Hay oficios que se aprenden en las aulas, pero que solo cobran sentido en la calle. El de policía local es uno de ellos: el agente que aparece primero en un accidente, el que media en una discusión de vecinos, el que acompaña a una víctima de violencia cuando nadie más ha llegado todavía. Para garantizar que quienes ejercen esa labor estén a la altura de lo que la ciudadanía espera de ellos, la Comunitat Valenciana ha cerrado un nuevo ciclo formativo. El Instituto Valenciano de Seguridad Pública y Emergencias (IVASPE) ha certificado a 276 alumnos y alumnas para ejercer como agentes de la escala básica de Policía Local o para ascender a las categorías superiores de los cuerpos policiales de la Administración local.
Una promoción que llega a 43 municipios
El acto de entrega de certificaciones se celebró en la sede central del IVASPE, en Cheste, con la presencia del conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, y del secretario de Emergencias e Interior y director de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, Fernando Lasheras. Un total de 118 nuevos agentes quedan habilitados para comenzar su carrera como policías locales en 43 municipios repartidos por las tres provincias valencianas, tras superar el curso selectivo de la escala básica para el acceso a la categoría de agente.
No es un número menor. Cada uno de esos 118 agentes cubre una plaza real en un ayuntamiento real, lo que significa que decenas de localidades —muchas de ellas de tamaño mediano o pequeño— refuerzan ahora sus plantillas con efectivos formados y certificados. El programa formativo se imparte en la sede central del IVASPE en Cheste y consta de 700 horas de formación teórica y ocho semanas de prácticas. Una exigencia que no es menor y que sitúa a estos agentes en disposición de afrontar desde el primer día las demandas de la seguridad ciudadana.
Cuatro niveles de formación, una misma exigencia
La promoción no se limita a los recién incorporados. El grueso de los titulados corresponde a agentes ya en activo que han apostado por la promoción interna. 92 agentes han superado el curso selectivo para acceder a la categoría de oficial, orientado a reforzar competencias de liderazgo, organización de servicios y toma de decisiones. Otros 58 han completado el itinerario de la escala técnica, que habilita para las categorías de inspector e intendente, con énfasis en planificación estratégica, gestión de unidades y coordinación institucional. Y en la cúspide de la jerarquía, 8 agentes han superado el curso de la escala superior para optar a comisario y comisario principal, el nivel más exigente en cuanto a dirección estratégica y gestión de organizaciones policiales complejas.
Es competencia del IVASPE organizar e impartir cursos de formación básica de policías de nuevo ingreso, dentro de las distintas escalas y categorías, así como los de ascenso o promoción de las diferentes categorías, y los de perfeccionamiento. En la práctica, esto convierte al instituto en el eje vertebrador de toda la carrera profesional de un policía local valenciano, desde que accede al cuerpo hasta que alcanza sus máximas responsabilidades.
Cursos diseñados para cada responsabilidad
Valderrama subrayó durante el acto que los programas formativos del IVASPE están diseñados para ajustarse con precisión al perfil de cada nivel profesional. La formación para nuevos agentes incorpora materias jurídicas, operativas, tácticas y de intervención policial. Los agentes reciben formación en áreas como táctica policial, criminalística, defensa personal, detección de drogas y derecho, entre otras. Los cursos para oficiales, en cambio, están orientados a la dirección de equipos y la actualización normativa, mientras que el itinerario para inspectores e intendentes profundiza en la resolución de situaciones complejas y la gestión de recursos.
No es un modelo estático. La formación, alineada con los objetivos estratégicos del IVASPE, busca preparar a los cuerpos de seguridad ante los desafíos que plantean las nuevas tecnologías, los avances científicos y los cambios legislativos. En 2024, el IVASPE formó a cerca de 4.000 profesionales en seguridad, emergencias y protección civil , lo que da una idea del alcance real de una institución que lleva funcionando desde 1991 y que se ha convertido en referencia para toda la red de seguridad pública valenciana.
La confianza ciudadana, en juego en cada intervención
"Sois quienes llegáis primero ante una emergencia, auxiliáis a una persona vulnerable, reguláis el tráfico, mediáis en conflictos vecinales, protegéis a víctimas de violencia y, en definitiva, quienes contribuís cada día a que nuestros pueblos y ciudades sean espacios más seguros y más humanos" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
El conseller fue más allá de los datos y puso el foco en algo que las estadísticas no recogen fácilmente: la dimensión humana del trabajo policial. Porque la legitimidad de un cuerpo de seguridad no se mide solo por el número de efectivos o por las horas de formación acreditadas. Se construye, día a día, en la forma en que un agente responde ante quien más lo necesita.
"La confianza de la ciudadanía en las instituciones se construye muchas veces en una conversación con un agente de policía, en una ayuda prestada en un momento difícil o en una intervención profesional realizada con respeto y cercanía" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
276 personas han recibido esta semana un certificado. Pero detrás de ese papel hay algo más concreto: vecinos que tendrán un agente mejor preparado en su municipio, situaciones de emergencia que encontrarán una respuesta más cualificada y, en definitiva, una apuesta institucional por sostener la seguridad pública sobre una base formativa sólida. En un contexto en el que la Comunitat Valenciana sigue ampliando y modernizando su red de formación policial —con nuevas sedes del IVASPE abiertas recientemente en Castellón— la graduación de esta nueva promoción no es solo un trámite administrativo: es la demostración de que la seguridad local también se construye en las aulas.


