Tres millones de visitantes al año, siete días de estancia media y un gasto de 157 euros por persona al día. Esas son las cifras que el president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, llevó esta semana a Londres como argumento de peso ante la prensa británica y los grandes operadores del sector turístico internacional. El escenario elegido no podía ser más apropiado: la World Travel Market (WTM), una de las ferias de turismo más influyentes del planeta, que reúne en el ExCeL London a más de 4.000 expositores de 184 países y genera en torno a 2.200 millones de libras en acuerdos comerciales en apenas tres días.
El mercado que más importa
El Reino Unido no es un mercado más para la Comunitat Valenciana: es el principal. Y eso convierte cada edición de la WTM en una cita ineludible para la delegación valenciana. Este año, Pérez Llorca encabezó la presencia institucional en un estand de 397,5 metros cuadrados que agrupa a las siete marcas turísticas del territorio —Costa Blanca, Alicante, Visit Elche, Visit Benidorm, Valencia Turisme, Visit València y Castellón— junto a 29 coexpositores entre municipios, asociaciones y empresas de las tres provincias. Una muestra del músculo colectivo con el que la región se presenta ante el mundo.
"Nuestra tierra siempre ofrece un motivo para que los turistas vuelvan, porque aquellos que vinieron por nuestras playas también descubrieron nuestros pueblos, gastronomía o el inmenso patrimonio cultural y natural con el que contamos" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
La frase no es retórica. Detrás hay una estrategia muy concreta: romper la dependencia de la temporada estival y convencer a los turoperadores británicos de que la Comunitat Valenciana es un destino para los 365 días del año. Para ello, Pérez Llorca mantuvo reuniones con representantes del sector y con el consejero de Turespaña en Londres, José Manuel De Juan, con el objetivo de articular fórmulas que incentiven los viajes fuera del verano.
Alicante, capital europea del golf en 2027
Pero si hubo un anuncio que concentró la atención en el estand valenciano, fue la presentación de la IAGTO European Convention 2027. Del 17 al 19 de mayo de ese año, Alicante acogerá a cerca de un millar de delegados: turoperadores internacionales, agentes especializados, representantes de destinos, campos de golf y empresas turísticas de todo el mundo. Un evento que, en la práctica, equivale a situar a la provincia en el epicentro del turismo de golf europeo durante tres días decisivos para la captación de negocio.
En el acto de presentación participaron también la consellera Marián Cano, el presidente de la IAGTO, Peter Walton, y el presidente de la Asociación de Campos de Golf de la Costa Blanca y Comunitat Valenciana, Salvador Lucas. La convención no es un capricho: el turismo de golf se ha consolidado como uno de los segmentos de mayor valor económico por visitante, capaz de dinamizar alojamientos, restaurantes, comercios y otros servicios del destino de forma sostenida, más allá de los picos de demanda del turismo de sol y playa.
"Vamos a seguir la dinámica de promocionar nuestra tierra poniendo en valor toda la hospitalidad que somos capaces de ofrecer y la cantidad de actividades e instalaciones con las que contamos para seguir consolidando el mercado turístico británico todos los días del año" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Crecer mejor, no solo más
El discurso de Pérez Llorca en Londres no se limitó a vender destino. Hubo un matiz importante: el objetivo no es crecer a cualquier precio, sino hacerlo con más calidad para los visitantes y con mayor sostenibilidad para los destinos. Es la tensión que recorre actualmente a toda la industria turística global — la propia WTM London 2024 giró en torno al lema "Travelpower", que subraya cómo el turismo puede ser motor de cambio positivo — y que obliga a destinos maduros como los valencianos a reinventarse sin perder su esencia.
En ese contexto, la apuesta por eventos como la IAGTO Convention o por la desestacionalización del mercado británico no son acciones aisladas, sino piezas de una estrategia más amplia. La Comunitat Valenciana no quiere ser solo el destino al que los británicos van en agosto. Quiere ser el lugar al que vuelven en octubre, en febrero o en mayo, con raqueta de golf en mano o con la agenda cultural del otoño. La pregunta es si la infraestructura, la oferta y la comunicación estarán a la altura de esa ambición.


