Menos de una semana después de que la dana Adam dejara un rastro de inundaciones y destrucción en el litoral valenciano, la Generalitat Valenciana da un paso más en su respuesta: nueve municipios nuevos —la mayoría pertenecientes a la comarca de la Safor— se incorporarán al programa de ayudas ya activado para hacer frente a los daños causados por las lluvias torrenciales del 18 y 19 de octubre. La Conselleria de Emergencias e Interior prepara una resolución que extenderá la cobertura a L'Alqueria de la Comtessa, Almiserat, Ròtova, Ador, Rafelcofer, Beniarjó, Benirredrà, Guardamar de la Safor y Tavernes de la Valldigna.
Una dana que dejó más de 600 litros por metro cuadrado en menos de 24 horas
La dana Adam no fue un episodio menor. En las últimas 24 horas de su paso, se descargaron más de 600 litros por metro cuadrado en la región, una cifra que sitúa este temporal entre los más intensos registrados en el Mediterráneo en lo que va de siglo. La situación fue particularmente grave en el sur de Valencia y el norte de Alicante, con inundaciones que afectaron a gran parte de varios municipios. El escenario resultante —calles anegadas, infraestructuras cortadas, vecinos confinados— ha obligado a la administración autonómica a articular una respuesta económica de emergencia que, con esta ampliación, alcanza ya a 36 municipios repartidos entre la Safor y la Marina Alta.
Hasta 200.000 euros por municipio para la recuperación inmediata
La mecánica de las ayudas es clara: cada uno de los nueve nuevos ayuntamientos recibirá una aportación inicial de 200.000 euros para afrontar los gastos más urgentes. Limpieza de calles, reparación de infraestructuras dañadas, restauración de servicios públicos básicos. Son partidas que, sobre el papel, parecen cifras abstractas, pero que en un pueblo de pocos miles de habitantes pueden marcar la diferencia entre recuperar la normalidad en semanas o en meses.
Los vecinos a título individual también tendrán acceso a un abanico de ayudas directas. Los daños en enseres del hogar podrán compensarse con hasta 6.000 euros en la vivienda habitual, y hasta 3.000 euros en el caso de residencias no habituales. Además, quienes hayan visto su casa declarada inhabitable podrán solicitar una ayuda de hasta 800 euros mensuales durante un máximo de doce meses para sufragar los gastos de alquiler en un realojo. Una red de seguridad pensada para que nadie tenga que elegir entre reconstruir su hogar o pagar el alquiler de donde dormir mientras tanto.
De 27 a 36: el mapa de los municipios afectados sigue creciendo
Hasta ahora, el Consell había declarado como zonas afectadas por la dana Adam a 27 municipios, recogidos en los decretos ya publicados. De ellos, 15 pertenecen a la comarca de la Safor y 12 a la Marina Alta. Con la incorporación de los nueve nuevos, el número total asciende a 36 localidades bajo el paraguas de las ayudas autonómicas.
La lista de municipios ya incluidos en los decretos previos abarca núcleos de distinto tamaño y perfil: desde ciudades como Gandia, Dénia o Xàbia, con infraestructuras más robustas y mayor capacidad de respuesta inicial, hasta pequeños pueblos del interior de la Safor y la Marina Alta —Alfauir, Beniflá, Palmera, la Vall d'Ebo o la Vall de Gallinera— donde la vida en las zonas afectadas por una riada no vuelve a ser la misma durante mucho tiempo, y muchos de los que la sufren lo pierden todo de la noche a la mañana.
- Safor (15 municipios ya declarados): Alfauir, Barx, Bellreguard, Beniflá, Daimús, la Font d'en Carròs, Gandia, Miramar, Oliva, Palma de Gandia, Palmera, Piles, Potries, el Real de Gandia y Villalonga.
- Marina Alta (12 municipios ya declarados): L'Atzúbia, Beniarbeig, Dénia, Xàbia, Ondara, Orba, Pego, Els Poblets, la Vall d'Ebo, la Vall de Gallinera, la Vall de Laguar y el Verger.
- Primera ampliación (9 municipios nuevos): L'Alqueria de la Comtessa, Almiserat, Ròtova, Ador, Rafelcofer, Beniarjó, Benirredrà, Guardamar de la Safor y Tavernes de la Valldigna.
Una ampliación que llega, pero que también plantea preguntas
La Generalitat califica esta resolución como una "primera ampliación", una denominación que, en sí misma, abre la puerta a nuevas incorporaciones si los informes técnicos confirman daños en otros municipios aún no evaluados. La experiencia de la dana de octubre de 2024 —cuyo mapa de afectados también fue creciendo durante días a medida que se evaluaban los daños— mostró que los efectos de estos fenómenos rara vez quedan acotados desde el primer momento. La singularidad de estos eventos radica, en parte, en que inciden sobre áreas muy urbanizadas, a menudo en zonas inundables, fruto de décadas de expansión urbana que no siempre consideró el riesgo de inundación.
Mientras los equipos de emergencia continúan evaluando el alcance real de los daños, los vecinos de los nueve municipios recién incorporados podrán empezar a tramitar sus solicitudes una vez la resolución sea aprobada y publicada. Para muchas familias que llevan días conviviendo con el barro, los muebles arruinados y la incertidumbre, saber que existe un marco legal y económico de apoyo no lo resuelve todo, pero es, al menos, el primer paso necesario para mirar hacia adelante.


