Detrás de cada residencia, cada centro de día y cada persona con discapacidad o enfermedad mental atendida por la Generalitat Valenciana hay una infraestructura digital que, hasta hace poco, necesitaba una puesta al día urgente. El Instituto Valenciano de Servicios Sociales (IVASS) ha culminado un ambicioso plan de modernización tecnológica que transforma sus sistemas informáticos y de comunicaciones con un objetivo tan práctico como esencial: que los profesionales puedan trabajar mejor y, por tanto, que las personas usuarias reciban una atención de mayor calidad.
Un escudo digital para los datos más sensibles
En un entorno donde los ciberataques a organismos públicos se han multiplicado en toda Europa, el IVASS ha dado un paso especialmente significativo: en 2025 obtuvo la Certificación de Conformidad con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en categoría básica, el marco de referencia que regula cómo deben protegerse los sistemas de información de las administraciones públicas españolas. No es un trámite menor. El ENS exige auditorías, controles y procedimientos que garantizan que la información gestionada —datos de personas tuteladas, expedientes sociales, historiales clínicos— está debidamente protegida frente a amenazas externas e internas.
"La obtención de esta certificación acredita el nivel de protección de los sistemas y de la información que gestiona el IVASS y pone de manifiesto que seguimos avanzando en la implantación de nuevas medidas para reforzar la seguridad tecnológica de la entidad" - María José Rico, directora general del IVASS
La ciberseguridad, en definitiva, ya no es una cuestión exclusiva de bancos o grandes corporaciones. Cuando hablamos de una entidad que gestiona los expedientes de personas bajo curatela de la Generalitat o el seguimiento de residencias sociosanitarias, la protección de esos datos es, literalmente, una cuestión de derechos fundamentales.
Aplicaciones que hacen más ágil el trabajo diario
Más allá del blindaje ante amenazas externas, el plan ha renovado las herramientas con las que trabajan a diario los equipos profesionales del IVASS. Se han actualizado y mejorado aplicaciones de desarrollo propio como GEMA, que gestiona los expedientes de las personas curateladas por la Generalitat, y Viledia, orientada al seguimiento de los procedimientos de contratación. A estas se suma la implantación de Resiplus, una aplicación especializada en la gestión de residencias y centros sociosanitarios, que ya se utiliza ampliamente en el sector privado y que ahora llega a los centros públicos valencianos.
La lógica es sencilla: si un profesional pierde menos tiempo en burocracia y trámites lentos, gana más tiempo para atender a las personas. Esa es, en esencia, la promesa de cualquier modernización tecnológica en el sector público. La pregunta es si se cumple. En el caso del IVASS, los datos del soporte técnico apuntan en esa dirección.
Más de 2.500 intervenciones técnicas con un 98% de satisfacción
Durante el último año, el servicio de soporte técnico del IVASS gestionó más de 2.500 actuaciones en sus sedes y centros repartidos por la Comunitat Valenciana. El dato más llamativo no es el volumen, sino la eficacia: el 94,7% de las incidencias se resolvieron en la primera atención, y las encuestas realizadas tras cada intervención arrojaron un índice de satisfacción del 98%. Son cifras que superan con creces los estándares habituales en servicios de asistencia técnica, tanto del sector público como del privado.
"Esta modernización responde al compromiso de la Conselleria con la innovación y con la incorporación de soluciones tecnológicas que permitan afrontar con mayores garantías los nuevos retos de la atención social en la Comunitat Valenciana" - María José Rico, directora general del IVASS
Tecnología que acompañó en los peores momentos
El plan tecnológico no se ha limitado a mejorar la rutina cotidiana de los centros. También ha demostrado su valor en situaciones de emergencia y cambio. La infraestructura modernizada sirvió de apoyo para el traslado temporal del Centro Específico para Personas con Enfermedad Mental (CEEM) de Albocàsser a Burriana, una operación logística compleja que requería continuidad en los sistemas de gestión. Del mismo modo, facilitó la puesta en marcha del Centro de Día para Personas Mayores El Patronat, en Agullent.
Quizás el ejemplo más elocuente del impacto real de esta modernización fue la dotación tecnológica de las unidades móviles desplegadas para prestar apoyo a los municipios afectados por la dana que devastó parte de la Comunitat Valenciana. En medio de la emergencia, contar con sistemas robustos y equipos bien dotados marcó la diferencia entre una respuesta coordinada y el caos. La tecnología, en ese momento, no era una mejora administrativa: era una herramienta de primera respuesta humanitaria.
Lo que el IVASS ha construido en estos años no es solo una red de cables y aplicaciones más moderna. Es, en realidad, una apuesta por la dignidad de las personas más vulnerables: la certeza de que quien trabaja para atenderlas tiene los medios adecuados, y de que sus datos están protegidos. En una comunidad que sigue recuperándose de una de las mayores catástrofes naturales de su historia reciente, esa apuesta tiene un valor que va mucho más allá de lo tecnológico.

