Joaquín Prat vive uno de los momentos más felices de su vida. El presentador acaba de convertirse en padre por segunda vez tras el nacimiento de Jimena, su primera hija junto a Alexia Pla. La pequeña llegó al mundo el pasado 8 de junio en el Hospital Universitario de La Plana, en Vila-real, y desde entonces la pareja ha optado por alejarse del foco mediático para disfrutar de esta nueva etapa familiar en un lugar muy especial.
Según ha avanzado El Periódico Mediterráneo, el comunicador se encuentra estos días en Artana, el municipio castellonense del que procede la familia de su pareja. Allí, rodeado de naturaleza y tranquilidad, está viviendo las primeras semanas de vida de la recién nacida junto a los abuelos maternos.
Lejos de los platós y del ritmo frenético de la televisión, Prat ha encontrado en este rincón de la provincia de Castellón el escenario perfecto para centrarse en su familia. El propio presentador ha explicado que se encuentra en casa de sus suegros, “en un pueblito de Castellón, lejos del ruido”, disfrutando de una rutina marcada por los cuidados del bebé y los momentos compartidos con sus seres queridos.
Así es Artana, el pueblo que ha conquistado a Joaquín Prat en su nueva etapa como padre
Con apenas 1.993 habitantes, Artana se sitúa en el sur de la provincia de Castellón, en la comarca de la Plana Baixa. El municipio se encuentra en pleno valle de la Serra d'Espadà, uno de los parajes naturales más valiosos de la Comunitat Valenciana, rodeado de montañas, extensos pinares, alcornoques y campos de olivos.
Su ubicación, a unos 27 kilómetros de Castellón de la Plana, convierte a esta localidad en una de las principales puertas de entrada al parque natural. El paisaje alterna las características rocas rojizas de la sierra con bosques mediterráneos y senderos muy frecuentados por vecinos y visitantes.
Entre los lugares más emblemáticos destaca el Camí de la Solana, una ruta que atraviesa pinares y olivares y que Joaquín Prat suele aprovechar para practicar deporte durante sus estancias en la localidad. El recorrido conduce hasta algunos de los enclaves más representativos del municipio, como la Ermita de Santa Cristina, construida en el siglo XVIII en honor a la patrona del pueblo.
Artana también conserva un interesante patrimonio histórico. Su casco urbano combina viviendas de estilo popular y modernista, estrechas calles con sabor tradicional y retablos cerámicos de temática religiosa. Desde la zona del Calvario se obtiene una de las mejores panorámicas del valle, mientras que los restos de su antiguo castillo medieval recuerdan el pasado árabe y cristiano de la localidad.
En este entorno tranquilo y alejado del ruido mediático, Joaquín Prat disfruta ahora de uno de los capítulos más importantes de su vida: los primeros días junto a su hija Jimena, en un pueblo donde la naturaleza marca el día a día.

