Casi un centenar de jóvenes de entre 14 y 17 años llegados de las tres provincias valencianas se dieron cita en Bioparc Valencia para participar en el Encuentro de Corresponsales Juveniles de la Comunitat Valenciana, una jornada que sirvió tanto para reflexionar sobre el papel de estos voluntarios como para anunciarles una novedad que llevan tiempo esperando: la inminente aprobación de la Estrategia Valenciana de Juventud 2030.
Una red de 2.000 voluntarios que es referente nacional
Detrás de cada tablón de anuncios en un instituto, de cada mensaje en el grupo del barrio o de cada charla informal sobre becas y actividades hay, muchas veces, un corresponsal juvenil. La red de Corresponsales Juveniles de la Comunitat Valenciana agrupa a cerca de 2.000 jóvenes voluntarios y se ha consolidado como una de las más extensas y activas del país. Su función es tan sencilla como necesaria: detectar las necesidades y demandas informativas de sus iguales y acercar la información directamente a los jóvenes de su centro educativo, barrio o asociación.
El director general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ), Vicente Ripoll, participó en el encuentro y no escatimó en reconocimientos hacia este colectivo. Para él, estos jóvenes no son simples intermediarios: son agentes de cambio.
"Las políticas públicas deben hacerse de la mano de la juventud, situando a las generaciones jóvenes como protagonistas activas y como interlocutoras válidas, consolidando un modelo donde los jóvenes ocupen el lugar central que les corresponde" - Vicente Ripoll, director general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ)
Más que información: participación real
¿Puede un adolescente de 15 años influir en las políticas públicas de su comunidad? La respuesta, según el IVAJ, es que ya lo está haciendo. El modelo valenciano apuesta por impulsar políticas de juventud locales y fomentar la creación de redes para el trabajo con jóvenes, y los corresponsales son la pieza más cercana a la realidad cotidiana de ese engranaje.
Durante la jornada en Bioparc Valencia se llevaron a cabo dinámicas de trabajo colectivo, se reforzaron las redes de colaboración entre participantes de distintas provincias y se compartieron nuevas ideas para mejorar la intervención con jóvenes en el territorio. No fue solo un encuentro de puesta en común: fue también un espacio de escucha activa entre instituciones y la ciudadanía más joven.
Ripoll subrayó en su intervención la importancia de contar con "instrumentos estratégicos y planes de acción capaces de ofrecer oportunidades de presente y de futuro para la juventud, basados en la igualdad, la sostenibilidad, el ocio educativo y la justicia social". Una declaración de intenciones que apunta directamente al marco que está a punto de hacerse oficial.
La Estrategia Valenciana de Juventud 2030, a punto de aprobarse
El encuentro fue también la ocasión elegida para comunicar a los asistentes que la Estrategia Valenciana de Juventud 2030 (EVJ 2030) está próxima a ser aprobada. No es un documento ajeno a ellos: muchos de estos jóvenes participaron activamente en el proceso de redacción participativa que dio forma al texto. Ahora, están a punto de ver convertido su trabajo en política pública.
Derivado del impulso del IVAJ hacia las políticas de juventud a través de la Ley de Juventud y la Estrategia Valenciana de Juventud, el objetivo es articular la actuación de los principales agentes de la Xarxa Jove —el IVAJ, las administraciones locales y las personas jóvenes— en torno a un plan que establezca líneas prioritarias para favorecer el desarrollo, el bienestar y la participación juvenil en la Comunitat Valenciana.
La EVJ 2030 aspira a convertirse en la hoja de ruta de la Generalitat en materia de juventud para la próxima década. Y si algo dejó claro el encuentro de Bioparc Valencia, es que quienes mejor conocen las necesidades de esa hoja de ruta son, precisamente, quienes la van a vivir: los propios jóvenes. Con 2.000 voluntarios distribuidos por todo el territorio y una trayectoria que la sitúa como referente nacional, la red de Corresponsales Juveniles no es solo un programa institucional —es la prueba de que la participación juvenil, cuando se toma en serio, genera estructuras que perduran.


