El 16 de marzo y otros festivos escolares en Valencia solo podrán recuperarse en Navidad o Semana Santa a partir del próximo curso

El nuevo calendario escolar propuesto por la Conselleria cambia las reglas tras las solicitudes masivas de festivos por Fallas

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Inicio del curso escolar
Inicio del curso escolar

La posibilidad de que el próximo 16 de marzo sea festivo en numerosos municipios de la provincia de Valencia ha abierto un nuevo debate sobre el calendario escolar. Varios ayuntamientos han solicitado a la Conselleria de Educación que declare esa jornada como no lectiva para que el alumnado pueda disfrutar plenamente de las Fallas, con la condición de recuperar el día alargando el curso escolar en junio. Este año será viable, pero podría dejar de serlo si prospera la nueva propuesta de calendario que el departamento autonómico llevará a la Mesa Sectorial.

La medida responde a una situación que se ha repetido en distintas localidades. El 16 de marzo cae en día laborable y queda en plena semana fallera. Muchos Consejos Escolares Municipales no lo incluyeron inicialmente entre sus tres jornadas no lectivas de libre disposición y, ante la presión de familias y ayuntamientos, han tenido que cursar peticiones extraordinarias a la Conselleria para poder declararlo festivo. Valencia fue una de las primeras en obtener el visto bueno, y después se han ido sumando otros municipios como Aldaia, Picanya, Mislata, Burjassot o Xirivella.

Hasta ahora, el sistema permitía cierta flexibilidad. Además de los periodos vacacionales comunes para todos los centros de la Comunitat Valenciana, cada municipio puede fijar tres días no lectivos a través de su Consejo Escolar Municipal. Estas jornadas suelen coincidir con festividades locales o con días laborables situados entre festivos para facilitar la conciliación.

El conflicto de este curso con el 16 de marzo ha llevado a la Conselleria a plantear cambios. Según la propuesta que se debatirá, los municipios podrán ampliar sus festivos locales de forma excepcional entre dos y cuatro días adicionales. Sin embargo, la novedad clave es que estos días deberán recuperarse obligatoriamente dentro del propio calendario ordinario, concretamente restando jornadas a las vacaciones de Navidad o de Pascua. Es decir, ya no se permitirá compensarlos extendiendo el curso en junio si eso supone alargar su duración oficial.

Además del cambio en la recuperación de días no lectivos, la propuesta introduce otra modificación relevante: las vacaciones de Navidad comenzarían el 24 de diciembre, día de Nochebuena, en lugar del 23 como ocurría hasta ahora. Esto supondría que el descanso tras el primer trimestre sería un día más corto.

Rechazo a la medida

Este giro implica una modificación sustancial en la organización del calendario escolar. En la práctica, si un municipio decide declarar un día no lectivo en marzo por las Fallas, ese día tendría que recuperarse durante las vacaciones navideñas o en Semana Santa. Para muchas familias puede resultar una solución razonable, especialmente si necesitan apoyo escolar en periodos laborales. Para parte del profesorado, en cambio, supone una alteración de condiciones consolidadas.

El sindicato STEPV ha mostrado públicamente su rechazo a la propuesta. Considera que la medida puede generar tensiones dentro de la comunidad educativa al enfrentar los intereses de familias y docentes. Desde su punto de vista, trasladar la recuperación de jornadas a los periodos vacacionales reduce derechos adquiridos del profesorado y desdibuja el carácter pedagógico de esos descansos.

La organización sindical sostiene que la conciliación laboral y familiar es un problema estructural que requiere un debate amplio y consensuado, no ajustes puntuales en el calendario escolar. En su comunicado, advierte de que convertir los centros educativos en una solución automática para cubrir jornadas laborales durante Navidad o Pascua no aborda el fondo de la cuestión.