Valderrama urge a anticiparse a los desastres: "Una alerta que solo entienden quienes ya conocen el sistema no es eficaz

El conseller de Emergencias defiende en Valencia un modelo de protección civil centrado en la prevención y la preparación ciudadana.

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Un año después de que la DANA del 29 de octubre de 2024 se llevara por delante 229 vidas y causara daños económicos extraordinarios en la provincia de Valencia , la pregunta sigue siendo incómoda: ¿estamos realmente preparados para la próxima? El conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama, cree que la respuesta está en cambiar el enfoque radicalmente: dejar de apagar fuegos y empezar a evitarlos.

De la reacción a la anticipación

Valderrama impartió una conferencia en el Colegio Notarial de Valencia bajo el título 'De la reacción a la anticipación: el sistema valenciano de emergencias', organizada por el propio colegio en colaboración con la Cátedra de Derecho Notarial 'Rafael Gómez-Ferrer' de la Universidad Católica de València. El mensaje central fue claro: esperar a que suenen las alarmas para actuar es llegar demasiado tarde.

El conseller planteó una pregunta que, según él, debe guiar toda política de emergencias: "¿Qué podemos hacer hoy para evitar que mañana sea demasiado tarde?". La respuesta, dijo, no está en los protocolos de respuesta rápida, sino en algo más profundo y más difícil: el conocimiento, la prevención, la formación y la planificación previa.

"Una emergencia no comienza necesariamente cuando suenan las alarmas" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

En su intervención, Valderrama enumeró situaciones que ya constituyen riesgo latente antes de cualquier catástrofe: un barrio expuesto a inundaciones, una vivienda en zona de monte, un edificio vulnerable ante un terremoto, un servicio que depende de un único suministro o, simplemente, una persona que no puede comprender una recomendación oficial. El peligro, en definitiva, no espera a los titulares.

El talón de Aquiles de las alertas: la accesibilidad

Uno de los puntos más concretos de la conferencia abordó una paradoja que rara vez se discute en los despachos: una alerta puede ser técnicamente perfecta y ser completamente inútil. Un año después de las inundaciones que devastaron parte de Valencia, los expertos reconocen mejoras en los sistemas de alerta, la educación y la coordinación institucional, pero advierten que las obras de protección y la planificación territorial siguen en su mayoría pendientes. En ese contexto, Valderrama fue directo al señalar los puntos ciegos del sistema.

"No podemos considerar eficaz una alerta que solo entienden quienes ya conocen el sistema; no basta con comunicar una evacuación si una persona no dispone de transporte; no basta con indicar un punto de encuentro si no es accesible" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

En otras palabras, la brecha no está solo entre la señal y el receptor, sino entre la instrucción formalmente correcta y la conducta realmente posible. Una frase que, dicha así, resume décadas de fracasos en la comunicación de emergencias a nivel global.

Autoprotección sí, pero sin confundir responsabilidades

El conseller fue cuidadoso en no trasladar toda la carga al ciudadano. Reconoció el valor de la autoprotección, pero precisó que esta "complementa la acción pública, pero no la sustituye". Una distinción relevante en un contexto en que, tras la DANA, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat y las autoridades locales cruzaron más de 3.300 comunicaciones durante la tarde del 29 de octubre de 2024, en un proceso que acabó siendo objeto de investigación judicial.

Para Valderrama, lo que se necesita es una gestión integral del riesgo que actúe antes, durante y después de una emergencia: que conecte la planificación con la capacidad operativa, la información con la toma de decisiones y la inversión pública con las necesidades reales, presentes y futuras. No como reacción puntual a una tragedia, sino como constante de la acción pública.

El riesgo de aprender solo del último desastre

Valderrama lanzó una advertencia que bien podría aplicarse a cualquier organización, pública o privada: "Una organización que solo se especializara en el último episodio sufrido llegaría tarde al siguiente". Una frase que, en el contexto valenciano, resulta especialmente cargada de significado.

El conseller incidió en que el sistema de emergencias debe estar preparado para escenarios cambiantes derivados de condiciones meteorológicas extraordinarias, y ser capaz de anticiparse a ellos con conocimiento, planificación, tecnología y coordinación. Los catastróficos efectos causados por la DANA el 29 de octubre de 2024 en Valencia han llevado a reflexionar sobre si España se enfrenta a una tendencia hacia precipitaciones extremas sin precedentes. Una tendencia que, si continúa, no admite gestiones reactivas. La pregunta que dejó flotando Valderrama al final de su conferencia es, en realidad, la más exigente de todas: ¿estamos dispuestos a prepararnos para lo que todavía no ha ocurrido?