La consellera Nuria Martínez visita Albal para poner en valor los servicios sociales municipales y participa en el III Recuento de Personas Sin Hogar

Nuria Martínez recorre los servicios sociales de Albal y se suma al III Recuento Autonómico de Personas Sin Hogar en 17 municipios valencianos.

 - Actualizado a 03/11/2026 15:10

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La consellera Nuria Martínez visita Albal
La consellera Nuria Martínez visita Albal
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Hay instituciones que funcionan como redes invisibles: nadie las ve hasta que las necesita. Los servicios sociales municipales son, precisamente, eso. La consellera de Servicios Sociales y Justicia de la Generalitat Valenciana, Nuria Martínez, eligió uno de estos centros —el de Albal— para realizar su primera visita institucional, una decisión que, más allá del simbolismo, lanza un mensaje claro sobre las prioridades de la nueva etapa al frente de la Conselleria.

La visita, en la que acompañaron a la consellera el alcalde de Albal, José Miguel Ferris, y el secretario autonómico de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Ignacio Grande, sirvió para que Martínez conociera de cerca las instalaciones, la organización, el funcionamiento y, sobre todo, las necesidades e inquietudes de los profesionales que trabajan cada día en la primera línea de la protección social.

"Los servicios sociales municipales constituyen la puerta de entrada al sistema y son una pieza fundamental para garantizar la protección social, prevenir las situaciones de vulnerabilidad y acompañar a las personas y familias que más lo necesitan" - Nuria Martínez, consellera de Servicios Sociales y Justicia de la Generalitat Valenciana

No es una afirmación menor. Los servicios sociales de atención primaria son, en muchos casos, el único punto de contacto entre una familia en crisis y el sistema público de protección. Son quienes detectan antes que nadie una situación de riesgo, quienes orientan, acompañan y, con frecuencia, evitan que una dificultad temporal se convierta en una exclusión permanente. La consellera lo sabe, y lo dijo sin rodeos: "aquí es donde las políticas sociales se convierten en atención directa, acompañamiento y respuestas concretas a las necesidades de las personas".

Municipalismo y proximidad, ejes del nuevo enfoque

Que la primera salida institucional de Martínez fuera a un centro municipal —y no a una sede autonómica— tiene una lectura política precisa: reconocer el papel de los ayuntamientos como actores imprescindibles del sistema de bienestar. La consellera fue explícita al respecto: "La Generalitat y los ayuntamientos debemos trabajar conjuntamente, escuchando a quienes están en el día a día y conocen de manera directa las necesidades de la ciudadanía".

En un contexto en el que las administraciones locales a menudo asumen competencias y cargas que superan sus recursos, el gesto tiene peso. La Conselleria apuesta por una relación de colaboración estrecha con los municipios, reconociendo que sin esa coordinación las políticas sociales pierden eficacia en el último tramo, el que más importa: el que llega a la persona.

Un recuento nocturno para poner cifras al sinhogarismo

Tras la visita a los servicios sociales, la jornada de Nuria Martínez tuvo una segunda parte igualmente reveladora. La consellera participó en el reparto de kits a los profesionales y voluntarios que se preparaban para salir esa noche a las calles en el marco del III Recuento Autonómico de Personas Sin Hogar, un operativo que, en su tercera edición, alcanza ya a 17 municipios de la Comunitat Valenciana.

La iniciativa, que la Generalitat desarrolla por tercer año consecutivo junto a los servicios sociales municipales y la Plataforma Sensellar, tiene como objetivo conocer mejor la realidad del sinhogarismo en la Comunitat Valenciana. Este recuento tiene como finalidad recopilar datos que ayuden a comprender mejor la realidad del sinhogarismo y a mejorar la planificación de las políticas públicas en materia de prevención, atención e inclusión social.

El operativo llegará a 17 municipios y contará con la colaboración de más de 700 voluntarios. En las jornadas previas al evento, se llevaron a cabo sesiones de formación para equipar a los voluntarios con las herramientas necesarias para realizar el recuento de manera efectiva y respetuosa. En Albal, que participa en el programa por segundo año consecutivo, la operación movilizó a 20 profesionales y personas voluntarias.

La metodología de estos recuentos nocturnos, conocida internacionalmente como S-Night, permite proporcionar un medio para realizar un diagnóstico social de una realidad que, de otro modo, permanece invisible para las estadísticas oficiales. El sinhogarismo es un fenómeno en creciente visibilidad institucional, con una grave carencia de plazas en albergues municipales agravada por el cierre de varios centros y la falta de alternativas habitacionales.

El dispositivo, coordinado por la Dirección General de Inclusión y Cooperación al Desarrollo, se articula mediante un trabajo coordinado entre servicios sociales municipales, entidades del Tercer Sector, universidades y voluntariado. Una articulación que, en sí misma, encarna el modelo que Martínez defiende: administraciones que no actúan solas, sino en red, apoyadas en quienes conocen el territorio.

Contar a las personas que duermen en la calle puede parecer un acto menor. Pero sin ese dato, sin ese mapa de la exclusión trazado municipio a municipio, cualquier política de inclusión social construye sobre arena. La presencia de la consellera en el reparto de kits —antes de que los voluntarios salieran a recorrer las calles— es también una forma de decir que, esta vez, nadie sale solo.