Selectividad 2026: esto es lo que cambia y lo que sigue igual

PAU 2026 en Valencia: conoce todas las modificaciones que afectarán a tu examen

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Un grupo de estudiantes realiza un examen de la PAU
Un grupo de estudiantes realiza un examen de la PAU

La selectividad de 2026 ya tiene forma y llegará con novedades pero sin sobresaltos ni cambios de guión a última hora. Las pruebas de acceso a la universidad (PAU) mantendrán, en líneas generales, la misma estructura que en 2025 y solo incorporarán modificaciones puntuales que ya estaban previstas y comunicadas con antelación.

Cabe recordar que el año pasado se puso fin a la máxima optatividad que se había implantado durante la pandemia y que permitió, hasta 2024, alcanzar la nota máxima sin estudiar todo el temario.Aquella medida, pensada inicialmente para no perjudicar a estudiantes afectados por contagios o aislamientos, acabó generando críticas por los desequilibrios que provocaba. 

A eso se sumó el inicio de un proceso de armonización entre comunidades autónomas, especialmente en lo relativo a la estructura y los horarios de las pruebas. Con ese contexto, la edición anterior ya introdujo cambios profundos, de ahí que 2026 se plantee como un año de consolidación.

¿Cuáles son los principales cambios?

Entre las materias afectadas se encuentran Lengua Castellana y Literatura, Lengua Valenciana y Literatura, Historia de España, Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales, Artes Escénicas y Física. Todos los cambios se trataron en las reuniones de coordinación con el profesorado de noviembre y ya están reflejados en los modelos de examen y criterios de corrección publicados en la web oficial de las PAU.

En Lengua Castellana y Literatura, el examen seguirá estructurado en tres bloques: comunicación escrita, conocimiento de la lengua y educación literaria. Los dos primeros apenas presentan ajustes, más allá de pequeños cambios técnicos que buscan fomentar la reflexión y la comprensión, como un enfoque más competencial en la gramática o el uso de la tercera persona en la pregunta de resumen. 

La verdadera novedad está en el bloque literario, con la renovación de las lecturas obligatorias. Obras como la Antología poética de Federico García Lorca, Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo o Entre visillos de Carmen Martín Gaite dejan paso a los cuentos de Emilia Pardo Bazán, Tres sombreros de copa de Miguel Mihura y una selección poética de la Generación del 27. Además, cambia la forma de responder a las preguntas de educación literaria, ya que se reduce su número y solo habrá que contestar a dos, siempre referidas a un único texto.

En Lengua Valenciana y Literatura, los cambios siguen una línea similar. La obra poética de Maria Mercè Marçal, se incorpora a la prueba con una selección de cinco poemas, en una apuesta por reforzar la presencia de autoras. En el ámbito teatral contemporáneo se produce un relevo, ya que Carles Alberola sustituye a Rodolf Sirera en el estudio del teatro desde 1939 hasta la actualidad. Se mantienen, no obstante, los nombres que ya venían siendo habituales en el temario, como Joan Fuster, Vicent Andrés Estellés y Mercè Rodoreda.

En Historia de España no se introducen cambios estructurales en el examen, aunque sí en el formato de las fuentes históricas. Los ejercicios podrán incluir imágenes, tablas o gráficos, además de textos, y podrán abarcar contenidos del siglo XIX, del XX o de ambos.

En Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales se añade un ajuste en el bloque de estadística. El alumnado valenciano tendrá que enfrentarse ahora a ejercicios de distribuciones de probabilidad normal y binomial, una novedad que responde al objetivo de avanzar hacia una mayor armonización con otras comunidades y que fue comunicada a finales del curso pasado.

En Artes Escénicas, el cambio responde a una cuestión práctica. La obra La cantante calva de Eugène Ionesco deja de trabajarse porque no cuenta con edición en valenciano, lo que dificultaba su abordaje en aquellos institutos que imparten la materia en la lengua propia. En su lugar se introduce Rinoceronte, del mismo autor, que sí dispone de esa versión.

En Física, la prueba se simplifica en cuanto a su organización interna. Se pasa de seis bloques de contenido a cuatro, un ajuste que busca converger con modelos más homogéneos en el conjunto de España. Este cambio ha obligado a redistribuir la puntuación y a redefinir la opcionalidad, de modo que uno de los bloques será obligatorio, a diferencia de lo que ocurría hasta ahora, cuando siempre se podía elegir entre dos opciones.

Cambios en Bachillerato 

Más allá de la selectividad, la Conselleria de Educación ha anunciado ajustes en el currículo de Bachillerato que tendrán impacto en los próximos cursos. Entre ellos figura la creación de una nueva optativa centrada en la Unión Europea y la reformulación de la asignatura de Programación, Redes y Sistemas Informáticos, que pasará a llamarse Informática y tendrá un enfoque más transversal, pensado para atraer también a alumnado de Humanidades, Artes o Ciencias Sociales. 

En Historia de España se refuerza además el tratamiento de la reparación y dignificación de las víctimas del terrorismo, con una mención específica a las de ETA, mientras que en Lengua y Literatura Valenciana se ajusta la terminología para alinearla con el Estatuto de Autonomía y se refuerza el estudio de los grandes movimientos de la literatura valenciana.

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