La mañana ha arrancado con largas esperas en los andenes, trenes que no llegaban a su hora y cientos de pasajeros consultando sus móviles en busca de explicaciones. Y es que un nuevo robo de cable ha vuelto a alterar de forma significativa el funcionamiento de la red de Metrovalencia, generando importantes retrasos en plena hora punta y complicando los desplazamientos de quienes se dirigían al trabajo, a clase o a citas médicas.
Según ha informado Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), la incidencia se ha detectado a primera hora de la mañana y está relacionada con la sustracción de cable del sistema de comunicaciones en distintos puntos del tramo comprendido entre València Sud y Castelló. Este tipo de cableado es esencial para garantizar la correcta circulación de los trenes y la coordinación del servicio, por lo que su robo genera problemas técnicos que alteran la regularidad habitual de paso.
Las líneas más perjudicadas están siendo la L1 (Bétera-Castelló) y la L2 (Llíria-Torrent Avinguda), que están registrando demoras significativas en la circulación. De manera indirecta, la L7 (Marítim-Torrent Avinguda) también se está viendo afectada, ya que comparte parte del trazado y conexiones operativas con los tramos dañados.
Poco después de las 08:00 horas, Metrovalencia comunicaba a través de sus canales oficiales que se estaban produciendo retrasos por “problemas técnicos”. Aproximadamente una hora más tarde, FGV detallaba en redes sociales que el origen de las demoras era un robo de cable. “Trabajamos en recuperar la regularidad del servicio lo antes posible. Disculpen las molestias”, señalaba la empresa pública.
Antecedentes en hurtos
No se trata de un hecho aislado. Según fuentes de FGV, los robos de cable se vienen produciendo desde la semana pasada en zonas donde la frecuencia de paso es menor, lo que había reducido la repercusión en el entorno más cercano a la capital. Sin embargo, el hurto registrado durante la pasada noche se ha producido en puntos más próximos a Valencia, concretamente en el entorno de Picanya y Torrent. Esta cercanía ha provocado que la afección se extienda a líneas con un volumen mucho mayor de pasajeros.
Desde FGV aseguran que se está trabajando para mantener la circulación con las máximas garantías posibles mientras se reponen los elementos sustraídos y se restablece el sistema de comunicaciones. Además, la sustracción ya ha sido denunciada ante la Guardia Civil, que investiga los hechos. Mientras tanto, la recomendación para los usuarios es consultar los canales oficiales de Metrovalencia antes de iniciar sus desplazamientos y prever posibles retrasos en los trayectos habituales.