La Policía Local de València mantiene desde hace aproximadamente una década un programa de charlas para prevenir estafas, con especial atención a las personas mayores. Las sesiones combinan consejos ante timos tradicionales con pautas para detectar engaños recibidos por WhatsApp.
El principal aviso afecta a las peticiones que exigen actuar de inmediato. Mientras fraudes como el Tocomocho, la estampita o los trileros continúan produciéndose, los delincuentes también recurren a cuentas de WhatsApp hackeadas para pedir dinero a familiares y contactos con el argumento de una urgencia.
La Policía Local enseña a detectar siete técnicas de manipulación
Carlos Puertas, oficial de la Policía Local de València y agente desde hace 22 años, explica que los estafadores utilizan hasta siete técnicas psicológicas. Entre ellas figuran la urgencia, la distracción, el desvío de la atención, la imitación y la tendencia a obedecer peticiones.
Ante un mensaje que reclama dinero con prisa, el agente aconseja detener cualquier operación y comprobar quién está detrás de la petición. La verificación debe hacerse mediante una llamada telefónica, especialmente cuando el texto procede de la cuenta habitual de WhatsApp de una persona conocida.
"Jugar con la prisa, eso ya es un indicativo, ahí hay que pausar" - Carlos Puertas, oficial de la Policía Local de València
El objetivo consiste en cortar el engaño antes de que la urgencia impida comprobar la identidad del remitente.
Las sesiones también abordan los hurtos en lugares con mucha gente. Para reducir el riesgo en aglomeraciones, Puertas aconseja llevar el bolso «bien cerradito y delante», de forma que permanezca visible y resulte más difícil acceder a su interior.
El programa alcanza 2.096 charlas durante el curso 2025/2026
Durante el curso 2025/2026, la Policía Local ha impartido 2.096 charlas a 54.703 personas sobre seguridad, convivencia y prevención. El programa comenzó con cinco o seis sesiones y ahora dispone de 16 propuestas que desarrolla tanto en centros escolares como en espacios municipales para personas mayores.
La iniciativa «Ayudar a Prevenir» ha llegado a la mayoría de los Centros Municipales de Actividades para Personas Mayores de València.
Actualmente, las actividades abarcan los 51 centros municipales de atención a personas mayores de la ciudad. La extensión del programa da continuidad a las charlas sobre seguridad impartidas para trasladar recomendaciones aplicables dentro y fuera de casa.
Desde hace dos años, el contenido incluye nociones prácticas sobre WhatsApp. Los agentes explican cómo compartir o gestionar la ubicación y cómo disponer de contactos de emergencia, herramientas destinadas a facilitar una respuesta rápida ante una incidencia o una sospecha.
Los timos clásicos incorporan ahora herramientas digitales
La prevención mantiene un apartado dedicado al Tocomocho, la estampita y los trileros. Estas modalidades continúan activas y han incorporado nuevas tecnologías, aunque conservan mecanismos basados en la confianza, la distracción o la promesa de obtener dinero con rapidez.
Un caso del método Tocomocho muestra la vigencia de este tipo de engaño, que suele apoyarse en supuestos premios y oportunidades económicas presentadas como inmediatas.
Puertas precisa que las charlas no pretenden generar miedo. La finalidad es que las personas mayores «puedan seguir desarrollando su vida cotidiana con autonomía, pero también con tranquilidad y con seguridad», aplicando comprobaciones sencillas antes de entregar dinero o facilitar información personal.
La Policía Local también ha detectado recientemente abusos económicos y patrimoniales cometidos por cuidadores. En estos casos, los autores aprovechan situaciones de dependencia o vulnerabilidad para apropiarse del dinero de la persona a la que atienden, una conducta distinta del engaño callejero o digital pero incluida en la labor preventiva.
Ante cualquier duda o sospecha, la recomendación es llamar a la Policía Local, la Policía Nacional o Emergencias antes de atender la petición. Carlos Puertas abre y cierra sus presentaciones con un recordatorio concreto, «Nadie da un duro a cambio de cuatro pesetas».


