Valencia pondrá en marcha en enero de 2027 un proyecto piloto de agentes tutores, una figura de la Policía Local especializada en la protección de niños y adolescentes. Su objetivo será prevenir el acoso escolar, detectar situaciones de riesgo y actuar ante problemas que puedan afectar a los menores tanto dentro como fuera de las aulas.
La iniciativa busca reforzar, así, la prevención y la atención a la infancia mediante policías con formación específica y una relación más cercana con los centros educativos, las familias y los servicios sociales. De esta forma, los agentes no se limitarán a intervenir cuando se produzca un problema, sino que también trabajarán para identificar posibles dificultades antes de que vayan a más.
El Ayuntamiento de Valencia ya se ha adherido al Protocolo del Programa Agente Tutor, impulsado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). La Junta de Gobierno Local aprobó esta incorporación a principios de año y ahora la ciudad avanza hacia la puesta en práctica del servicio.
Qué es un agente tutor y qué funciones tendrá en Valencia
El agente tutor es un policía local especializado en la prevención, detección e intervención ante situaciones que puedan poner en riesgo el bienestar de los menores. Su trabajo se desarrolla en coordinación con la comunidad educativa y los profesionales que intervienen en la protección de la infancia.
Una de sus principales funciones será prevenir y detectar el acoso escolar, además de intervenir ante conflictos que puedan surgir entre alumnos. La mediación será una de las herramientas para abordar estos problemas y favorecer una convivencia más segura en el entorno educativo.
Su labor también incluirá la vigilancia del absentismo escolar, la prevención de delitos y la detección de situaciones relacionadas con el consumo de sustancias. A ello se sumará la colaboración en campañas preventivas dirigidas a niños y adolescentes.

El objetivo es que estos policías puedan identificar señales de alerta y actuar cuando detecten que un menor atraviesa una situación complicada. Por ejemplo, podrán intervenir ante conflictos que requieran mediación o colaborar con los profesionales correspondientes cuando existan indicios de que un niño o adolescente necesita ayuda. Asimismo, se apuesta por la escucha, la orientación y la prevención, con especial atención a las circunstancias personales y sociales que pueden afectar a la infancia.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha defendido la importancia de detectar las dificultades a tiempo y estar cerca de quienes necesitan ayuda. En este sentido, ha destacado que los agentes tutores representan una Policía Local capaz de escuchar, acompañar y generar confianza, además de intervenir cuando sea necesario.
Cuándo comenzará el servicio y dónde estarán los agentes tutores
La puesta en marcha del programa seguirá un calendario progresivo. La formación de los agentes de barrio que asumirán estas funciones comenzará a principios de noviembre de 2026, según el calendario anunciado por el Ayuntamiento.
Tras esta preparación, la previsión municipal es iniciar el proyecto piloto en enero de 2027. Será entonces cuando Valencia comience a probar este modelo de intervención policial especializado en la protección de menores.
El despliegue no llegará de golpe a todos los colegios de la ciudad. La intención es extender el programa progresivamente a los centros educativos que lo soliciten, de manera que la implantación se adapte a las necesidades de cada comunidad escolar. Por tanto, el proyecto comenzará como una experiencia piloto y su alcance crecerá de forma gradual.
Cómo puede beneficiar a los menores, las familias y los colegios
Uno de los principales beneficios del agente tutor será contar con una figura policial de referencia para abordar problemas relacionados con la convivencia y la protección de los menores. Su presencia permitirá reforzar la colaboración entre la Policía Local, los centros educativos, las familias y los servicios sociales.
La detección temprana es uno de los aspectos centrales del programa. Identificar a tiempo una situación de acoso, un problema de absentismo o un conflicto puede facilitar que se actúe antes de que sus consecuencias se agraven. La prevención también permitirá orientar las intervenciones hacia las necesidades concretas de cada caso.
Para los centros educativos, la iniciativa ofrecerá una vía de colaboración con policías que tendrán formación específica para tratar estas situaciones. Las familias, por su parte, podrán beneficiarse de una mayor coordinación entre los profesionales que trabajan en el entorno de los menores, aunque el procedimiento concreto para contactar con los agentes deberá concretarse con la implantación del servicio.

El programa también busca fomentar la convivencia y la resolución pacífica de los conflictos. Más allá de actuar ante un problema ya detectado, los agentes podrán colaborar en campañas preventivas para concienciar sobre conductas de riesgo y promover relaciones más seguras entre niños y adolescentes.
La clave estará en combinar la intervención policial con la prevención y el trabajo conjunto con otros profesionales. El agente tutor no sustituye a los docentes ni a los servicios sociales, sino que incorpora una figura especializada que puede contribuir a detectar dificultades y facilitar la respuesta coordinada.
Con el inicio de la formación en noviembre y el horizonte de enero de 2027 para el proyecto piloto, Valencia prepara así una nueva herramienta de protección de la infancia. Su implantación progresiva permitirá comprobar cómo funciona el modelo y extenderlo a los centros educativos que soliciten incorporarse.

