Este 12 de agosto de 2026, España vivirá un eclipse solar total, un fenómeno astronómico excepcional que podrá contemplarse como total desde la Comunitat Valenciana. Sin embargo, observarlo directamente sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves e incluso irreversibles en la retina. De hecho, como han señalado algunos experos, el daño puede producirse sin dolor y los síntomas pueden aparecer horas después.
De esta manera, para ponerse las gafas de eclipse de forma segura, lo recomendable es mirar hacia el suelo, colocárselas correctamente y, solo cuando estén bien ajustadas, levantar la mirada hacia el Sol. Para quitarlas, hay que hacer exactamente lo contrario: primero bajar la mirada hacia el suelo y, sin mirar al Sol, retirar las gafas.
Las gafas deben estar homologadas para observación solar y en perfecto estado, sin arañazos, agujeros o grietas. Las gafas de sol convencionales no sirven para observar directamente el eclipse.
Los menores, especialmente los niños pequeños, requieren más precaución
La seguridad debe extremarse cuando hay niños. La Conselleria de Salud de Baleares ha recomendado que los menores de seis años no miren directamente el eclipse, debido a la especial dificultad para garantizar que mantengan correctamente las medidas de protección.
Para los niños que sí vayan a observarlo, los adultos deben supervisar en todo momento la colocación y retirada de las gafas y evitar que miren al Sol sin protección. Una alternativa especialmente segura para los más pequeños es observar el eclipse mediante sistemas de proyección, sin mirar directamente al astro.
¿Puedo quitarme las gafas durante el eclipse?
Durante la fase parcial, las gafas deben permanecer puestas siempre que se mire directamente al Sol. Solo durante la breve fase de totalidad, cuando la Luna cubra completamente el disco solar, será seguro retirarlas para contemplar la corona solar. Es fundamental esperar a que desaparezca por completo el último punto brillante del Sol. En cuanto reaparezca el primer destello, hay que apartar la mirada, ponerse de nuevo las gafas mirando hacia el suelo y solo después volver a observar.
No obstante, cabe recordar que el momento del eclipse total dura tan solo unos segundos, por lo que se recomienda llevarlas puestas durante todo el eclipse.
La protección no termina con las gafas: nunca hay que improvisar con cristales tintados, radiografías, CDs o gafas de sol normales. Para disfrutar del eclipse del 12 de agosto sin poner en riesgo la vista, la mejor estrategia es sencilla: protección homologada, supervisión de los niños y cero miradas directas al Sol sin filtro.

