Quinientas diez veces un equipo de cirujanos, anestesistas y enfermeras ha tomado asiento frente a una consola de control, ha ajustado cuatro brazos robóticos sobre un paciente y ha operado con una precisión que el ojo humano, por sí solo, jamás podría igualar. El Hospital Universitario de La Ribera acaba de cruzar un umbral simbólico que pocos centros públicos españoles han alcanzado: más de 500 intervenciones quirúrgicas realizadas con el sistema robótico Hugo RAS, una tecnología de última generación que hasta hace pocos años era patrimonio casi exclusivo de grandes hospitales privados o centros terciarios de alta complejidad.
Una apuesta de 2,3 millones que ya da sus frutos
La Conselleria de Sanidad valenciana destinó 2,3 millones de euros a incorporar este sistema al Hospital de La Ribera, una inversión que, a la vista de los resultados, parece haber encontrado su retorno más allá de lo económico. El Hugo RAS, desarrollado por Medtronic y autorizado en la Unión Europea desde 2021, es una plataforma modular equipada con cuatro brazos robóticos independientes e intercambiables y visión tridimensional de alta definición. Su diseño nació, precisamente, para derribar las barreras históricas de coste y complejidad que durante dos décadas impidieron que la cirugía robótica se extendiera más allá de unos pocos centros pioneros. En perspectiva global, apenas el 3% de las intervenciones quirúrgicas en el mundo se realizan aún con asistencia robótica, a pesar de sus demostradas ventajas.
"Alcanzar las 500 cirugías robóticas demuestra la consolidación de un proyecto que permite ofrecer procedimientos más precisos con una visión 3D de alta definición, menos invasivos y con una recuperación más rápida para los pacientes", ha comentado José Mínguez, director médico del Hospital Universitario de La Ribera
Urología lidera, pero el robot ya opera en cuatro frentes
El programa arrancó, como es habitual en este tipo de tecnología, por la puerta de Urología. No es casualidad: las intervenciones de próstata y riñón fueron las primeras en beneficiarse de la cirugía robótica a nivel mundial, y constituyen hoy cerca de la mitad de todos los procedimientos robóticos que se realizan en el planeta. En La Ribera, el área urológica acumula 287 de las 510 operaciones registradas, lo que representa más de la mitad del total. Pero el robot ha ido conquistando quirófanos: Coloproctología suma ya 83 intervenciones —cirugías de colon por distintas patologías, entre otras—, mientras que Cirugía Esófago-Gástrica y Ginecología alcanzan 70 procedimientos cada una.
En Ginecología, el sistema se emplea tanto en extirpaciones de útero u ovario como en intervenciones oncológicas de mayor complejidad. La incorporación más reciente al programa es la cirugía bariátrica, que abre las puertas a pacientes con obesidad y patologías del aparato digestivo superior a los beneficios de una técnica que, hasta ahora, no siempre estaba al alcance de todos.
Menos dolor, menos tiempo en cama, menos complicaciones
¿Qué cambia, en la práctica, para un paciente que entra a este quirófano en lugar de a uno convencional? La respuesta tiene varias dimensiones. La visión tridimensional de alta definición del Hugo RAS permite al cirujano operar con una precisión y un control que la laparoscopia tradicional no puede ofrecer. Los cuatro brazos robóticos replican y filtran los movimientos del especialista, eliminando el temblor natural de la mano y ampliando el ángulo de trabajo en cavidades pequeñas. El resultado se traduce en menor agresión sobre los tejidos, menos dolor postoperatorio, reducción de complicaciones y altas hospitalarias más tempranas. Para un paciente en edad activa, eso puede significar la diferencia entre semanas de baja laboral o días.
El director médico del hospital, José Mínguez, fue explícito al respecto en su valoración del hito alcanzado, pero también quiso poner el foco en algo que los datos técnicos no siempre recogen:
"El éxito del programa no depende únicamente de la tecnología, sino también de la implicación y formación continua de los equipos multidisciplinares que participan en cada intervención", ha agregado José Mínguez, director médico del Hospital Universitario de La Ribera
Cirujanos, anestesistas y personal de enfermería han debido afrontar un proceso intenso de adaptación y capacitación. Operar con un robot no es simplemente manejar un instrumento más sofisticado; implica reaprender la gestualidad quirúrgica, adquirir nuevos protocolos de seguridad y trabajar en una coordinación de equipo aún más exigente que la cirugía convencional.
Un hospital público en la vanguardia tecnológica
El hito del Hospital de La Ribera cobra especial relevancia si se tiene en cuenta el contexto. La cirugía robótica con sistemas como el Hugo RAS ha sido adoptada en España principalmente por grandes grupos hospitalarios privados o por centros terciarios de referencia en las principales ciudades. Que un hospital universitario de gestión pública de la Comunitat Valenciana figure entre los centros con mayor actividad robótica acumulada refleja una apuesta institucional que va más allá de la adquisición de un equipo caro: requiere voluntad política, inversión sostenida en formación y, sobre todo, una estrategia clínica clara. Con 510 procedimientos completados y cuatro especialidades activas, el programa de cirugía robótica de La Ribera no es ya una novedad tecnológica, sino una realidad consolidada que seguirá sumando indicaciones y pacientes en los próximos años.


