Del barro a la historia: la Generalitat Valenciana salva 23 libros parroquiales de Sedaví arrasados por la dana

La restauración de 23 libros sacramentales del archivo parroquial de Sedaví, dañados por la dana, devuelve a la localidad parte de su memoria del siglo XX.

Guardar

178360f959a458e0542f06a20ad91020
178360f959a458e0542f06a20ad91020
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Hay documentos que son mucho más que papel. Son el rastro escrito de quién nació, quién se casó y quién murió en un lugar concreto del mundo. En Sedaví, ese rastro estuvo durante meses cubierto de barro. Ahora, gracias a una intervención técnica minuciosa, 23 libros sacramentales del archivo parroquial de la localidad han vuelto a ser legibles, consultables y, sobre todo, preservables para las generaciones que vendrán.

La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha anunciado la finalización de los trabajos de restauración llevados a cabo por el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+i) sobre este conjunto documental, uno de los más castigados por la riada del 29 de octubre de 2024. Gran parte del archivo parroquial de Sedaví se perdió para siempre en aquella noche, lo que convierte a los ejemplares recuperados en algo todavía más valioso: los únicos supervivientes de una historia que casi desaparece bajo el agua.

Una intervención quirúrgica sobre el papel

Restaurar un documento empapado y cubierto de lodo no es simplemente limpiarlo. El proceso es largo, delicado y exige una formación especializada que va mucho más allá de lo que cualquiera podría imaginar. En el caso de los libros de Sedaví, los técnicos del IVCR+i tuvieron que eliminar manualmente los restos de barro y suciedad, desinfectar las zonas colonizadas por microorganismos —hongos y bacterias que proliferan con rapidez en papel húmedo— y corregir las deformaciones que la humedad había provocado en las hojas. Cada arruga mal tratada puede traducirse en pérdida de texto irrecuperable.

A eso se sumaron la reparación de rasgados y roturas, la restauración de encuadernaciones gravemente deterioradas y la aplicación de reintegraciones cromáticas para recuperar la legibilidad de las zonas más dañadas. Todo ello respetando en todo momento la autenticidad de los documentos: la intervención no inventa ni disimula, sino que devuelve sin falsificar. Cada uno de los 23 volúmenes fue protegido al final del proceso con un estuche de conservación fabricado a medida con materiales de calidad archivística.

Bautismos, matrimonios y defunciones: el censo de una comunidad

¿Qué contienen exactamente estos libros? La respuesta es, en pocas palabras, la vida entera de Sedaví durante el siglo XX. Entre los documentos restaurados figuran ocho libros de bautismos, cuatro de matrimonios, cuatro de defunciones y dos de confirmaciones. A ellos se suman un libro conjunto de matrimonios y defunciones del periodo 1919-1930 —el más antiguo del lote intervenido—, tres volúmenes relacionados con la propia gestión de la iglesia local (un libro de cuentas, el racional y un borrador del registro sacramental), además de un libro de bautismos de 1930 y uno de defunciones de 1939.

Son fechas que no son neutras. Un libro de defunciones de 1939 en un municipio valenciano es también, inevitablemente, un documento que habla de la Guerra Civil y de su inmediata posguerra. Esta documentación constituye una fuente de primer orden para la investigación genealógica, el estudio demográfico y la comprensión de la historia local. Saber cuántos niños nacieron en Sedaví en los años veinte, o cuántos vecinos murieron en los años de la República, es parte de un relato colectivo que va más allá de la anécdota familiar.

La memoria que casi se pierde

La dana de octubre de 2024 no solo destruyó coches, viviendas e infraestructuras. También se llevó por delante archivos enteros. El archivo parroquial de Sedaví fue uno de los afectados junto a los archivos municipales de Aldaia, Paiporta, Massanassa, Catarroja y Algemesí, el archivo judicial de Catarroja, el archivo parroquial de Picanya, el archivo histórico de Alfafar y parte del archivo de la Generalitat Valenciana en Riba-roja. Una red de memoria colectiva sacudida por el agua en una sola noche.

Para hacer frente a la magnitud del desastre, la Generalitat movilizó más de 1,3 millones de euros para rescatar el patrimonio documental valenciano afectado por la dana. Entre las medidas adoptadas, se habilitó un espacio de más de 10.000 metros cuadrados en Feria Valencia para el rescate, secado y estabilización de la documentación dañada. Una operación logística sin precedentes en la historia reciente de la conservación patrimonial valenciana.

"Este archivo es fundamental para la localidad de Sedaví, dado que gran parte de él se perdió" - Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana

La consellera también quiso destacar que la documentación restaurada "forma parte de la historia del siglo XX de esta localidad y nuestra intención es protegerla, porque es muy importante para la memoria de Sedaví", y subrayó la labor ininterrumpida de los profesionales del IVCR+i, quienes trabajan "de manera continua desde que se produjo la riada" para devolver a los ciudadanos lo que el agua intentó borrar.

Lo que hoy son 23 libros limpios, encuadernados y guardados en estuches a medida, hace poco más de un año eran montones de papel apelmazado en barro. Su recuperación es, también, una declaración de intenciones: hay cosas que merecen ser rescatadas aunque no tengan precio de mercado, aunque no sean obras de arte reconocibles, aunque sean simplemente el registro de que alguien vivió, amó o murió en un pueblo llamado Sedaví. Eso, precisamente, es lo que hace que valga la pena salvarlas.