La Generalitat Valenciana destina 17,8 millones en tarjetas para que familias en pobreza severa puedan comprar alimentos y productos básicos

La Conselleria de Servicios Sociales convoca ayudas de hasta 220€ al mes para familias con menores en situación de pobreza, cofinanciadas al 90% por la UE.

 - Actualizado a 25/10/2026 13:13

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Llenar el carrito de la compra con lo mínimo para sobrevivir es, para miles de familias valencianas, una preocupación diaria que no debería serlo. Para intentar cambiar esa realidad, la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana ha convocado para 2026 un total de 17,8 millones de euros en ayudas destinadas a familias con menores a cargo que se encuentran en situación de pobreza, con el objetivo de garantizar el acceso a alimentos y productos básicos de higiene. Las ayudas se materializarán en tarjetas o vales canjeables, publicados ya en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV).

Un programa que llega financiado desde Bruselas

No es dinero que salga exclusivamente de las arcas autonómicas. El programa está cofinanciado en un 90% por la Unión Europea a través del Fondo Social Europeo Plus (FSE+), el principal instrumento comunitario para combatir la pobreza y la exclusión social en el continente. Eso significa que, de cada euro que reciba una familia beneficiaria, noventa céntimos provienen de Europa. Una señal de la dimensión del problema: no es solo valenciano, ni siquiera español.

Los datos respaldan la urgencia de la medida. Según el XVI Informe El Estado de la Pobreza 2026, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza, cerca de 1,7 millones de residentes en la Comunitat Valenciana, equivalentes al 30,7% de la población, se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. La situación es especialmente grave entre los más pequeños: la población menor de 18 años registra el dato más preocupante, con un riesgo de pobreza infantil y juvenil que alcanza el 36,1%, casi siete puntos más que hace una década.

¿Cuánto dinero recibirá cada familia y en qué podrá gastarlo?

La cuantía no es la misma para todos, sino que se ajusta al tamaño del hogar. Una familia formada por un adulto y un menor recibirá 130 euros al mes; en el extremo opuesto, los hogares de cinco o más miembros podrán contar con 220 euros mensuales. En términos anuales, eso supone entre 1.560 y 2.640 euros, una cantidad que puede parecer modesta pero que, para una economía doméstica en situación crítica, marca la diferencia entre comer o no hacerlo. El importe se cargará periódicamente —con una frecuencia máxima trimestral— en tarjetas o vales durante un periodo de hasta doce meses.

Pero el programa no es un cheque en blanco. Las tarjetas tendrán limitaciones expresas sobre qué productos se pueden adquirir, para garantizar que los fondos se destinan estrictamente a cubrir necesidades esenciales. Quedan fuera de la lista bebidas alcohólicas, refrescos azucarados o con gas, bollería, chucherías y productos dietéticos. En cambio, sí podrán comprarse artículos de higiene personal como jabón, champú, pasta dentífrica, productos de higiene menstrual y pañales infantiles.

¿Quién podrá acceder y cómo?

El criterio de acceso es claro y coincide exactamente con el perfil que utilizan los propios datos de Save the Children para definir la pobreza severa: las familias beneficiarias serán aquellas cuyos ingresos por unidad de consumo sean inferiores al 40% de la renta mediana nacional. Según el análisis de Save the Children, más de 166.000 niños y niñas en la Comunitat Valenciana viven en hogares en situación de pobreza severa, lo que supone que un 14,2% de los hogares con hijos e hijas menores de 18 años a cargo está en esta situación.

La puerta de entrada al programa no será una solicitud individual en una web, sino los propios servicios sociales municipales. Serán los trabajadores sociales de los ayuntamientos quienes identifiquen a los posibles beneficiarios, acrediten su situación de necesidad mediante un informe social y los deriven al programa. Las personas beneficiarias deberán tener residencia en la Comunitat Valenciana y la iniciativa se centra específicamente en hogares con menores que se encuentren en situación de exclusión social o en riesgo de sufrirla.

Más que dinero: acompañamiento social para salir adelante

Una tarjeta de alimentación ayuda a llegar a fin de mes, pero no cambia sola las circunstancias de fondo. Por eso el programa incorpora, junto al apoyo económico, medidas de acompañamiento social. Las familias podrán recibir información y orientación sobre recursos sociales, educativos y sanitarios, ser derivadas a servicios especializados o participar en iniciativas orientadas a mejorar su integración social y laboral.

La gestión y distribución de las tarjetas o vales no recaerá en la administración directamente, sino en entidades del tercer sector de acción social y organizaciones no gubernamentales con experiencia acreditada en programas de inclusión social. Estas mismas organizaciones serán las responsables de articular el acompañamiento y garantizar la atención a las familias participantes. Las familias monomarentales, encabezadas por mujeres con hijas e hijos a cargo, siguen siendo el tipo de hogar más afectado por la pobreza severa en la Comunitat Valenciana: una de cada cinco se enfrenta a esta mayor vulnerabilidad socioeconómica. Para muchas de ellas, este programa puede ser el primer eslabón de una cadena de apoyo que va más allá del supermercado.