La imagen de Jaume I en este periodo aparece representada a través de fotografías de los proyectos escultóricos que se comenzaron en su homenaje en pueblos y ciudades valencianas, testimonios visuales de cómo el siglo XIX y principios del XX convirtieron a un monarca medieval en estandarte cultural y político.
Del Parterre al Playmobil
El tercer bloque es, sin duda, el más sorprendente. La imagen moderna de Jaume I pivota sobre la escultura que el escultor Agapit Vallmitjana realizó a finales del siglo XIX y que hoy preside el Parterre de València: una figura imponente que se ha convertido en referencia iconográfica casi inevitable. Pero la exposición va más lejos. En 2006, veinticinco ilustradores reinterpretaron la figura del monarca, y la muestra recoge algunas de esas visiones contemporáneas a través de las obras de Sento Llobell y Manuel Martín. También hay espacio para la filatelia y, en un giro que invita a la sonrisa, para los juguetes infantiles: Jaume I ha llegado a encarnar un personaje de Playmobil, lo que dice mucho sobre hasta qué punto su figura ha trascendido la historia para instalarse en la cultura popular de forma permanente.
Setecientos cincuenta años después de su muerte, Jaume I sigue siendo una presencia viva en la historia, la cultura y las fiestas de la Comunitat Valenciana. Las instituciones siguen estudiando sus decisiones, analizando las consecuencias de su reinado y debatiendo sobre la huella que dejó en la historia: una vigencia que pocos monarcas medievales pueden reclamar con tanta legitimidad.
Cuatro meses para descubrir al rey detrás del mito
La exposición podrá visitarse en el Museo de Historia de València, situado en la calle de València, 42, en Mislata, del 14 de octubre de 2026 al 7 de febrero de 2027. El horario es de martes a sábado, de 10 a 14 horas y de 15 a 19 horas; los domingos y festivos, de 10 a 14 horas. Cuatro meses para acercarse a un rey que, según se mire, nunca se ha ido del todo.


