Con las últimas noticias conocidas en la subida de las pensiones de cara al próximo 2024, el final del último trimestre de 2023 viene cargado de sabor agridulce para las personas que estén en edad de jubilación. Desde agosto, cuando se superaron los 65 años por primera vez en la historia, las reformas del sistema de jubilación han empeorado las condiciones. A partir de este mes, donde los trabajadores que no tienen 37 años de cotización pueden jubilarse con 66 años y cuatro meses, todos aquellos que no lleguen al mínimo cotizado, para poder aspirar a la pensión completa deberán retirarse con 66 años y seis meses de edad.
Por el momento se mantiene la jubilación a los 65 años si se llega al mínimo de cotización pero, a partir del 1 de enero, si un trabajador con 65 años quiere jubilarse, deberá haber cotizado a la Seguridad Social treinta y ocho años, como mínimo.
En cuanto a las pensiones, las personas jubiladas cobrarán unos 50 euros más de media, afectando esta medida a casi 9 millones de personas. La media de las prestaciones llegará a los 1.200 euros. Según el Ministerio de Seguridad Social, las nóminas de los jubilados llegarán a alcanzar una media de 1.400 euros, dotando así a las personas mayores al mantenimiento de su accesibilidad económica.
De cara a los próximos 3 años, el Gobierno de España se propone aumentar la edad legal de jubilación en 67 años si no se han cotizado 38 años y medio como mínimo.
Jubilación anticipada
Las nuevas medidas retrasan hasta los 64 años y seis meses la edad para acogerse a la jubilación anticipada voluntaria, permitiendo si se han cotizado 38 años jubilarse a los 63. Además, los que sean despedidos con 62 años y medio o 61 años si se han cotizado 38 años, podrán acogerse a la jubilación anticipada, eso sí, con una rebaja importante en el ingreso de su pensión.


