Aviso a inquilinos: no renovar el alquiler puede disparar el precio mensual hasta el doble de lo que pagas

La moratoria de dos años busca frenar la escalada de precios en un mercado tensionado

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Una chica observa los precios de alquiler
Una chica observa los precios de alquiler

El Gobierno ha aprobado la prórroga de los contratos de alquiler como parte de un paquete de medidas anticrisis para aliviar la situación de la vivienda. La medida, validada el pasado viernes, establece una moratoria de dos años para los alquileres de vivienda habitual que venzan antes del 31 de diciembre de 2027, en un contexto marcado por la guerra en Irán.

Y es que, de acuerdo con los datos ofrecidos por el departamento ministerial de Consumo, la Comunitat Valenciana dispone de más de 60.000 contratos de alquiler firmados en el año 2021. Con la próxima renovación de estos contratos y la actualización de precios, se prevé un incremento medio de 2.686 euros anuales.

Es decir, si finalmente no se aplica la moratoria, el coste medio de arrendamiento podría crecer casi el doble en relación con los precios de la época de la pandemia y en unos 233 euros más de media respecto a este año.

No obstante, el real decreto-ley ha de ser convalidado por las Cortes Generales en votación parlamentaria. De esta manera, si el texto no es aprobado por mayoría, la solicitud será válida tan solo para aquellos contratos suscritos entre el 22 de marzo de 2026 y la fecha posterior a la votación en el Congreso, durante el tiempo de vigencia del decreto.

No obstante, la fecha de la votación sigue siendo una incógnita. Sin embargo, se prevé que se produzca antes del 20 de abril, plazo máximo previo a su expiración.

El proyecto de ley recoge que el incremento de los precios no pueda superar el tope del 2 %. Tan solo se aplicaría a los contratos vigentes en el momento de la entrada en vigor de la ley, no a los que se produzcan posteriormente.

Por ello, es importante que aquellos que ya están en un contrato de alquiler próximo a su expiración traten de acordar una renovación con el propietario lo antes posible y, de esta manera, beneficiarse de este proyecto de ley mientras sea factible.

Oferta escasa y precios disparados

La situación de la vivienda en la ciudad de València se ha convertido en la peor pesadilla de muchos de sus ciudadanos. Los precios siguen disparados y las predicciones no auguran una mejoría a corto plazo. De hecho, el coste del alquiler en la capital del Túria ha crecido un 82 % respecto a la época de la pandemia.

Hace seis años, el precio medio del alquiler rondaba los 700 euros y ahora supera los 1.200 euros. Se trata del mayor incremento en una ciudad española. A ello se le suma la poca oferta, puesto que se ha desplomado en un 65 %.
De esta manera, la competencia entre demandantes de viviendas en alquiler se ha quintuplicado. Es decir, el mercado del arrendamiento está vacío y lo poco que hay resulta demasiado caro.

De hecho, el 93 % de los alquileres en la ciudad ya superan los 1.000 euros mensuales y tan solo 166 se sitúan por debajo de esta cifra.

Y es que una de las causas que podrían explicar este aumento de los precios es el crecimiento de la población en la ciudad: tan solo en este último año ya hay más de 10.000 personas nuevas en València. No obstante, la oferta no ha crecido paralelamente a este aumento de la población.