Torrent convierte noviembre en un mes de teatro. L'Auditori de la ciudad acogerá los cuatro domingos del mes la XVII Mostra de Teatre Amateur Juan Manuel Ferraro 2026, un certamen que desde su primera edición en 2008 ha crecido hasta convertirse en uno de los referentes escénicos del calendario cultural valenciano. Cuatro compañías de València, Alzira, Alaquàs y Torrent subirán al escenario a las 19:00 horas con propuestas que van del drama íntimo a la comedia, pasando por la memoria histórica y la revisión de los clásicos.
Un certamen con historia propia
La Mostra lleva el nombre de Juan Manuel Ferraro, director durante años del grupo Coturno Teatre y figura central de la vida cultural de Torrent. La primera edición se celebró en 2008, y el propio Coturno participó en la clausura-homenaje con la obra Besos, siendo aclamado por el público. Desde entonces, el certamen no ha dejado de crecer: lo que empezó como un festival local se ha convertido ya en un referente cultural en la ciudad. Esta décimo séptima edición es, en ese sentido, la confirmación de una apuesta sostenida en el tiempo.
La muestra la organiza Coturno Teatre junto a la Federació de Teatre Amateur de la Comunitat Valenciana, con el patrocinio del Ayuntamiento de Torrent. El certamen no es competitivo, sino que pretende ser una exposición de la actividad teatral de distintos grupos emergentes. Una filosofía que, edición tras edición, distingue a este festival de otros formatos más convencionales.
"La Mostra Juan Manuel Ferraro es una oportunidad para disfrutar del talento de nuestras compañías de teatro amateur y de una programación que reúne historias muy diferentes, capaces de emocionar, hacer reflexionar y conectar con el público. Desde Torrent seguimos apostando por una cultura cercana, diversa y participativa, que también reconoce el esfuerzo y la pasión de quienes hacen teatro" - Aitor Sánchez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Torrent
Cuatro obras, cuatro miradas sobre lo humano
El programa arranca el domingo 8 de noviembre con La decisió de Lola, de la compañía Pànic Escènic, de València. Escrita y dirigida por José Warletta e interpretada por Amparo Sospedra, la obra se representa en valenciano y tiene un punto de partida perturbador: Lola acaba de matar a su marido. Lo que podría ser un drama sombrío se convierte en una tragicomedia cargada de humor y momentos de gran intensidad que invita al público a revisar sus propios prejuicios frente a la violencia de género. Una apuesta arriesgada y necesaria para abrir el telón.
La segunda cita, el domingo 15 de noviembre, llega de Alzira con Destellos en la oscuridad, de Suc de Teatre-La Tarumba. La obra, escrita y dirigida por José Antonio Martínez, recupera la figura de Leoncio Badía, conocido como el enterrador de Paterna, un hombre que tras el fin de la Guerra Civil ayudó a numerosas mujeres a despedirse de sus familiares fusilados y colaboró en la identificación de sus restos. En un país donde la memoria histórica sigue siendo un debate vivo y, en ocasiones, una herida abierta, el montaje combina hechos inspirados en su vida con personajes y situaciones de ficción para recuperar una historia de humanidad y compromiso en los primeros años de la posguerra.
El domingo 22 de noviembre, la compañía alaquasense Impremta Teatre propone un giro hacia el humor y la aventura con Odiseo o lo que sea, bajo la dirección de Rafael Martín. La Odisea de Homero —ese viaje épico de Ulises de regreso a Ítaca— sirve de punto de partida para una revisión contemporánea que combina acción, comedia y una reflexión sobre la identidad y las preguntas que cada persona carga consigo. Porque, en el fondo, el regreso a casa siempre ha sido mucho más que un trayecto.
El cierre de la Mostra llegará el domingo 29 de noviembre con Cuplé, de Coturno Teatro, la compañía anfitriona de Torrent. La obra, de Ana Diosdado y dirigida por Martín Elorrieta, narra la historia de Carmen, una antigua artista que, tras la muerte de su compañero de vida, hereda una fábrica y debe enfrentarse a la traición, las dificultades económicas y la búsqueda de su propia identidad. Drama y humor se dan la mano en un relato sobre el poder, la libertad y las decisiones que marcan el destino de las personas. Una forma de cerrar el ciclo que, además, deja el protagonismo final donde empezó todo: en la compañía que lleva décadas manteniendo viva esta tradición.
El teatro amateur, más que un hobby
Hay una pregunta que flota sobre este tipo de iniciativas: ¿qué distingue al teatro amateur del profesional, más allá del caché? La respuesta, según quienes lo practican, tiene que ver con la pasión. Compañías como las que participan en esta Mostra no viven del teatro, pero sí viven para él. Ensayan en horarios que el trabajo y la familia permiten, construyen sus decorados con presupuestos ajustados y, sin embargo, suben al escenario con una entrega que pocas veces deja indiferente al público. Con diecisiete ediciones a sus espaldas, la Mostra Juan Manuel Ferraro de Torrent es, en ese sentido, mucho más que un festival: es el reconocimiento colectivo de que el arte escénico no necesita un contrato para ser auténtico.

