Más de 700 voluntarios saldrán a la calle para cartografiar el sinhogarismo en 17 municipios valencianos

La Generalitat realiza el 20 de octubre su tercer recuento autonómico de personas sin hogar en 17 municipios con más de 700 voluntarios

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La Conselleria de Servicios Sociales pone en marcha su tercer recuento autonómico de personas sin hogar
La Conselleria de Servicios Sociales pone en marcha su tercer recuento autonómico de personas sin hogar
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Cuando la mayoría de personas duermen, más de 700 voluntarios y profesionales recorrerán durante la noche del martes 20 de octubre las calles de 17 municipios valencianos para hacer visible lo que demasiadas veces permanece oculto: la realidad del sinhogarismo. La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia pone en marcha su tercer recuento autonómico de personas sin hogar, una iniciativa que se ha ido ampliando año a año y que esta edición alcanza su mayor despliegue hasta la fecha.

Un mapa que cada año se dibuja con más detalle

El dispositivo, coordinado por la Dirección General de Inclusión y Cooperación al Desarrollo, no es una acción improvisada. Lo organiza la Generalitat junto a los servicios sociales municipales y la Plataforma Sensellar, la red de entidades especializadas en atención a personas sin hogar de la Comunitat Valenciana. Y cada edición amplía su alcance: si el segundo recuento autonómico, celebrado en noviembre de 2025, se centró en los 12 municipios más afectados por las inundaciones del 29 de octubre, esta tercera edición llega a 17 localidades repartidas por todo el territorio: Alaquàs, Albal, Aldaia, Alfafar, Algemesí, Alzira, Castelló de la Plana, Catarroja, Elda, Elx, Gandia, Manises, Sagunt, Sedaví, Torrent, Xàbia y Xirivella.

La elección del momento no es casual. El recuento coincide con la semana de conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se celebra cada 17 de octubre. Una fecha que, más allá del simbolismo, sirve para recordar que el sinhogarismo no es solo una estadística: es la forma más extrema de exclusión social, según señalan los estudios especializados.

No solo contar, sino comprender

Los datos de partida hablan por sí solos. Un diagnóstico reciente sobre la ciudad de Valencia detectó un total de 831 personas sin hogar en 2022, incluyendo 471 en situación de calle y 360 en albergues o recursos de alojamiento. Y eso en una sola ciudad. La ausencia de cifras fiables y homogéneas para el conjunto de la Comunitat Valenciana es, precisamente, uno de los problemas que este operativo pretende resolver.

Porque el objetivo del recuento va mucho más allá de obtener un número. El sinhogarismo es la forma más extrema de expresión de la exclusión social, y esta condición supone la pérdida de derechos sociales y la gradual invisibilización de las personas como ciudadanas. Con esa premisa, los equipos que saldrán a la calle esta noche no solo anotarán cuántas personas encuentran, sino que recopilarán información sobre sus trayectorias residenciales, sus redes de apoyo, su situación socioeconómica y sus necesidades de atención.

"El sinhogarismo es una realidad compleja que no podemos abordar únicamente desde la emergencia, por lo que es necesario disponer de información que permita comprender mejor las circunstancias de las personas afectadas y orientar las actuaciones dirigidas a su atención", ha comentado Pedro Carceller, director general de Inclusión y Cooperación al Desarrollo de la Generalitat Valenciana.

"El recuento no consiste únicamente en obtener una cifra, sino en conocer mejor una realidad que con frecuencia permanece invisible y que requiere la implicación de administraciones públicas, entidades sociales y ciudadanía", ha añadido Pedro Carceller, director general de Inclusión y Cooperación al Desarrollo de la Generalitat Valenciana.

Formación para no dejar nada al azar

Nada en este operativo se deja a la improvisación. Antes de salir a la calle, los más de 700 participantes han asistido a jornadas de formación específicas diseñadas para garantizar que todos los equipos actúen con los mismos criterios. Las personas voluntarias recibieron sesiones de formación y sensibilización sobre sinhogarismo, y se organizaron en grupos encabezados por personas con experiencia en la atención a personas sin hogar. La coherencia metodológica no es un capricho burocrático: sin una forma común de registrar y clasificar la información, los datos de un municipio serían incomparables con los de otro, y el ejercicio perdería buena parte de su utilidad.

La urgencia de mejorar esa atención queda de manifiesto cuando se observa el contexto más amplio. El síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana ha reprochado recientemente al Ayuntamiento de València su falta de respuesta ante la crisis del sinhogarismo, denunciando una grave carencia de plazas en albergues municipales, agravada por el cierre de varios centros y la falta de alternativas habitacionales. Un escenario que evidencia por qué disponer de datos precisos y actualizados no es un ejercicio académico, sino una necesidad urgente para quien tiene que tomar decisiones.

La información recabada esta noche servirá también para identificar distintas formas de exclusión residencial que a menudo no encajan en el estereotipo del "sin techo": personas que viven en viviendas inadecuadas, en situaciones de hacinamiento o en riesgo inminente de perder su alojamiento. Las personas sin hogar constituyen un grupo difícil de definir y cuantificar, pero su estudio es necesario para elaborar políticas públicas; y debido al aumento de la precariedad y la vulnerabilidad, cada vez hay más gente en riesgo de exclusión residencial. En ese sentido, el recuento nocturno no cierra ningún diagnóstico: lo abre.