Vivir en una comunidad autónoma u otra no determina directamente cuánto cobrará una persona cuando se jubile. Sin embargo, el mapa de las pensiones en España muestra diferencias llamativas: entre el territorio con la prestación media de jubilación más alta y el que ocupa la última posición hay una brecha superior a los 560 euros mensuales.
Los últimos datos publicados por la Seguridad Social, correspondientes al 1 de junio de 2026, sitúan la pensión media de jubilación en España en 1.572,77 euros al mes. Esa cifra, no obstante, esconde realidades muy distintas. Mientras los jubilados del País Vasco perciben de media más de 1.900 euros, en Extremadura la cantidad se queda ligeramente por encima de los 1.340 euros.
La comparación despierta una pregunta inevitable: ¿por qué se cobra tanto más en unos lugares que en otros si las reglas de la Seguridad Social son las mismas en todo el país? La respuesta no está en el lugar de residencia actual del pensionista, sino en su vida laboral anterior, en los salarios que recibió, en sus bases de cotización y en los sectores económicos en los que trabajó.
País Vasco, Asturias y Madrid: el podio de las pensiones más altas
El País Vasco aparece claramente destacado en la primera posición. La pensión media de jubilación alcanza allí los 1.907,21 euros mensuales, unos 334 euros por encima de la media española. Dentro de la propia comunidad también existen diferencias: Bizkaia supera los 1.938 euros, Álava alcanza los 1.922 y Gipuzkoa se sitúa en 1.854 euros.
El segundo puesto corresponde a Asturias, con una prestación media de jubilación de 1.838,02 euros al mes. Su posición está estrechamente relacionada con el peso histórico de actividades industriales, siderúrgicas, energéticas y mineras, que generaron durante décadas carreras laborales con bases de cotización elevadas.
La Comunidad de Madrid completa el grupo de cabeza con una pensión media de 1.795,64 euros. Le sigue Navarra, donde los jubilados cobran una media de 1.755,75 euros mensuales. Son territorios con una mayor presencia histórica de grandes empresas, empleos industriales, banca, servicios avanzados y puestos con remuneraciones superiores a la media.
Por detrás aparecen Cantabria, con 1.659,59 euros; Aragón, con 1.644,10; Cataluña, con 1.607,14; y Castilla y León, con 1.568,22 euros. Esta última se queda prácticamente al nivel de la media española, aunque dentro de la comunidad existen diferencias considerables entre provincias como Valladolid, Burgos o Zamora.
La otra cara del mapa: dónde se cobran las pensiones más bajas
En el extremo contrario se encuentra Extremadura, con una pensión media de jubilación de 1.343,85 euros mensuales. La distancia respecto al País Vasco asciende exactamente a 563,36 euros al mes. Si ambas prestaciones se perciben en 14 pagas, la diferencia supera los 7.880 euros brutos al año.
Galicia ocupa otra de las posiciones más bajas, con una media de 1.354,78 euros, aunque sus cifras provinciales presentan una brecha especialmente marcada. En A Coruña se superan los 1.424 euros, mientras que Ourense se queda en 1.138,75 euros y Lugo ronda los 1.237 euros.
También aparecen por debajo de la media nacional Andalucía, con 1.430,14 euros; Murcia, con 1.426,12; Baleares, con 1.451,45; Canarias, con 1.455,35; y Castilla-La Mancha, con 1.484,36 euros. En estos territorios han tenido tradicionalmente más peso sectores como la agricultura, la hostelería, el comercio o determinados servicios caracterizados por salarios más bajos, temporalidad o carreras de cotización irregulares.
Eso no significa que todos los jubilados de una comunidad cobren una cantidad similar. Las cifras son medias y pueden quedar condicionadas por pensiones muy altas o muy bajas. Dos vecinos de la misma localidad pueden recibir prestaciones completamente diferentes según los años cotizados, las bases aplicadas, el régimen en el que trabajaron o la edad a la que accedieron a la jubilación.
Valencia lidera la Comunitat Valenciana en pensión media de jubilación
La Comunitat Valenciana registra una pensión media de jubilación de 1.448,89 euros mensuales, una cifra que se sitúa casi 124 euros por debajo de la media nacional, fijada en 1.572,77 euros. En total, el territorio valenciano supera las 691.000 pensiones de jubilación, aunque las diferencias entre provincias son notables.
La provincia de Valencia presenta la pensión media de jubilación más elevada de toda la autonomía, con 1.524,92 euros al mes. Se trata de una cantidad superior a la media valenciana y que la sitúa más cerca del promedio nacional que Alicante y Castellón, aunque todavía por debajo de las comunidades que lideran el ranking, como País Vasco, Asturias o Madrid.
Por detrás se sitúa Castellón, con una pensión media de 1.401,69 euros, mientras que Alicante registra el importe más bajo de la Comunitat Valenciana, con 1.348,22 euros. La diferencia entre Valencia y Alicante supera los 176 euros mensuales, una brecha que refleja las distintas trayectorias laborales y estructuras económicas de cada provincia.
La posición de Valencia responde, en parte, al peso de sectores con salarios históricamente más elevados, una mayor concentración de grandes empresas y una mayor presencia de empleo en actividades con bases de cotización superiores. Aun así, la provincia continúa por debajo de la media española, lo que evidencia que las diferencias territoriales en las pensiones siguen siendo significativas incluso dentro de una misma comunidad autónoma.
Por qué no se cobra más por mudarse a otra comunidad
Las pensiones contributivas no se calculan según el lugar en el que vive el jubilado. Cambiar el domicilio a Euskadi, Madrid o Asturias no aumenta automáticamente la prestación. Las normas son estatales y se aplican de la misma manera en todo el territorio español.
La cuantía depende principalmente de las bases por las que se ha cotizado y del número de años acumulados durante la vida laboral. También influyen la modalidad de jubilación, la edad de acceso, la existencia de periodos sin cotizar y la aplicación de posibles coeficientes reductores o incentivos por retrasar la retirada.
Por eso, el mapa actual de las pensiones funciona en buena medida como una fotografía del mercado laboral de las últimas décadas. Las comunidades que concentraron empleo industrial, grandes empresas y salarios altos cuentan ahora con pensiones medias superiores. Allí donde fueron más frecuentes los sueldos bajos, la temporalidad o las cotizaciones mínimas, las prestaciones también son menores.
La diferencia no desaparecerá simplemente con las revalorizaciones anuales. Cuando las pensiones contributivas aumentan mediante un mismo porcentaje, cada pensionista parte de una cuantía distinta. Por tanto, quienes ya cobran importes altos reciben una subida mayor en euros, aunque el porcentaje aplicado sea idéntico.
Una brecha que va más allá del lugar de residencia
El ranking autonómico resulta llamativo, pero debe interpretarse con prudencia. No muestra cuánto necesita una persona para vivir en cada territorio ni tiene en cuenta diferencias en el precio de la vivienda, los servicios, los suministros o la cesta de la compra. Una pensión más elevada puede coincidir también con un coste de vida superior.
Los últimos datos confirman, en cualquier caso, una España dividida en materia de jubilación. El norte industrial, Madrid y Navarra concentran las prestaciones medias más altas, mientras que varias comunidades del sur, el oeste y el arco mediterráneo se mantienen por debajo del promedio nacional.
En Castellón, donde la pensión media de jubilación no llega a los 1.402 euros, la comparación deja una diferencia significativa tanto respecto al conjunto de España como frente a los territorios que encabezan la tabla. Una distancia que no nace al alcanzar la edad de jubilación, sino que se construye durante toda la vida laboral y que seguirá marcando el bolsillo de los pensionistas durante los próximos años.


