Once millones de euros. Cuarenta y seis proyectos. Un denominador común: que la innovación deje de ser un lujo reservado a los grandes y se convierta en el motor cotidiano del tejido productivo valenciano. El Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i) ha resuelto la convocatoria de ayudas a la consolidación de la cadena de valor empresarial, con una dotación de 11,1 millones de euros destinada a financiar iniciativas de investigación y desarrollo en empresas con sede o centros de producción en la Comunitat Valenciana.
Economía circular, salud e industria avanzada, en el centro del mapa
No todos los proyectos persiguen lo mismo, pero sí comparten una ambición: mejorar algún eslabón de la cadena productiva. Los ámbitos de trabajo van desde la salud hasta las infraestructuras, pasando por la industria avanzada y la descarbonización. Sin embargo, hay un sector que se impone con claridad sobre el resto: la economía circular acapara cerca del 30% de los proyectos seleccionados, ocho puntos porcentuales por encima del sector agroalimentario, que ocupa el segundo lugar. Las tecnologías habilitadoras —inteligencia artificial, robótica, fotónica— completan el podio con un 17% del total.
La presencia tan destacada de la economía circular no es casualidad. En un contexto en que la Unión Europea endurece progresivamente sus exigencias en materia de residuos, eficiencia de recursos y ciclos de vida de los productos, que casi un tercio de los proyectos financiados apunten en esa dirección revela que las empresas valencianas están leyendo bien las señales del mercado. También tienen representación las iniciativas centradas en el hábitat sostenible, la automoción, la movilidad limpia y la descarbonización industrial.
Las pymes, protagonistas indiscutibles
¿Quién se beneficia más de este programa? La respuesta es clara: las pequeñas y medianas empresas. Las pymes concentran cerca del 60% de los proyectos aprobados, con especial peso de las microempresas y las sociedades de pequeño tamaño, que suman más de la mitad del total. Las medianas representan el 13%. En el otro extremo, las grandes empresas no quedan fuera del reparto: acumulan el 40% de los proyectos, lo que las sitúa como el segundo colectivo beneficiario en importancia.
El programa se tramita en régimen de concurrencia competitiva, lo que significa que los proyectos compiten entre sí en función de su calidad técnica y su impacto potencial. No basta con solicitarlo: hay que merecerlo. Alrededor de un tercio de las propuestas aprobadas son fruto de la colaboración entre varias empresas, mientras que el 70% restante corresponde a iniciativas individuales. La cooperación empresarial, aunque minoritaria, gana peso como palanca de innovación.
Europa paga el 60%: el papel del FEDER en la innovación valenciana
Detrás de esta convocatoria hay una arquitectura financiera que conviene entender. El programa está cofinanciado al 60% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del marco operativo de la Comunitat Valenciana 2021-2027. No es un dato menor: significa que más de seis de cada diez euros que llegan a estas empresas proceden de las arcas europeas, en un esfuerzo sostenido por reducir las brechas de innovación entre territorios.
Ivace+i ha ejecutado 240 millones de euros en fondos europeos FEDER desde el inicio del programa operativo 2021-2027 , consolidándose como la entidad de la Generalitat que mayor volumen de estos recursos canaliza hacia el sector productivo. El plan estratégico de subvenciones de Ivace+i Innovación prevé la concesión de alrededor de 170 millones de euros en ayudas entre los ejercicios 2024 y 2026 , todas ellas cofinanciadas bajo ese mismo esquema europeo.
Un capítulo pendiente: los prototipos y pruebas piloto
La resolución publicada no cierra del todo el ciclo de esta convocatoria. Queda por resolver una última línea de ayudas: la destinada al desarrollo de prototipos y pruebas piloto, incluida en la misma convocatoria de subvenciones en régimen de concurrencia competitiva para el fortalecimiento del sistema de innovación. La relación de entidades beneficiarias de esta línea se espera para la próxima semana.
En conjunto, la convocatoria abarca siete programas que incentivan la innovación empresarial y facilitan la transferencia de conocimiento desde los centros científicos y tecnológicos al tejido productivo, fomentando además la colaboración público-privada. El objetivo último no es financiar proyectos por financiarlos, sino que la innovación que se desarrolla en los laboratorios acabe cambiando cómo se fabrica, cómo se distribuye y cómo se consume en la Comunitat Valenciana. Que un agricultor reduzca residuos, que una clínica acceda a una herramienta de diagnóstico más precisa o que una fábrica consuma menos energía son, al final, las medidas reales del éxito de una política de I+D.


