Dos municipios valencianos podrán ser Capital Cultural 2026: la Generalitat abre el plazo para que los ayuntamientos presenten su candidatura antes del 30 de octubre

La Conselleria de Cultura convoca el concurso para elegir las dos Capitales Culturales Valencianas de 2026, con plazo hasta el 30 de octubre.

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Palau de la Generalitat Valenciana
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La cultura también puede ser una herramienta de equilibrio territorial. Con esa idea de fondo, la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha abierto la convocatoria para elegir los dos municipios que ostentarán el título de Capital Cultural Valenciana en 2026, un reconocimiento que lleva una década recorriendo el mapa de la Comunitat y poniendo el foco allí donde los grandes focos mediáticos raramente apuntan.

Un sello con historia y vocación descentralizadora

La Capitalidad Cultural Valenciana es un reconocimiento anual creado por Cultura de la Generalitat en 2016 con el objetivo de incentivar la vertebración de la cultura. Desde entonces, el galardón ha ido pasando por localidades muy distintas entre sí, lo que dice mucho de su espíritu: ha reconocido a localidades como Gandia, Sagunto, Potries, Alcoy o Aielo de Malferit, que han contado con programaciones específicas para celebrar su designación. El año pasado, fue Torrevieja quien recibió el distintivo, un galardón que reconoció, entre otras señas de identidad culturales, el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía y el Concurso Nacional de Teatro.

La convocatoria para 2026, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), mantiene la estructura de ediciones anteriores: dos distinciones, una para municipios de más de 5.000 habitantes y otra para los que tienen menos de 5.000 habitantes. Una fórmula que evita que el reconocimiento quede monopolizado por las ciudades más grandes y garantiza que también los pueblos pequeños puedan competir en igualdad de condiciones.

Qué gana el municipio que resulte elegido

El título no es solo honorífico. La Capitalidad Cultural Valenciana se concede cada año a municipios que convierten la cultura en motor de desarrollo económico, cohesión social y proyección turística, y abre la puerta a colaborar con los ayuntamientos para llevar espectáculos, exposiciones y artes escénicas a la ciudadanía. Las localidades seleccionadas podrán usar el sello distintivo de Capital Cultural Valenciana durante todo el año 2026 y contarán, además, con acciones de promoción institucional por parte de la Generalitat. Como mínimo, el municipio galardonado será sede de, al menos, una exposición, una propuesta escénica y un congreso o encuentro.

La consellera Carmen Ortí ha señalado que la capitalidad "no es un punto de llegada, sino un nuevo punto de partida". Una declaración que resume bien la filosofía del programa: no se trata de premiar lo que ya existe, sino de proyectar lo que puede llegar a construirse.

Qué deben presentar los ayuntamientos para optar al título

El plazo para presentar candidaturas cierra el 30 de octubre, y los ayuntamientos interesados deberán remitir la documentación exclusivamente por vía telemática a través del portal de la Generalitat. El proyecto de capitalidad cultural que exige la convocatoria es ambicioso y abarca varios frentes: desde una descripción del municipio y su patrimonio cultural, hasta el número de habitantes empadronados y la inversión cultural realizada en los últimos cinco ejercicios presupuestarios. También será necesario detallar las infraestructuras culturales públicas y privadas disponibles, así como el tejido asociativo de la localidad.

Pero el proyecto no puede limitarse al pasado. Los aspirantes deberán incluir igualmente un programa de actividades culturales previstas para 2026, un plan de promoción y difusión de la capitalidad, y un análisis del impacto social que la celebración tendría sobre el municipio y su comarca. Hay un matiz que merece atención especial: la convocatoria exige que los proyectos detallen cómo se garantizará la participación de los colectivos de población más vulnerables, un requisito que convierte la inclusión en criterio evaluable, no en simple declaración de intenciones.

La cultura como política territorial

Detrás de la convocatoria hay una apuesta política clara. Con este programa, la Generalitat pretende favorecer el acceso de la ciudadanía a una programación cultural de calidad, reforzar la participación de los municipios en la vida cultural valenciana y contribuir al equilibrio territorial mediante la descentralización de actividades culturales. En otras palabras: que la cultura no sea solo cosa de las capitales de provincia. En un territorio tan diverso como el valenciano, con cientos de municipios que raramente aparecen en la agenda cultural institucional, ese principio tiene un peso específico. La pregunta que la convocatoria deja en el aire es cuántos ayuntamientos tendrán los recursos, el equipo y la ambición para dar el paso. El 30 de octubre lo resolverá.