Dos años después de que la DANA del 29 de octubre de 2024 arrasara decenas de municipios del área metropolitana de València, la Generalitat da otro paso en su apuesta por transformar el territorio: apoya la creación de una cátedra universitaria que tendrá como misión convertir los parques inundables en un modelo exportable a toda la Comunitat Valenciana. La ciencia, esta vez, como escudo frente a las riadas.
Una cátedra para radiografiar el territorio
La nueva cátedra, bautizada como TRESOR-V (Territorios Adaptados Saludables, Resilientes y puestos en Valor), ha quedado constituida en la Universitat Politècnica de València (UPV) con el respaldo del Comisionado para la Recuperación de la Generalitat. Su objetivo no es solo académico: se trata de identificar enclaves estratégicos en las tres provincias donde replicar el esquema de los parques inundables metropolitanos ya en marcha en el entorno de València, especialmente en las cuencas del Poyo y del Túria.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, presidió la constitución de la comisión de seguimiento de la cátedra. Junto a él participaron la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo, y el responsable del proyecto de los parques inundables, Vicente Dómine. La dirección científica recaerá en Eduardo Rojas, profesor e investigador de la UPV.
"Desde el Comisionado para la Recuperación nos hemos inspirado en los parques inundables metropolitanos de València para trasladar esos principios a otras zonas de la Comunitat Valenciana con necesidades similares" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Más que un parque: una infraestructura verde de escala metropolitana
Conviene entender qué son exactamente estos parques para comprender la ambición del proyecto. No son simples zonas verdes. El macroproyecto de los parques inundables abarca una superficie de 1.485 hectáreas y contempla la creación de más de 72 kilómetros de recorridos verdes y fluviales para crear una infraestructura de escala metropolitana, vinculada a las cuencas del Poyo y del Túria. El proyecto movilizará una inversión global superior a los 100 millones de euros y se ejecutará por etapas.
El modelo persigue un triple objetivo que Mérida resumió con claridad: laminar y retener las avenidas de agua reduciendo la velocidad y el volumen de las riadas; contribuir a regular la temperatura mitigando el efecto isla de calor urbano; y constituir espacios verdes abiertos a la ciudadanía que mejoren la calidad de vida. El resultado previsto es una red continua de parques metropolitanos interconectados, con paseos peatonales y ciclistas, zonas forestales, praderas, láminas de agua, espacios estanciales y equipamientos de uso extensivo.
El proyecto incluye además una ciclovía circular de 72 kilómetros que permitirá recorrer una quincena de municipios del área metropolitana de València sin necesidad de coger el coche, creando corredores ecológicos que refuercen la movilidad sostenible y la conectividad entre municipios. Las actuaciones afectan a poblaciones que suman 450.000 vecinos.
El conocimiento científico como brújula
La cátedra TRESOR-V no parte de cero. El proyecto cuenta ya con la colaboración de la Universitat Politècnica de València y el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM). La iniciativa que ahora se formaliza refuerza esa alianza con el mundo académico y la convierte en un pilar estratégico de la planificación territorial.
La comisión de seguimiento de la cátedra estará integrada por representantes de ambas instituciones. Por parte de la UPV participarán la vicerrectora de Empleo y Formación Permanente, Elena de la Poza; la directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural, Constanza Rubio; y el propio director de la cátedra, Eduardo Rojas. Por parte de la Generalitat —a través de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación— estarán Raúl Mérida, Sandra Castillo y Vicente Dómine.
"La alianza con el mundo universitario nos aporta el rigor académico y la capacidad investigadora necesarios para identificar las mejores soluciones para cada territorio. Queremos que cada actuación esté respaldada por criterios técnicos sólidos y por una planificación coherente" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Un modelo que nació de la tragedia
La prevención de futuras inundaciones se ha convertido en uno de los grandes retos del área metropolitana de Valencia tras la DANA de octubre de 2024. La DANA de 2024 demostró que los riesgos no entienden de límites municipales, y la respuesta tampoco puede hacerlo. En ese contexto, la apuesta de la Generalitat por extender el modelo a Castellón y Alicante no es solo una cuestión de planificación urbanística: es una declaración de intenciones sobre cómo quiere prepararse la Comunitat Valenciana ante la nueva realidad climática.
La estrategia autonómica contempla la creación de una red de parques y corredores verdes en las provincias de Castellón, Valencia y Alicante, adaptados a las características específicas de cada territorio y orientados a aumentar la resiliencia de los municipios. La cátedra TRESOR-V será la herramienta intelectual que trace ese mapa, identificando dónde tiene más sentido intervenir y cómo hacerlo con criterio científico. Porque construir un territorio más seguro, como apunta Mérida, exige también saber dónde y por qué.

