El árbol que sobrevivió a los dinosaurios necesita ayuda: la Generalitat Valenciana activa un plan para rescatar al tejo autóctono en Chiva

Las brigadas Red Natura 2000 trabajan en Chiva para recuperar el hábitat del tejo, un árbol con fósiles del Triásico, vigilado y en peligro en Valencia.

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El tejo de Chiva
El tejo de Chiva
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Hay árboles que llevan en la Tierra mucho más tiempo que nosotros. El tejo (Taxus baccata) es uno de ellos. Sus fósiles se remontan al Triásico, la era en que los dinosaurios comenzaban a dominar el planeta, y todavía hoy persiste en barrancos y laderas de media Europa, Asia y el norte de África. Sin embargo, en la Comunitat Valenciana su situación es tan delicada que está catalogado como especie vigilada. Para frenar su declive, las brigadas Red Natura 2000 de la Generalitat han intensificado los trabajos en un huerto semillero ubicado en la Fuente de la Alhóndiga, en el municipio de Chiva.

Un huerto semillero como seguro de vida

El huerto semillero de tejos de la Fuente de la Alhóndiga no es un jardín ornamental. Es, en la práctica, una reserva genética viva: un espacio diseñado para producir material forestal de calidad que permita restaurar las poblaciones naturales de esta especie allí donde han desaparecido o están en riesgo. Las réplicas de ejemplares silvestres fueron cultivadas en vivero y posteriormente plantadas en el paraje del barranco de La Alhóndiga, con las primeras plantaciones iniciadas en 2016. El huerto fue creado por el Centro para la Investigación y Experimentación Forestal de la Comunitat Valenciana (CIEF) y se gestiona con la colaboración de la Plataforma para el Estudio y la Conservación de la Sierra de Chiva.

Los trabajos que las brigadas ejecutan allí ahora mismo son, en apariencia, sencillos: eliminación selectiva de vegetación herbácea y arbustiva que compite con los tejos por el agua, la luz y los nutrientes. Pero esa sencillez es engañosa. En entornos mediterráneos secos, donde cada gota de lluvia y cada rayo de sol cuentan, una mata de arbustos puede marcar la diferencia entre que un árbol prospere o se marchite. La limpieza del entorno inmediato no es jardinería: es intervención de emergencia.

Un árbol milenario en números rojos

El tejo es, por definición, un superviviente. Es un árbol de crecimiento lentísimo que puede vivir más de un milenio. Esa longevidad extraordinaria contrasta con la fragilidad de sus poblaciones actuales. Posee muchas pequeñas poblaciones, la mayoría de las cuales se han resentido gravemente con los incendios forestales de las últimas décadas, y el fuego ha aniquilado los troncos de muchos ejemplares multicentenarios. El resultado es una especie que, habiendo sobrevivido a extinciones masivas, ahora se enfrenta a amenazas tan cotidianas como una chispa en verano.

El Servicio de Vida Silvestre registra la presencia del tejo en la Comunitat Valenciana en 339 cuadrículas UTM de 1 km², con apenas el 9% del total correspondiente a la provincia de Valencia. El último censo general muestra 7.223 ejemplares, con un porcentaje mayoritario de individuos juveniles o brinzales, que alcanzan el 68% del total. Dicho de otro modo: la especie tiene futuro sobre el papel, pero ese futuro depende de que esos jóvenes ejemplares lleguen a adultos, algo que en el Mediterráneo seco no está en absoluto garantizado sin intervención humana.

Las tejedas mediterráneas constituyen un hábitat prioritario —con el código Natura 2000: 9580*— designado por la Directiva de Hábitats y protegido por el Decreto 70/2009 del Consell, lo que justifica los trabajos de conservación para preservar este hábitat dentro de los espacios de la Red Natura 2000. No es un capricho administrativo: es el reconocimiento de que algunos ecosistemas son tan raros y valiosos que su desaparición sería irreversible. En algunas zonas donde existió una tejeda, hoy solo queda un topónimo que atestigua que allí crecieron los tejos: nombres como Sierra Tejeda, Arroyo de los Tejos o Barranco del Teix son frecuentes en la geografía española en lugares donde ya no es posible encontrar ni un solo ejemplar.

Brigadas especializadas, financiación europea

Las brigadas Red Natura 2000 son equipos técnicos especializados que dependen del Servicio de Vida Silvestre y de la Dirección General de Medio Natural y Animal, gestionados por la empresa pública Vaersa. A lo largo del año intervienen en distintos espacios naturales de la Comunitat realizando tareas que van desde la restauración de hábitats de interés comunitario hasta el control de especies exóticas invasoras, pasando por el mantenimiento de infraestructuras de conservación. Todas estas actuaciones están cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), lo que convierte cada jornada de trabajo en el monte en una inversión respaldada también desde Bruselas.

Los trabajos sistemáticos con el tejo en la Comunitat Valenciana se iniciaron en el año 1994, cuando se creó el Banc de Llavors Forestals, con la recolección de semillas de diferentes procedencias dentro del territorio valenciano. Más de tres décadas después, aquel esfuerzo pionero ha dado paso a un programa de conservación activa que combina la ciencia forestal, la colaboración ciudadana y la política ambiental europea. El tejo ya no lucha solo contra el tiempo: ahora cuenta con aliados que le desbrozan el camino, literalmente.