Hay exposiciones que se visitan con calma un domingo por la tarde. Y hay otras que piden ser exploradas de noche, con las luces bajas y la excusa perfecta. El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) de Valencia ha encontrado esa excusa en Halloween y la aprovecha a fondo: este miércoles, 28 de octubre, a las 19.30 horas, abre las puertas a una visita especial centrada en las obras más perturbadoras de José Segrelles, el ilustrador valenciano que en el primer tercio del siglo XX ya imaginaba mundos que el cine tardaría décadas en reproducir.
La cita no es una visita convencional. Estará guiada por José Enrique Segrelles, sobrino nieto del artista y comisario de la muestra, quien conducirá al público por las piezas de la exposición 'José Segrelles. El pintor fantástico' que encajan en el género de terror. Una selección que, vista en conjunto, revela hasta qué punto Segrelles fue un explorador de lo macabro mucho antes de que ese universo encontrara su lugar en la cultura popular.
Un universo de cráneos, medusas y marcianos
Josep Segrelles Albert nació en Albaida el 18 de marzo de 1885 y su pintura se inscribe dentro del orientalismo, el simbolismo, el realismo fantástico y la ciencia ficción. Más allá de la geografía valenciana, fue un auténtico fenómeno en el mercado editorial anglosajón durante los años 20 y 30, con publicaciones míticas como The Illustrated London News o The Sketch que internacionalizaron su trabajo. Y sin embargo, durante décadas, su nombre quedó en la sombra. La exposición actual, la más completa dedicada hasta la fecha a su obra, llega como una reparación necesaria.
Para la visita de Halloween, el recorrido se detendrá en piezas que son, cada una a su manera, una pequeña obra maestra del horror ilustrado. Una de ellas es Torre de cráneos, realizada en 1921 para la novela Los muertos mandan, de Vicente Blasco Ibáñez. La imagen es tan inquietante como sugerente, y el propio comisario la explica con una paradoja casi poética:
"Alrededor de esa torre de cráneos revolotean diferentes calaveras con alas de murciélago, haciendo una alegoría a los querubines de los cuadros religiosos clásicos; las calaveras tienen la mandíbula caída porque están haciendo himnos a la divinidad o al resto de los humanos." - José Enrique Segrelles, comisario de la exposición
La lista de obras terroríficas no se agota ahí. Entre las referencias del artista habitaban visiones inquietantes sobre las pesadillas de Edgar Allan Poe, las distopías siderales de H. G. Wells o las aventuras fantásticas de H. P. Lovecraft, y con una capacidad de anticipación asombrosa, Segrelles dibujó en 1929 los sobrecogedores trípodes de La guerra de los mundos. Esa acuarela, publicada en la revista británica The Sketch, sería retomada por el propio artista en 1950 en el óleo La invasión de los marcianos, como si él mismo quisiera revisitar su propia pesadilla.
También figuran en el recorrido La envidia (1925), perteneciente a su serie Los siete pecados capitales, donde Segrelles representa el concepto con una cabeza de medusa en un juego visual que dialoga directamente con la obra de Caravaggio. Y la acuarela La Pesadilla, el bote de cristal (1926), que según la investigación sobre su legado inspiró al personaje de Gollum en la adaptación cinematográfica de El señor de los anillos realizada por Peter Jackson. Un dato que, por sí solo, convierte a Segrelles en un antepasado visual de buena parte de la fantasía contemporánea.
Las criaturas de Segrelles cobran vida en las calles de Valencia
La programación de Halloween no se queda dentro de las paredes del Centre del Carme. Coincidiendo con estas fechas, el artista visual Sergi Palau —cofundador del colectivo NiñoViejo, antiguo miembro del laboratorio de creación visual Radiante y comisario artístico del festival Volumens en València— ha animado digitalmente algunas de las criaturas más inquietantes de Segrelles. Las animaciones pueden visualizarse escaneando los códigos QR que aparecen en los carteles de la fachada del centro y en otros puntos de la ciudad, y la propuesta se extiende también a las redes sociales, invitando a la ciudadanía a interactuar con el legado del pintor. Una forma de llevar el terror de Segrelles al bolsillo de cualquier paseante desprevenido.
Una exposición que va mucho más allá de una noche de miedo
La exposición está integrada por 155 piezas originales entre óleos y acuarelas, 60 de ellas inéditas. Por su minuciosa técnica e imaginación, Segrelles supone una influencia para todo el género fantástico actual, desde los ilustradores y dibujantes hasta los diseñadores conceptuales o directores de cine. La muestra podrá visitarse hasta enero de 2027, lo que da margen sobrado para explorarla con calma, lejos del frenesí de Halloween.
La programación paralela continúa durante noviembre y diciembre con encuentros dedicados a la influencia de Segrelles en la ilustración, el arte urbano y el cine. El Centre del Carme reunirá a profesionales de distintas disciplinas para abordar cómo el legado del pintor de Albaida sigue filtrándose en el cómic, el arte mural y el audiovisual de hoy. Y el 28 de noviembre, el compositor valenciano Josué Vergara, autor de la banda sonora del documental Segrelles. Ilustrador Universal, ofrecerá un concierto en el propio CCCC, con piezas que el pintor dedicó a la música en vida.
Hay algo revelador en que una exposición sobre un ilustrador nacido en 1885 necesite una noche de Halloween para recordarnos que siempre estuvo ahí, mirando desde los márgenes de lo fantástico. Segrelles no esperaba que el mundo le alcanzara; simplemente dibujó lo que veía venir.


