Para millones de espectadores, Grison es uno de los rostros más conocidos de ‘La Revuelta’, el programa estrella de David Broncano en La 1 de RTVE. Sin embargo, lejos de los platós y de los escenarios, el músico, humorista y especialista en ‘beatbox’ guarda una faceta mucho menos conocida que lo une desde hace décadas a la Comunitat Valenciana.
"Llevo 30 años construyendo una casa con mi padre, piedra por piedra". Así resumía Grison uno de los proyectos más personales de su vida. El artista, cuyo nombre real es Marcos Martínez, ha contado en varias ocasiones que parte de su historia personal transcurre en el interior de la provincia de Alicante, en una finca adquirida por su familia cuando era niño.
El proyecto familiar que une a Grison con la Comunitat Valenciana
La historia comenzó mucho antes de que alcanzara la popularidad en televisión. Según explicó el propio Grison durante una entrevista en el programa ‘El Faro’, de la Cadena SER, sus padres compraron la finca con la idea de desarrollar un proyecto familiar y comunitario muy ligado a la naturaleza. “Eran bastante hippies ellos”, señalaba con tono jocoso.

Durante años, los fines de semana estuvieron marcados por el trabajo manual. Grison recuerda que aprendió albañilería ayudando a su padre, una experiencia que nada tenía que ver con el mundo del espectáculo, pero que terminó formando parte de su vida.
"Siempre he sido ayudante de albañil, he puesto ladrillos. El tema de la electricidad me gusta bastante", confesó al recordar aquella etapa. Ese aprendizaje práctico llegó mucho antes de dedicarse profesionalmente a la música, y posteriormente al humor, y sigue siendo uno de los recuerdos que más vincula al artista con la Comunitat Valenciana.
El vínculo con la Marina Baixa que nunca ha perdido
La conexión de Grison con la provincia alicantina va mucho más allá de esa vivienda. Su padre nació en Confrides, un pequeño municipio de la comarca de la Marina Baixa, por lo que las visitas fueron habituales desde que era niño.
Después de las jornadas de trabajo en la finca familiar, las escapadas a Benidorm, Altea o la Vila Joiosa eran casi una tradición. Aquellas visitas le permitieron conocer de cerca la gastronomía y las costumbres de la zona, algo que todavía hoy recuerda cuando regresa para actuar.

De hecho, el propio Grison asegura sentirse "casi en casa" cuando visita la comarca y reconoce que ese conocimiento le ayuda incluso durante sus espectáculos, donde suele incorporar referencias locales que conectan rápidamente con el público.
De albañil y churrero al éxito televisivo sin olvidar sus raíces
Antes de convertirse en una de las caras habituales de RTVE, Grison atravesó una etapa muy diferente. Además de colaborar en la construcción de la casa familiar, también trabajó en la churrería de sus abuelos en Madrid mientras intentaba abrirse camino en el mundo de la música. "He pasado penurias, pero ahora vivo tranquilo", reconoció en los micrófonos de ‘El Faro’.
El salto definitivo llegó gracias al ‘beatbox’, disciplina en la que comenzó a destacar en competiciones nacionales e internacionales antes de incorporarse al equipo de David Broncano, primero en ‘La Resistencia’ y ahora en ‘La Revuelta’.
Este verano afronta, además, un nuevo reto profesional como presentador de ‘El escondite’, el nuevo formato de entretenimiento de RTVE inspirado en el popular juego infantil cuyas grabaciones ya han comenzado en un set de rodaje en Países Bajos.
Pese a esa intensa actividad, el artista sigue regresando siempre que su agenda se lo permite a ese rincón de la Comunitat Valenciana donde empezó una historia muy distinta a la que millones de espectadores conocen hoy. Allí continúa una casa que, tres décadas después, sigue creciendo al mismo ritmo que el vínculo familiar que la hizo posible.

