Lo que empezó en 1945 como un incidente fortuito en la plaza de un pueblo valenciano —unos jóvenes, un puesto de tomates y un desbordamiento de adrenalina colectiva— se ha convertido ocho décadas después en uno de los eventos más fotografiados del planeta. La Tomatina de Buñol dará este año un salto histórico: RTVE la retransmitirá en directo por primera vez, mientras el Ayuntamiento de Buñol y la Diputació de València presentan la 79ª edición como la más accesible e internacional de su historia. La cita es el próximo miércoles 26 de agosto.
Un acuerdo que tardó décadas en llegar
La paradoja no es menor. La fiesta empezó a ser popular en el resto de España gracias a un reportaje emitido en el programa de Televisión Española Informe Semanal en 1983. Cuarenta y tres años después, la televisión pública cierra el círculo: fruto de meses de negociaciones en Madrid, RTVE retransmitirá en directo La Tomatina 2026. No solo eso: el ente público producirá además un documental especial con motivo del 80º aniversario de la fiesta, que se celebrará el próximo año y se emitirá en 2027. Una alianza que convierte la batalla de tomates más famosa del mundo en contenido de primer orden para la cadena estatal.
"Cada fotografía, cada vídeo y cada noticia sobre la fiesta que atraviesa fronteras lleva consigo el nombre de Buñol y el de la provincia de Valencia." - Vicente Mompó, presidente de la Diputació de València
Tradición que nació entre protestas y sobrevivió a Franco
La evolución de La Tomatina, desde sus inicios en 1945 hasta convertirse en una Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2002, es una historia que fusiona la espontaneidad, la tradición y la pasión por la diversión. No fue un camino fácil: la fiesta fue prohibida en los primeros años cincuenta por Francisco Franco debido a su falta de significado religioso, pero los participantes no se detuvieron. En 1957, como señal de desafío, se celebró el famoso entierro del tomate, una manifestación en la que los vecinos portaron un ataúd con un tomate gigante en su interior. La protesta funcionó, y la fiesta quedó legalizada para siempre.
Hasta 2013 no había límite en el número de participantes; ese año el festival se convirtió en un evento de acceso controlado para un máximo de 20.000 personas, con el fin de no colapsar Buñol, un municipio de unos 9.000 habitantes. Hoy, esa combinación de arraigo local y proyección global es precisamente lo que define la fiesta.
El plan '+Accesible': que nadie se quede fuera
La principal novedad de esta 79ª edición no llega desde los focos mediáticos, sino desde una apuesta más silenciosa y significativa. Bajo la premisa de que crecer implica no dejar a nadie atrás, el Ayuntamiento de Buñol ha puesto en marcha el plan '+Accesible', un conjunto de medidas de accesibilidad universal que van más allá de la habitual zona reservada para personas con movilidad reducida. Cualquier persona con discapacidad que comunique previamente sus necesidades contará con asistencia y acompañamiento personalizado del equipo de voluntarios, antes y durante el evento. Además, se amplía el número de voluntarios dedicados en exclusiva a este apoyo y se implementa una pulsera identificativa '+Accesible' como distintivo oficial para facilitar el acceso tanto al recinto general como al área reservada.
"Somos la ventana por la que millones de personas de los cinco continentes miran hacia nuestra tierra." - Virginia Sanz, alcaldesa de Buñol
55.000 euros en tomates y una web renovada
La Diputació de València ha financiado con 55.000 euros la compra de los tomates que teñirán las calles de Buñol el 26 de agosto. Una inversión que el presidente Mompó defiende como apoyo a una parte fundamental de la identidad colectiva de la provincia. En paralelo, la fiesta estrena una página web oficial completamente renovada, más moderna y adaptada, que incorpora también pictogramas informativos para mejorar la comprensión del evento por parte de todos los asistentes.
La presentación oficial tuvo lugar este jueves en el Patio de la Scala de la Diputació de València, donde también se desveló el nuevo cartel de la edición. El acto reunió al presidente Mompó, a la alcaldesa Virginia Sanz y al teniente de alcalde y responsable de la fiesta, Sergio Galarza, quien anunció personalmente el acuerdo con RTVE. Considerada la mayor batalla de comida del mundo, La Tomatina afronta su 79ª edición con más ambición que nunca y con la vista puesta en un 80º aniversario que promete ser, en palabras de sus organizadores, una celebración por todo lo alto. Para un evento que sobrevivió a una dictadura a base de tomates y determinación vecinal, no parece un objetivo descabellado.


