Un año sin tren y con fecha incierta: la línea Valencia-Zaragoza sigue parada

¿Cuándo volverá el tren Valencia-Zaragoza? Adif mantiene la incertidumbre sobre la fecha de regreso

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Imagen de un tren de Renfe - Cercanías / Foto: JT Curses
Imagen de un tren de Renfe - Cercanías / Foto: JT Curses

El servicio ferroviario que conecta Valencia y Zaragoza cumple ya un año interrumpido, dejando a miles de viajeros sin la comodidad del tren y obligándolos a depender de un servicio alternativo por carretera habilitado por Renfe. Las obras comenzaron el 17 de febrero de 2025 con una duración prevista de nueve meses, pero tras doce meses, los trabajos aún no han finalizado.

Adif prevé reabrir la línea en abril de 2026, aunque fuentes internas advierten que la fecha podría retrasarse, pues la puesta en marcha depende de factores externos al propio administrador ferroviario. Entre los principales condicionantes para reanudar el servicio se encuentra la seguridad, considerada prioritaria. La línea deberá superar una evaluación exhaustiva de organismos externos y recibir la aprobación de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria antes de que puedan circular los trenes.

A esta exigencia se suma la necesidad de que los maquinistas reciban formación específica para adaptarse a los cambios en el gálibo de túneles y pasos superiores, así como a las modificaciones en señalización y sistemas de control de la circulación, indispensables tras la modernización de la vía.

Meteorología y errores técnicos

Los retrasos en las obras se deben a varios factores que se han ido acumulando a lo largo del último año. Episodios meteorológicos adversos han obligado a parar trabajos en algunos tramos, mientras que la propia Adif reconoció errores y carencias técnicas en el proyecto inicial de electrificación del tramo Zaragoza-Teruel, lo que obligó a modificar el contrato adjudicado y a aumentar el presupuesto en casi tres millones de euros. 

A esto se suma la compleja orografía del terreno, especialmente en los tramos donde la línea coincide con la C-5 de Cercanías hasta Caudiel, donde los taludes naturales han condicionado la ejecución de los trabajos. Estas circunstancias han llevado a que la fecha de finalización de las obras, que inicialmente se estimaba para noviembre de 2025, se vea ahora retrasada al menos cinco meses.

Las actuaciones previstas

El plan de modernización de la línea contempla actuaciones fundamentales para mejorar la capacidad, velocidad y sostenibilidad del servicio. Entre ellas se incluyen la adecuación de 45 pasos superiores y 19 túneles a los requerimientos del nuevo sistema de electrificación, la renovación de carriles, traviesas y balasto, la instalación de un sistema de bloqueo automático entre Caudiel y la salida hacia Teruel, así como la construcción de un apartadero de 750 metros en la estación de Cella con conexión a la plataforma logística de Platea. 

Además, se eliminará un paso a nivel en Teruel, todo con el objetivo de incrementar la fiabilidad de la línea y reducir la posibilidad de incidencias. La electrificación permitirá, además, un avance hacia la sostenibilidad, evitando la emisión de unas 5.000 toneladas de CO2 y el consumo de 2,1 millones de litros de diésel cada año, al tiempo que se buscan tiempos de viaje más competitivos.

Con todos estos factores, la reapertura de la línea Valencia-Zaragoza se presenta como un proceso complejo que va más allá de la simple finalización de obras: depende de la combinación de seguridad, certificaciones, formación de maquinistas y resolución de los obstáculos técnicos acumulados durante el último año, dejando a los usuarios con la incógnita de cuándo podrán volver a subir al tren.

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