Elegir dónde vivir, decidir con quién relacionarse, marcar el propio ritmo del día. Derechos que para muchas personas con discapacidad física no dependen únicamente de su voluntad, sino también de que existan los recursos y apoyos necesarios para hacerlos posibles. Esa fue la idea central que la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, Elena Albalat, quiso trasladar durante su visita a la residencia Pepe Alba de València, un centro que lleva más de dos décadas demostrando que la autonomía, cuando se acompaña bien, es alcanzable.
Una residencia con historia en el corazón de València
La residencia Pepe Alba se encuentra situada en pleno barrio del Carmen de Valencia, en un edificio restaurado del siglo XVII, lo que la convierte en uno de esos espacios donde el pasado convive con una misión muy contemporánea: garantizar que las personas con discapacidad física severa tengan un hogar con apoyos especializados. El centro, abierto en 2001, sigue un modelo de acompañamiento dirigido a favorecer la igualdad y la calidad de vida del colectivo con diversidad funcional física.
La gestiona CODIFIVA —la Coordinadora de Discapacitados Físicos de la Comunidad Valenciana—, una entidad que desde su constitución en 1998 tiene como objetivos básicos promover, formar e informar al colectivo de personas con movilidad reducida. En el centro se ofrecen actividades de atención integral como alojamiento, manutención, talleres ocupacionales, actividades de rehabilitación, terapia ocupacional, atención sanitaria y actividades comunitarias y de inserción.
Los residentes reciben ayuda y cuidado en la alimentación, el aseo y la movilidad personal, así como iniciativas encaminadas a desarrollar el potencial individual de cada persona en sus diferentes aspectos: funcional, psíquico y ocupacional. No es solo un lugar donde vivir; es un entorno pensado para que cada persona pueda ir un poco más lejos de donde podría llegar sola.
Albalat reivindica los apoyos como condición, no como excepción
La visita de la consellera no fue solo protocolaria. Elena Albalat aprovechó el recorrido por las instalaciones para fijar posición sobre un debate que sigue siendo urgente en la política social española: ¿qué significa, en la práctica, garantizar la autonomía de las personas con discapacidad?
"La autonomía no depende únicamente de las capacidades de cada persona, sino también de que existan los apoyos adecuados para que pueda tomar decisiones, participar en su entorno y desarrollar su proyecto de vida" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
Una afirmación que, aunque pueda sonar evidente, encierra una transformación profunda en la forma de entender la discapacidad: pasar del modelo asistencial —donde la persona recibe cuidados de forma pasiva— al modelo de apoyos, donde el entorno se adapta para que el individuo tome las riendas. La autonomía, en este enfoque, es una construcción colectiva, no un don individual.
Más de un millón de euros anuales para 20 plazas concertadas
La residencia Pepe Alba dispone de 20 plazas financiadas por la Generalitat a través del sistema de acción concertada, con una aportación anual superior a 1,09 millones de euros. Una cifra que, traducida a lo cotidiano, significa que cada plaza recibe más de 54.000 euros al año para sostener una atención integral, personalizada y especializada. La consellera destacó que recursos como este permiten ofrecer apoyos "desde una atención cercana y especializada, adaptada a las necesidades y preferencias de cada persona".
Albalat también subrayó la colaboración entre la Generalitat y las entidades sociales como CODIFIVA como un modelo de trabajo conjunto para construir una red de apoyos realmente adaptada a las necesidades de las personas con discapacidad y sus familias. No es el Estado solo, ni la entidad sola: es la alianza entre ambos lo que hace posible que el sistema funcione.
121.598 euros para programas de vida independiente en 2026
Más allá de la residencia, CODIFIVA desarrolla programas orientados a promover la autonomía personal, la inclusión social y la vida independiente de las personas con discapacidad física. En 2026, la Conselleria de Servicios Sociales ha destinado 121.598 euros a esta entidad para el desarrollo de programas de intervención, campañas de sensibilización y actuaciones de fomento de la vida independiente.
Estas ayudas se enmarcan en una convocatoria autonómica dotada este año con 6,4 millones de euros para financiar programas y servicios de promoción de la autonomía personal de personas con discapacidad en toda la Comunitat Valenciana. El objetivo declarado de la Generalitat es reforzar los apoyos que permiten a las personas con discapacidad desarrollar sus proyectos vitales con mayores niveles de autonomía, participación social y permanencia en su entorno habitual —es decir, evitar que la falta de recursos sea la razón por la que alguien tenga que abandonar su vida, su barrio o su familia.
En un contexto en el que España sigue desarrollando el despliegue de la Ley de Dependencia y avanza hacia un modelo de atención más centrado en la persona, iniciativas como las que sostienen la residencia Pepe Alba o los programas de vida independiente de CODIFIVA no son anecdóticas: son el reflejo de hacia dónde debe moverse la política social si quiere traducirse en algo tan concreto como la posibilidad de elegir cómo vivir.


