Un virus que amarilla las venas de los limoneros reúne en Valencia a los principales expertos mundiales para frenar su avance por el Mediterráneo

El IVIA celebra el 27 de octubre una cumbre científica internacional sobre el CYVCV, virus emergente detectado recientemente en España e Italia

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Imagen de archivo de un proyecto del IVIA
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Hay enfermedades que llegan sin avisar y se instalan con discreción antes de que nadie haya trazado un plan para combatirlas. Eso es, en esencia, lo que está ocurriendo con el virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos —conocido por sus siglas en inglés, CYVCV—, un patógeno emergente que tiñe de amarillo las nervaduras de limoneros y naranjos amargos y que, tras años circulando por Asia, ha cruzado las puertas del Mediterráneo. El 27 de octubre, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) convierte su sede en Moncada en el epicentro científico de la respuesta: allí se celebrará una jornada internacional que reunirá a investigadores de China, Italia y España para compartir lo que saben y, sobre todo, para acordar cómo actuar.

Un virus que viaja lejos y se detecta tarde

El CYVCV fue identificado por primera vez en Pakistán en 1988 y durante décadas se consideró un problema lejano, casi ajeno a los campos europeos. En China se detectó en 2009 en la provincia de Yunnan y se extendió rápidamente hacia otras regiones productoras de cítricos. Lo que entonces parecía una amenaza confinada a Asia ha seguido moviéndose. Su presencia ha sido confirmada en Italia en 2024 y en California en 2022, además de en diversos países asiáticos donde ya estaba establecido.

Los primeros casos en España se confirmaron a finales de 2025, inicialmente en Cataluña y, poco después, en la Comunitat Valenciana. En la primavera de 2026, la enfermedad cruzó la frontera administrativa hacia la Región de Murcia, consolidando su presencia en el principal arco citrícola del país. El problema no es solo su llegada: es que puede pasar desapercibido. En naranjo y mandarino la infección puede cursar sin síntomas visibles, lo que dificulta enormemente su detección visual.

El patógeno se transmite mediante injerto, herramientas de corte o insectos vectores. Una cadena de contagio, en definitiva, difícil de interrumpir en el día a día de los campos citrícolas. Aunque no se descarta que su introducción en España se deba a material vegetal importado irregularmente, se va a revisar el sistema de saneamiento y certificación de cítricos.

Moncada, capital mundial del CYVCV por un día

La jornada del IVIA no es un evento más en el calendario agrícola. Es la respuesta institucional y científica a una urgencia real. El encuentro nace, según explica su director, Alejandro Tena, de la necesidad de afrontar los nuevos retos que plantea el virus tras su aterrizaje en Europa occidental.

"La reciente detección de este virus en España e Italia plantea nuevos retos para la sanidad de los cítricos en la cuenca mediterránea", ha añadido Alejandro Tena, director del IVIA

Entre los participantes destacan Francesco Di Serio, investigador del Instituto per la Protezione Sostenible de le Piante de Italia, y los doctores Mengji Cao y Xuedong Liu, del Citrus Research Institute de la Southwest University de China. Precisamente desde esa institución china llega buena parte del conocimiento acumulado sobre el virus, dado que en Italia el CYVCV fue detectado por primera vez en 2024, en un jardín privado de Campania y en un vivero del Lacio. La jornada reúne, pues, a quienes llevan más tiempo estudiando la enfermedad con quienes acaban de estrenar su relación con ella.

El programa abordará la emergencia y expansión mundial del virus, los riesgos específicos para la citricultura mediterránea, los avances en diagnóstico y el conocimiento de su diversidad genética. También se analizarán las bases moleculares de la enfermedad, la interacción del virus con sus hospedadores y las estrategias de manejo integrado y las nuevas tecnologías para su control. La jornada está dirigida a investigadores, técnicos de sanidad vegetal, personal de laboratorios de diagnóstico, profesionales del sector citrícola y estudiantes.

El sector citrícola valenciano, en alerta permanente

El IVIA no ha esperado a esta cita internacional para movilizarse. Desde que el virus fue detectado en distintas zonas productoras de la Comunitat Valenciana, el instituto ha organizado charlas y encuentros con agricultores, viveristas, técnicos e investigadores para difundir los conocimientos científicos más recientes sobre el CYVCV: sus vías de dispersión, las estrategias de diagnóstico y las medidas de protección disponibles.

Expertos del IVIA y del Servicio de Sanidad Vegetal de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca han mantenido reuniones con las principales organizaciones del sector: AVA Asaja, La Unió Llauradora i Ramadera, ASAJA Alicante, UPA, la Federació de Cooperatives Agroalimentàries de la Comunitat Valenciana, el Comité de Gestión de Cítricos y la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola (ASFPLANT).

Desde octubre de 2022, el CYVCV figura en la lista de alerta de la Organización Europea y Mediterránea de Protección de las Plantas (EPPO), que recoge todos los patógenos que pueden representar un riesgo fitosanitario para la región. Una advertencia que tardó años en materializarse en Europa y que ahora obliga a actuar con rapidez para proteger una citricultura mediterránea que, en el caso de España, representa uno de los pilares más sólidos de su agricultura de exportación. La jornada del 27 de octubre en Moncada es, en ese sentido, mucho más que un congreso científico: es la primera vez que los países afectados se sientan juntos para trazar una respuesta común antes de que el virus decida hasta dónde quiere llegar.