Una protesta médica irrumpe en el centro de Valencia este miércoles

La sentada en la Plaza de la Reina llega en plena batalla por las cifras y con los médicos denunciando un sistema al límite

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Médicos valencianos inicia una nueva semana de huelga - CESM
Médicos valencianos inicia una nueva semana de huelga - CESM

La sanidad pública valenciana vive la semana más tensa del mes. La huelga indefinida de médicos y facultativos, que ya acumula una larga etapa de conflicto y cuatro convocatorias desde diciembre, ha entrado en un punto de ebullición que se hará visible este miércoles en el corazón de Valencia. La gran manifestación convocada por el Sindicato Médico CESM‑CV se perfila como el momento decisivo de un pulso que enfrenta a los profesionales con la Conselleria de Sanidad, en un clima que los propios facultativos describen como “insostenible” y que la administración intenta contener con mensajes de normalidad y cifras de seguimiento muy inferiores a las del sindicato.

Desde primera hora de la mañana de ayer, los centros sanitarios de toda la Comunitat han estado acogiendo concentraciones y protestas silenciosas. En Valencia, hospitales como La Fe, el Peset o el General han visto cómo decenas de facultativos salían a las puertas en silencio, con pancartas y batas blancas. La imagen se ha convertido en una constante: profesionales exhaustos, muchos de ellos tras largas guardias, plantándose ante la entrada de sus centros para denunciar una situación que, aseguran, lleva años gestándose y que ahora ha estallado de forma inevitable.

Pero el momento más álgido llegará el miércoles. A las 18.00 horas, los médicos están llamados a una sentada masiva en la Plaza de la Reina, un acto que pretende mostrar la unidad del colectivo y la magnitud del descontento. Una hora después, la protesta se transformará en una manifestación que recorrerá el centro de Valencia desde la misma Plaza de la Reina hasta llegar al Palau de la Generalitat.

Allí, los facultativos exigirán al conseller Marciano Gómez un giro inmediato en la gestión sanitaria y el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Unas promesas que, según CESM‑CV, no solo no se han cumplido, sino que se han alejado aún más de lo prometido durante la campaña electoral.

La convocatoria llega en un momento de máxima tensión entre el sindicato y la Conselleria, especialmente por el seguimiento real de la huelga. CESM‑CV asegura que la participación está siendo “extraordinaria”, con un 90% de seguimiento si se tienen en cuenta los servicios mínimos, que en muchos casos alcanzan el 100% en hospitales y el 75% en Atención Primaria. Para el sindicato, estas cifras demuestran que el malestar es generalizado y que la plantilla está al límite.

La Conselleria, en cambio, reduce ese apoyo a un 7,43%, con diferencias territoriales: 11,75% en Alicante, 4,54% en Castellón y 5,75% en Valencia. La distancia entre ambas cifras no es solo estadística: es política, estratégica y narrativa. Para CESM‑CV, los servicios mínimos “desproporcionados” impiden que la ciudadanía perciba la magnitud del conflicto; para la administración, la actividad asistencial está garantizada y el paro tiene un impacto limitado.

Sin embargo, los datos acumulados desde diciembre muestran otra realidad. Según la propia Conselleria, la huelga ha provocado ya cerca de 200.000 actos médicos suspendidos: más de 83.000 consultas externas, casi 99.000 citas en Atención Primaria, 22.373 técnicas y 3.059 cirugías. La cifra, que crece semana tras semana, refleja un desgaste profundo en un sistema que los profesionales describen como “al borde del colapso”.

En muchos centros de salud, las agendas superan los 50 pacientes diarios, y en los hospitales, las guardias obligatorias y la falta de sustituciones han convertido la sobrecarga asistencial en una rutina que, según los médicos, compromete la calidad asistencial y la seguridad del paciente. La sensación de agotamiento es generalizada, y muchos facultativos aseguran que la situación actual está provocando una fuga de profesionales hacia otras comunidades o incluso hacia el extranjero.

Un conflicto que crece en dos frentes

La raíz del conflicto es doble. A nivel autonómico, CESM‑CV denuncia el incumplimiento reiterado de los compromisos adquiridos por el actual Gobierno valenciano y reclama mejoras estructurales que consideran imprescindibles para evitar el deterioro del sistema. Los facultativos aseguran que la presión asistencial ha alcanzado niveles insostenibles y que la falta de personal, unida a la ausencia de sustituciones, está provocando que los equipos trabajen al límite.

La Atención Primaria, especialmente, se ha convertido en un circuito de citas encadenadas de apenas unos minutos, con agendas que se desbordan desde primera hora de la mañana. En los hospitales, las guardias de 24 horas siguen siendo una realidad que el sindicato considera “incompatible con la seguridad del paciente y del propio profesional”.

A nivel estatal, el conflicto ha escalado hasta el punto de que el Comité de Huelga ha exigido al presidente Pedro Sánchez que asuma personalmente la negociación del Estatuto Marco. Consideran que la ministra de Sanidad, Mónica García, “ha dejado de ser una interlocutora válida”, tanto por la falta de avances como por su decisión de concurrir a las elecciones en la Comunidad de Madrid. Para los sindicatos, el conflicto “excede” al Ministerio y requiere decisiones de Gobierno, no solo de un departamento que, según denuncian, “ha sido incapaz de ofrecer soluciones reales”.