Hay ciudades que guardan sus secretos bajo tierra. València es una de ellas. Del 25 al 28 de julio de 2026, la capital valenciana abre al público cuatro de sus espacios arqueológicos e históricos más singulares con motivo del Día de la Arqueología: dos refugios antiaéreos de la Guerra Civil, un tramo de la muralla islámica medieval y un museo dedicado íntegramente a la historia de la ciudad. Una oportunidad para bajar al subsuelo y comprobar, de primera mano, que el pasado no está tan lejos como parece.
La iniciativa está coordinada por el Servicio de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM) junto con los museos municipales, que han organizado cuatro itinerarios para que el público pueda descubrir los grandes hitos que han marcado el destino de València. Las visitas son guiadas, se ofrecen en castellano y en valenciano, y pueden reservarse llamando directamente a cada espacio. Sin colas online, sin aplicaciones: solo una llamada de teléfono.
Un museo para entender de dónde viene la ciudad
El primer espacio es el Museu d'Història de València, que propone un recorrido por la evolución de la ciudad desde su fundación hasta la actualidad, a través de una de las exposiciones permanentes más completas sobre el pasado valenciano. La visita general está programada para el domingo 26 de julio a las 11:00 horas en castellano, y a las 12:30 horas se celebrará una sesión infantil en valenciano pensada para acercar la historia a los más pequeños de forma participativa. Reservas en el teléfono 963 70 11 05.
La muralla que sobrevivió al olvido
El martes 28 de julio le llega el turno a la Galería del Tossal, donde se conserva uno de los tramos mejor preservados de la antigua muralla islámica de Balansiya, el nombre árabe con el que se conocía la ciudad durante el período de dominación musulmana. No es un vestigio cualquiera: estas piedras fueron parte de la estructura defensiva que articuló la vida urbana de València durante siglos, mucho antes de que la ciudad adoptara su fisonomía actual.
La visita guiada en valenciano arranca a las 17:00 horas; la versión en castellano, a las 18:00 horas. Información y reservas en el 963 98 18 03.
Los refugios que recuerdan que València fue bombardeada
Quizás la parte más impactante del programa sea la que lleva a los visitantes a los refugios antiaéreos de la Guerra Civil. No es un episodio que suela ocupar portadas, pero València fue una de las ciudades españolas más bombardeadas durante la contienda, y las huellas de esa violencia todavía pueden recorrerse bajo sus calles.
El primero de estos espacios es el Refugio Antiaéreo del Ayuntamiento de València. Construido en 1938 para proteger a escolares y personal municipal durante los bombardeos de la Guerra Civil, este búnker fue habilitado en el edificio consistorial en una época en la que la Casa Consistorial albergaba aún un centro escolar. Tras su rehabilitación, hoy puede visitarse prácticamente tal y como fue concebido. Las visitas se celebran los días 25 y 28 de julio, a las 12:00 horas en valenciano y a las 13:00 horas en castellano. Reservas: 962 08 13 90.
El segundo refugio es el de la calle Serranos, otro de los espacios subterráneos que permiten imaginar cómo vivía la población civil valenciana cuando sonaban las alarmas de bombardeo. Las visitas también se celebran los días 25 y 28 de julio, a las 11:00 horas en valenciano y a las 12:00 horas en castellano. El teléfono de reservas es el mismo: 962 08 13 90.
Una fecha con historia propia
El Día de la Arqueología es una iniciativa nacida en España desde la Plataforma de Profesionales de la Arqueología, establecida en el año 2022. Algunas instituciones lo han celebrado en los últimos años el 28 de julio, fecha en la que se realizó el último evento impulsado desde Reino Unido, un proyecto que estuvo activo entre 2011 y 2017. Sea cual sea la fecha exacta en el calendario, el propósito es siempre el mismo: acercar a la ciudadanía la arqueología como profesión y como ciencia, dando visibilidad a todos los aspectos relacionados con el patrimonio arqueológico.
En ese sentido, la propuesta de València encaja con precisión en ese espíritu divulgador. Cuatro espacios, cuatro épocas distintas, un mismo hilo conductor: la historia de una ciudad que lleva más de dos mil años habitada y que, cuando se da la oportunidad, sigue teniendo mucho que contar. Quienes quieran escucharla tienen unos pocos días para coger el teléfono y reservar su plaza.


