Valencia pone el foco en la financiación: el gran obstáculo que frena a las más de 1.700 startups del ecosistema emprendedor valenciano

La directora general de Emprendimiento señala la financiación como el principal reto del ecosistema valenciano en la cuarta edición de The Gap in Between.

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Mónica Payá, directora general de Emprendimiento e Internacionalización de la Generalitat Valenciana
Mónica Payá, directora general de Emprendimiento e Internacionalización de la Generalitat Valenciana
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Tener una buena idea no basta. Tampoco lo es contar con talento, con universidades potentes o con más de 1.700 startups activas en el territorio. El principal cuello de botella del ecosistema emprendedor valenciano tiene nombre propio: la financiación. Así lo señaló Mónica Payá, directora general de Emprendimiento e Internacionalización de la Generalitat Valenciana, durante su intervención en la inauguración de la cuarta edición de The Gap in Between, el evento internacional que convierte cada año a Valencia en un punto de encuentro entre startups, inversores, empresas, administraciones y sociedad civil.

Un ecosistema vivo, pero incompleto

Payá dibujó un retrato con luces y sombras del tejido emprendedor valenciano. Las luces son evidentes: según el último informe GEM —el estudio de referencia mundial en materia de emprendimiento—, la Comunitat Valenciana supera la media española en intención de emprender, en actividad emprendedora reciente y en actividad consolidada. No es un dato menor. Significa que aquí no solo se sueña con montar empresas, sino que se hace, y muchas de ellas logran sobrevivir más allá de los primeros años, que es cuando la mayoría fracasa.

A ese dato se suma una infraestructura de apoyo nada desdeñable: más de 1.700 startups, varias universidades, centros europeos de empresas e innovación y un amplio abanico de entidades de apoyo al emprendimiento. The Gap in Between, organizado por Social Nest Foundation y celebrado en La Marina de Valencia, es precisamente uno de los espacios donde ese ecosistema toma cuerpo: en ediciones anteriores ha reunido a más de 4.500 asistentes de 40 nacionalidades, con la participación de más de 600 corporaciones y 400 inversores.

Pero Payá fue clara en su diagnóstico: "un ecosistema vivo no es un ecosistema terminado". Y en esa brecha entre lo que hay y lo que falta es donde aparece el problema de la financiación.

"Desde la Conselleria de Industria, que dirige Marián Cano, trabajamos para evitar que un proyecto nacido aquí tenga que irse fuera para seguir creciendo" - Mónica Payá, directora general de Emprendimiento e Internacionalización de la Generalitat Valenciana

El reto de crecer sin salir de casa

La frase de Payá encierra una de las tensiones más conocidas del mundo startup: la llamada "fuga de proyectos". Muchas empresas emergentes nacen en ecosistemas regionales con buenas ideas y capacidad técnica, pero llega un momento en que necesitan rondas de financiación más grandes, y si el capital no está cerca, los fundadores se marchan donde sí lo está. Madrid, Barcelona, Londres o Berlín han actuado históricamente como imanes para esos proyectos que nacieron en otras ciudades pero maduraron en otro lugar.

Para atajar ese problema desde la raíz, la Dirección General de Emprendimiento dio un paso concreto la semana pasada: reunió el primer grupo de trabajo del Consejo Valenciano de Emprendimiento dedicado específicamente a financiación e inversión. En torno a esa mesa se sentaron centros europeos de empresas e innovación, inversores, universidades y organizaciones empresariales, todos con un objetivo compartido: construir un mapa de soluciones para que los proyectos valencianos encuentren el capital que necesitan sin tener que cruzar fronteras autonómicas o nacionales.

Valencia, laboratorio europeo de innovación

El contexto elegido para este mensaje no fue casual. The Gap in Between es uno de los eventos de mayor proyección internacional del ecosistema innovador valenciano. En ediciones anteriores ha reunido a más de 4.500 asistentes de 40 nacionalidades, con la participación de más de 600 corporaciones, 400 inversores, 1.100 startups y más de 200 ponentes internacionales. Una audiencia que convierte el evento en altavoz ideal para trasladar el mensaje de que Valencia no solo aspira a competir, sino a liderar.

El programa combina keynotes, mesas redondas y sesiones de networking estructurado, y se posiciona en la intersección entre negocio, capital e impacto, con un enfoque orientado a facilitar conexiones reales. Ese espíritu encaja con la visión que Payá trasladó en su discurso: Valencia como "corazón europeo de la innovación", un lugar donde el talento internacional y el empuje local se encuentran para diseñar soluciones con vocación global.

El diagnóstico está hecho y el primer grupo de trabajo ya está en marcha. Ahora el reto es pasar de las mesas de debate a las rondas de inversión reales. Porque en el ecosistema emprendedor, como en casi todo, la diferencia entre una buena idea y un negocio sostenible suele medirse en euros.