Casi seis décadas de historia avalan a una asociación que, nacida en 1967, sigue siendo hoy una de las redes de apoyo a la mujer y al consumidor más extensa de la Comunitat Valenciana. La Diputació de València ha reforzado su compromiso con la Asociación Tyrius de Amas de Casa y Consumidores en el acto de clausura de curso celebrado en Alzira, donde el presidente de la corporación provincial, Vicent Mompó, confirmó una ayuda anual que supera los 70.000 euros destinados a programas de bienestar, formación y participación ciudadana.
Una apuesta institucional que va más allá del cheque anual
Los números hablan, pero no lo dicen todo. La Diputació destina 50.000 euros al proyecto de mejora de servicios en el territorio rural y otros 20.000 euros al programa 'Pel teu benestar', canalizados a través de las áreas de Desarrollo Territorial Sostenible y Bienestar Social. No se trata, sin embargo, de una transferencia rutinaria: este año, la corporación provincial ha dado un paso más incorporando formaciones en primeros auxilios a través de la Asociación de Bomberos Jubilados de la Diputación.
"Unir experiencia, conocimiento y servicio público [...] saber actuar ante una emergencia puede salvar una vida" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
La iniciativa convierte a antiguos bomberos en formadores de mujeres mayores, muchas de ellas residentes en pequeños municipios donde los recursos sanitarios escasean. Una cadena de valor humano que es difícil de cuantificar, pero cuyo impacto en la vida cotidiana resulta evidente: quien sabe cómo actuar ante un infarto o una caída no depende de que llegue a tiempo la ambulancia.
Tyrius: más de 100.000 socias y presencia en más de 220 localidades
Fundada en 1967, la Asociación Valenciana de Amas de Casa y Consumidores Tyrius ha trabajado desde sus inicios en la formación y defensa del consumidor y de la mujer ama de casa desde diversos frentes. Es la organización valenciana de consumidores con mayor implantación, tanto a nivel de afiliados —más de 100.000— como a nivel territorial, al tener presencia en más de 220 localidades. Una escala que pocas entidades civiles pueden presumir.
Tyrius trabaja en distintos ámbitos como mujer, consumo, inmigración y social, y está presente en numerosos órganos de consulta y participación de ámbito nacional, autonómico y municipal, entre ellos el Consejo de Consumidores y Usuarios de España, el Consejo Valenciano de Salud o el Consejo de la Mujer.
El acto de clausura reunió en Alzira a representantes de primer nivel institucional: junto a Mompó asistieron la vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero; la consellera de Justicia, Nuria Martínez; la consellera de Servicios Sociales, Elena Albalat; y la presidenta de Tyrius, Eugenia Garrigues. Una concurrencia que, más allá del protocolo, habla del peso real que la entidad tiene en la agenda política valenciana.
Del asesoramiento a inmigrantes al móvil en manos rurales
La colaboración entre la Diputació y Tyrius abarca proyectos que tocan realidades muy concretas. Uno de ellos es 'Migratyrius', que ofrece asesoramiento legal relacionado con las normas reguladoras del derecho de extranjería , incluyendo trámites de nacionalidad, reagrupación familiar o permisos de residencia. Otro proyecto apunta a una brecha digital silenciosa: ayudar a mujeres de pequeños pueblos a utilizar el teléfono móvil, una herramienta que para muchas personas mayores en entornos rurales puede ser la diferencia entre el aislamiento y la conexión con el mundo.
La asociación también presta servicios de apoyo social, jurídico y psicológico a mujeres en situación de riesgo o exclusión social, así como atención psicosocial mediante terapia cognitivo-conductual ajustada a cada caso.
Un reconocimiento que va más allá de los euros
Mompó aprovechó el acto para reivindicar el papel histórico de las amas de casa, un colectivo cuyo trabajo ha sostenido estructuras sociales enteras sin figurar en ninguna estadística de productividad. Sus palabras apuntaron directamente a ese déficit de reconocimiento.
"Invertir en asociaciones como la vuestra no es un gasto, es una inversión en cohesión social, en calidad de vida y en personas" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
Una asociación que lleva casi seis décadas tejiendo redes invisibles —de formación, de escucha, de defensa— en municipios donde el Estado a veces llega tarde y la vecina de enfrente llega antes. Ese es, en el fondo, el valor que la Diputació de València dice querer preservar con su apoyo: la protección y la defensa de los derechos de las mujeres y de los consumidores en general , encarnada no en una burocracia, sino en una red humana que ha sobrevivido a décadas de cambios sociales sin perder su razón de ser.

