Cada otoño, los servicios de pediatría de toda España se preparan para una marea que regresa con puntualidad: la temporada del Virus Respiratorio Sincitial. El VRS es la principal causa de bronquiolitis en lactantes y uno de los motivos más frecuentes de hospitalización durante los primeros meses de vida. Para hacerle frente, el Consell de la Comunitat Valenciana ha autorizado la contratación de 70.000 dosis del anticuerpo monoclonal destinadas a inmunizar a recién nacidos y lactantes en la campaña 2026-2027, con un presupuesto base de licitación de 15,2 millones de euros.
Un contrato con horizonte a cuatro años
El contrato aprobado tiene una duración inicial de dos años, con posibilidad de prórroga por otros dos más, lo que eleva su valor estimado total hasta los 32,1 millones de euros. La contratación se enmarca en un acuerdo marco al que se adhirió la Comunitat Valenciana para la selección de suministradores de vacunas y otros productos de inmunización frente al VRS, una fórmula que permite garantizar el suministro estable de dosis a los centros sanitarios sin depender de negociaciones anuales.
La inmunización está indicada en recién nacidos y lactantes menores de seis meses, así como en menores de dos años con condiciones de especial riesgo. No se trata de una vacuna convencional, sino de un anticuerpo monoclonal: una solución de protección pasiva que proporciona defensas inmediatas al bebé sin necesidad de que su propio sistema inmunitario las genere, algo especialmente relevante en organismos tan inmaduros como los de los recién nacidos.
Por qué el VRS es tan peligroso para los más pequeños
El dato habla por sí solo: el VRS causa el 80% de los casos de bronquiolitis en bebés menores de un año en España. Más allá de la bronquiolitis, la infección puede asociarse a complicaciones respiratorias y favorecer la aparición posterior de episodios recurrentes de sibilancias, lo que convierte un cuadro aparentemente pasajero en un problema con consecuencias a largo plazo. La bronquiolitis aguda por VRS continúa siendo la principal causa de hospitalización pediátrica en lactantes en España.
La buena noticia es que la ciencia ha encontrado una respuesta eficaz. La inmunización con el anticuerpo monoclonal ha demostrado una efectividad muy elevada para prevenir las formas graves de la enfermedad y reduce en torno a un 80% los ingresos hospitalarios asociados al VRS. Entre 2023 y 2025, la introducción generalizada de la inmunización con nirsevimab y el inicio de la vacunación materna han reducido de forma sustancial las consultas e ingresos por bronquiolitis en lactantes. El impacto en los hospitales ha sido tan significativo que en Andalucía, por ejemplo, en la semana del pico máximo de 2022 había 247 menores hospitalizados por bronquiolitis, de los que 48 estaban en la UCI; dos años después de iniciar la inmunización, esa cifra se redujo a 15 ingresos, con uno solo en cuidados intensivos.
La Comunitat Valenciana, entre las autonomías con mayor cobertura
Los resultados de la campaña 2025-2026 en la Comunitat Valenciana avalan la apuesta por esta estrategia. La Conselleria de Sanidad alcanzó una cobertura de inmunización frente al VRS del 92,1% sobre una población diana de más de 36.000 lactantes, una cifra que la sitúa entre las comunidades autónomas con mayor cobertura de España. Las coberturas alcanzaron cifras cercanas al 90% a nivel nacional, con análisis tempranos que estiman una efectividad frente a ingreso hospitalario del 80-85% en menores de seis meses.
La administración del anticuerpo monoclonal se realizó en un doble canal: en los servicios de maternidad de los hospitales, donde se administraron más de 17.800 dosis, y en los centros de Atención Primaria, con más de 15.600 dosis. Este modelo combinado permite llegar tanto a los recién nacidos en el momento del alta hospitalaria como a los lactantes que se incorporan a la ventana de protección a lo largo de los primeros meses.
Por primera vez, también los adultos vulnerables
La temporada pasada trajo una novedad relevante: la Conselleria de Sanidad puso en marcha por primera vez una campaña de inmunización frente al VRS dirigida a población adulta especialmente vulnerable. El VRS no es solo un problema pediátrico; en personas mayores puede causar neumonías, insuficiencia respiratoria, hospitalización e incluso la muerte. Por eso la estrategia incorporó a personas de 60 o más años residentes en centros sociosanitarios y a pacientes sometidos a trasplante de pulmón, corazón o de progenitores hematopoyéticos, empleando vacunas específicamente autorizadas para adultos, diferentes del anticuerpo monoclonal utilizado en niños.
Los resultados de este primer año fueron positivos: se administraron 18.673 dosis a mayores residentes, con una cobertura del 71,7%, y fueron inmunizadas 1.704 personas con trasplante pulmonar, cardiopulmonar o receptoras de trasplante de progenitores hematopoyéticos, con una cobertura cercana al 71%. Son cifras que, en un primer año de implantación, abren la puerta a una consolidación progresiva de la estrategia. La pregunta ahora es si la temporada 2026-2027 logrará superar esos registros y extender aún más la red de protección frente a un virus que, pese a su baja notoriedad pública, ocupa cada invierno una parte considerable de las camas pediátricas y geriátricas de la Comunitat Valenciana.


