La Unión Europea no garantizará que la maleta de mano sea gratuita, sino que será una decisión que recaerá en las aerolíneas. Así ha quedado reflejado en el acuerdo política que ha cerrado la UE sobre la reforma de los derechos de pasajeros tras una década de bloqueo. La reforma ha salido adelante pese a la oposición de España y Letonia, mientras que Finlandia y Austria optaron por abstenerse.
Desde el Ministerio de Consumo, encabezado por Pablo Bustinduy, se ha criticado el texto acordado al considerar que no protege adecuadamente derechos que el Gobierno español considera esenciales, como el transporte gratuito del equipaje de mano. No obstante, el departamento también ha valorado positivamente algunos de los avances incorporados en la nueva normativa.
Qué novedades incorpora y cómo afecta a los pasajeros: estos son los puntos clave
- Se mantienen los umbrales y tiempos que dan derecho a reclamar una compensación por retraso de vuelto de más de tres horas: entre 250 y 600 euros.
- Se impide a las aerolíneas cobrar a las familias o personas dependientes un sobrecoste por garantizar asientos juntos.
- Renuncia a proteger el derecho a embarcar con equipaje de mano de hasta 10 kg sin pagar por ello. En este sentido, el precio básico del billete deberá incluir la maleta de mano para que los pasajeros puedan comparar precios entre aerolíneas antes de hacer la reserva. Sin embargo, si un pasajero quiere volar solo con un bolso pequeño que pueda caber debajo del asiento, tiene derecho a obtener un descuento en la compra.
- Sí que se podrá seguir llevando gratis un bolso o mochila que quepa debajo del asiento, como hasta ahora.
- Se prohíbe cobrar por hacer cambios administrativos o corregir errores en los nombres de los pasajeros, una práctica habitual de algunas aerolíneas de bajo coste que había sido denunciada como abusiva.
En conjunto, la reforma introduce cambios relevantes para los viajeros europeos, especialmente en materia de información, asistencia y protección de familias y personas dependientes. Sin embargo, la decisión de no blindar la gratuidad del equipaje de mano ha generado críticas por parte de asociaciones de consumidores y de algunos gobiernos, que consideran que se pierde una oportunidad para reforzar los derechos de los pasajeros. Pese a ello, las instituciones comunitarias defienden que las nuevas normas aportarán mayor transparencia y seguridad jurídica tanto para los usuarios como para las aerolíneas cuando entren en vigor el próximo año.


