Casi 194.000 valencianos reciben el Bono Social Térmico 2025: la Generalitat ya ha pagado 27 millones para combatir la pobreza energética

La Comunitat Valenciana ha abonado el 90% de su presupuesto del Bono Social Térmico 2025, con 27 M€ distribuidos entre 193.629 beneficiarios.

Guardar

Imagen de una persona mayor en su casa
Imagen de una persona mayor en su casa
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Cerca de 194.000 hogares vulnerables de la Comunitat Valenciana han recibido ya su parte del Bono Social Térmico 2025. La Generalitat, a través de Ivace+i, ha completado el pago de 27 millones de euros a un total de 193.629 personas beneficiarias, una cifra que representa el 90% del presupuesto global de 30 millones de euros asignado a este programa. Solo quedan pendientes algunos expedientes con incidencias puntuales, lo que convierte esta convocatoria en una de las más ágiles ejecutadas hasta la fecha.

El dato no es menor si se tiene en cuenta el contexto. Esta medida fue aprobada por el Gobierno en octubre de 2018, haciéndose efectiva por primera vez en 2020 para ayudar a las personas que sufren pobreza energética. Desde entonces, son las comunidades autónomas quienes asumen la gestión y el pago de las ayudas, con cargo a los presupuestos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Dicho de otra forma: que el dinero llegue pronto o tarde a las familias depende, en gran medida, de la capacidad de gestión de cada territorio.

Un programa de tres lotes y mucha burocracia superada

Los pagos no llegaron de golpe. La distribución se articuló en tres tandas a lo largo del ejercicio. El primer lote se efectuó en abril, con 165.517 euros para 1.132 beneficiarios. En mayo llegó un segundo tramo de 502.223,10 euros que alcanzó a 3.373 personas. Pero el grueso del esfuerzo económico se concentró en junio: un tercer lote de más de 26,1 millones de euros que está llegando estos días a 189.124 hogares. Tres rondas, una sola misión: que nadie se quede sin calefacción por falta de dinero.

La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio no ocultó su satisfacción con los resultados.

"La rapidez y eficacia en la tramitación de estas ayudas permiten dar una respuesta ágil a los hogares más vulnerables y reforzar la protección frente a la pobreza energética." - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana

Cano también señaló que la Comunitat Valenciana figura entre las autonomías que han ejecutado los pagos con mayor celeridad, un reconocimiento relevante si se considera que aunque la legislación establece que el Bono Social Térmico se cobra durante el primer trimestre del año, lo cierto es que la ayuda puede retrasarse, como ha ocurrido en años anteriores.

Ivace+i, el motor de 145 millones en seis años

Detrás de estos pagos hay un engranaje administrativo que lleva años rodando. Desde 2020, Ivace+i ha gestionado más de 145 millones de euros en pagos correspondientes a este programa, consolidando un sistema orientado a la ciudadanía que incluye personal específico dedicado en exclusiva a esta labor. Para facilitar el proceso, el organismo envió circulares informativas a los beneficiarios explicando la cuantía asignada, los pasos para el cobro y los plazos, y habilitó en su web un enlace para consultar el listado de personas beneficiarias.

El funcionamiento del bono es, en teoría, sencillo: no se solicita, se concede automáticamente a todas aquellas personas que a 31 de diciembre del año anterior tenían vigente el Bono Social Eléctrico. Salvo renuncia expresa, el importe se ingresa directamente en la cuenta bancaria donde el beneficiario tiene domiciliada su factura eléctrica. Sin formularios, sin colas.

¿Cuánto dinero puede recibir cada familia?

La cuantía no es uniforme para todos. El importe mínimo de la ayuda es de 35 euros, pero puede ser de hasta 372 euros en función del grado de vulnerabilidad del beneficiario y de la zona climática en la que resida, ya que las áreas con inviernos más fríos reciben una ayuda superior para cubrir los mayores costes de calefacción. El programa cubre la energía destinada a calefacción, agua caliente sanitaria o cocina. No es solo una ayuda para pagar el gas: es un colchón para que las decisiones cotidianas —encender la calefacción, ducharse con agua caliente, cocinar— no se conviertan en un dilema económico.

Con 27 millones ya distribuidos y la práctica totalidad de los expedientes resueltos, la Comunitat Valenciana cierra uno de sus ciclos de gestión energética más completos. Un programa que nació como medida de emergencia y que, seis años después, funciona como una red de protección silenciosa para casi 200.000 familias que dependen de él cada invierno.