Más de 380.000 alumnos valencianos se beneficiarán de proyectos de innovación educativa en 1.112 centros durante el próximo curso

La Generalitat destinará 3,17 millones de euros a impulsar la innovación e inclusión educativa en centros no dependientes de la GVA.

 - Actualizado a 02/11/2026 11:20

Guardar

Imagen de un aula
Imagen de un aula
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

La Comunitat Valenciana da un paso más en su apuesta por una educación más transformadora y accesible. Un total de 1.112 centros educativos de titularidad distinta a la Generalitat desarrollarán Proyectos de Innovación e Inclusión Educativa (PIIE) durante el curso 2026/2027, tras la resolución de la convocatoria impulsada por la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades. La cifra no es anecdótica: detrás de ella hay casi 380.000 alumnos y más de 15.000 docentes que este año verán sus aulas convertidas en laboratorios de nuevas formas de aprender.

Una inversión de 3,17 millones para transformar las aulas

La Generalitat destinará este curso 3,17 millones de euros al impulso de estos proyectos, una cantidad que los centros podrán usar para diseñar y desarrollar iniciativas propias, adaptadas a su realidad concreta y orientadas a mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. No se trata, por tanto, de un programa uniforme aplicado desde arriba, sino de una apuesta por la autonomía pedagógica: cada centro identifica sus necesidades y propone sus propias soluciones.

Los PIIE tienen carácter bienal, lo que significa que los proyectos aprobados se extienden a lo largo de dos cursos académicos. Son iniciativas impulsadas por la Conselleria de Educación que buscan promover la innovación pedagógica y la inclusión educativa en centros educativos no universitarios de la Comunitat Valenciana. Esta convocatoria, en concreto, está dirigida a centros de titularidad pública distinta de la Generalitat, como los concertados y los dependientes de corporaciones locales, lo que amplía su alcance más allá de la red pública autonómica.

Qué se esconde detrás de un PIIE

La pregunta es pertinente: ¿qué significa, en la práctica, que un colegio o instituto desarrolle un proyecto de innovación educativa? La respuesta es tan variada como los propios centros. Algunos centros ponen en marcha propuestas como "Aulas Sabias", orientadas a transformar la organización y el uso de los espacios de aprendizaje. Otros pueden centrarse en el bienestar emocional del alumnado, en la integración de la tecnología o en dinámicas que refuercen la participación de las familias.

Lo que tienen en común todos estos proyectos es su vocación inclusiva. Los PIIE promueven metodologías innovadoras, actuaciones para reforzar la inclusión educativa, iniciativas de participación de la comunidad escolar y propuestas orientadas a responder a los nuevos retos del sistema educativo. En un contexto en el que la diversidad del alumnado crece y los modelos pedagógicos tradicionales muestran sus límites, estas herramientas permiten a los equipos docentes responder con agilidad y creatividad.

Un programa que gana peso año tras año

La Conselleria ya había concedido anteriormente casi 1,5 millones de euros para impulsar proyectos PIIE en centros públicos no universitarios durante los cursos 2025-2026 y 2026-2027. La nueva resolución, centrada ahora en centros de titularidad diferente a la GVA, eleva significativamente tanto el número de centros implicados como la inversión total, consolidando este programa como una de las líneas estratégicas del sistema educativo valenciano.

La elevada participación de centros refleja la consolidación de los PIIE como una de las principales palancas de innovación educativa en la región. No es casualidad: el modelo respeta la autonomía de cada centro, evita la rigidez de los programas verticales y permite que los cambios surjan desde dentro, desde el conocimiento directo de quienes conviven cada día con el alumnado. Eso, en educación, no es un detalle menor; es, precisamente, la diferencia entre una reforma que se impone y una transformación que se construye.