Cada mañana, cuando miles de estudiantes y trabajadores se suben a un metro, un tranvía o un autobús interurbano en la Comunitat Valenciana, lo hacen dentro de una red que, desde este septiembre, ofrece 1,2 millones de plazas diarias de transporte público. Es una cifra que cuesta visualizar, pero equivale a llenar el estadio de Mestalla más de doce veces al día, y es la que maneja la Generalitat para arrancar un curso escolar que, como siempre, pone a prueba la capacidad del sistema.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado la campaña de transporte público regular de otoño, que engloba los servicios de Metrovalencia, Metrobús, TRAM d'Alacant, TRAM de Castelló y el autobús interurbano. El arranque del nuevo curso no es un detalle menor en la planificación del transporte: la incorporación simultánea de decenas de miles de universitarios y estudiantes de secundaria a las redes de movilidad urbana e interurbana exige anticipar refuerzos y concentrar personal donde más se necesita.
"Garantizamos una movilidad cómoda, sostenible, accesible y eficiente, asegurando la cobertura de las necesidades diarias de desplazamiento de la ciudadanía" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Metrovalencia, el pilar de la red
La columna vertebral de ese millón doscientas mil plazas es Metrovalencia, que por sí sola aporta 850.000 plazas diarias. En hora punta, la red de metro y tranvía de Valencia supera las 75.000 plazas, suficientes para mover a cerca de 300.000 viajeros en una jornada laborable y lectiva completa. Para el inicio de curso, la Generalitat ha reforzado la presencia de personal de atención al cliente en las estaciones con mayor afluencia universitaria: Benimaclet, Àngel Guimerà, Empalme, Universitat Politècnica, Tarongers-Ernest Lluch y Marítim son los puntos prioritarios.
En Alicante, el TRAM d'Alacant suma cerca de 125.000 plazas diarias, con una capacidad de aproximadamente 7.000 plazas por hora, y mueve a más de 50.000 viajeros al día. Las estaciones vinculadas a campus universitarios y centros educativos —Universitat, Bulevar del Pla, Virgen del Remedio o Instituto— también han recibido refuerzos específicos para el inicio del curso. En Castellón, el TRAM permite a 6.000 personas desplazarse cada jornada, y ya están operativos los nuevos puntos de carga ultrarrápida, fruto de una inversión de 1,3 millones de euros.
600 autobuses eléctricos y 13 líneas renovadas
Más allá del metro y el tranvía, la red de autobús interurbano también ha vivido una transformación notable en los últimos meses. La Generalitat ha renovado 13 líneas de transporte interurbano y ha puesto en marcha seis corredores de Metrobús, con la previsión de renovar 17 líneas más antes de que termine el año, junto a cuatro adicionales de emergencia. En total, han salido a la carretera 600 autobuses eléctricos, una cifra que habla tanto de renovación de flota como de apuesta por la reducción de emisiones en la movilidad cotidiana.
La modernización no se limita a los vehículos que circulan hoy. La Generalitat mantiene un programa continuo de mantenimiento y renovación de infraestructuras: vías, electrificación, drenajes, centros de transformación, escaleras mecánicas, ascensores y sistemas de seguridad están en revisión. Este curso arranca además con el nuevo puesto de mando operativo de València Sud, reconstruido tras los destrozos de la DANA. También se está ejecutando la renovación de más de 10.000 asientos en los trenes y tranvías de Metrovalencia y TRAM d'Alacant, y continúan los trabajos de mantenimiento en unidades de la serie 4300 para mejorar su fiabilidad. En materia tecnológica, la renovación de los sistemas de videovigilancia de la flota ya se ha completado en Valencia y sigue avanzando en Alicante.
El segundo curso con las líneas de la DANA en marcha… pero no todas
Martínez Mus ha querido subrayar que este es el segundo año consecutivo que comienza con todas las líneas de la Generalitat afectadas por la DANA en funcionamiento. Los datos respaldan ese mensaje: entre el 27 de junio y el 31 de agosto de 2026, un total de 8.084.398 viajeros utilizaron el tramo València Sud-Castelló, lo que da idea del volumen de movilidad recuperado en ese corredor.
Pero el balance no es igual para todos. Hay una fractura evidente entre lo que gestiona la Generalitat y lo que depende del Estado. Casi dos años después de la DANA, la línea C3 que unía Aldaia con Utiel sigue sin operar: la riada arrastró 80 kilómetros de vía sin electrificar y dejó a la comarca sin ferrocarril. Los vecinos de Utiel, Siete Aguas y Requena dependen ahora de lanzaderas de autobús hasta Buñol, donde toman un tren con frecuencias de una por hora. Aunque Renfe recuperó el servicio de tren en el tramo Loriguilla-Buñol desde el 19 de diciembre de 2025 , el tramo final hasta Utiel sigue sin fecha concreta de reapertura.
La C-3 no es el único frente abierto. La línea C-2 permanece interrumpida entre Xàtiva y Moixent por obras, una situación que se prolongará hasta 2027. La C-5 continúa afectada por obras entre Caudiel y Sagunto. Y el servicio de Media Distancia entre Sagunto y Teruel sigue suspendido. Son cuatro heridas en la red ferroviaria de competencia estatal que la Generalitat señala sin ambigüedad como un agravio pendiente de resolución.
El debate de los trenes "nuevos" que no son tan nuevos
A esta situación se suma otra polémica de calado. El Gobierno central presenta la incorporación de nuevo material rodante a Cercanías de Valencia como una mejora de capacidad, mientras PP, Compromís y Vox la leen como un agravio: la capital recibe trenes nuevos y Valencia, material con dos décadas. Martínez Mus ha sido directo al respecto: los trenes anunciados por el Ministerio "son en realidad trenes remodelados", vehículos que llevan décadas en servicio, mientras los trenes de nueva generación "se han destinado a otras comunidades que han tenido preferencia".
Tarifas rebajadas hasta fin de año
Para que la oferta llegue al mayor número posible de usuarios, la Generalitat mantiene las reducciones tarifarias vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026. Los menores de hasta 14 años continúan viajando gratis. Los jóvenes mantienen descuentos del 50%. Los abonos y títulos multiviaje conservan rebajas de al menos el 40%. Y las personas empadronadas en los municipios afectados por la DANA siguen beneficiándose de títulos gratuitos, una medida que combina política social con reconocimiento a quienes aún conviven con las secuelas de la catástrofe.
El contraste entre una red autonómica que ha logrado rehacerse —y que ahora amplía su oferta con autobuses eléctricos, asientos renovados y nuevos vehículos previstos para Metrovalencia y TRAM d'Alacant— y una red estatal que acumula interrupciones sin calendario claro define, en buena medida, el mapa de la movilidad valenciana en este otoño de 2026. Para quienes viven en los municipios del interior todavía sin tren, 1,2 millones de plazas diarias son un número que pertenece a otra realidad.

