Valencia diseñará jardines terapéuticos para el Alzheimer dentro de sus nuevos parques metropolitanos antirriadas

La Generalitat Valenciana integrará espacios para la memoria con aromas, caminos y estímulos naturales en sus grandes parques verdes metropolitanos.

Guardar

El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Un parque que huele a romero y lavanda, con caminos que nunca llevan a un callejón sin salida y bancos donde siempre hay una fuente o el canto de un pájaro cerca. Esa es, a grandes rasgos, la imagen que la Generalitat Valenciana quiere hacer realidad en los nuevos parques metropolitanos que proyecta en las riberas del Turia y el Poyo. Este lunes 21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer, el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha anunciado la creación de espacios para la memoria dentro de estos grandes corredores verdes, pensados específicamente para el desarrollo de terapias dirigidas a personas con Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

La iniciativa no es un detalle menor. España cuenta actualmente con alrededor de 800.000 personas diagnosticadas con Alzheimer, una enfermedad que representa entre el 50 y el 70% de todos los casos de demencia y que afecta al menos a uno de cada diez mayores de 65 años. Además, según la Sociedad Española de Neurología, cada año se diagnostican en el país aproximadamente 40.000 nuevos casos. Y las proyecciones para las próximas décadas son aún más preocupantes: se estima que en 2050 más de 3,6 millones de personas en España padecerán esta enfermedad, el triple que en la actualidad.

Un anuncio en el día más simbólico del año

El comisionado Mérida no eligió la fecha al azar. Reunido con la directora general de Atención a las Víctimas y a los Afectados, Amparo Clemente, y con representantes de la Federació Valenciana d'Associacions de Familiars i Amics de Persones amb Alzheimer (FEVAFA) —su presidente, Santiago Llopis, y la representante Laura Navarro—, el responsable autonómico presentó las líneas maestras de un proyecto que, según sus palabras, aspira a algo más que plantar árboles.

"Estos parques no serán únicamente infraestructuras verdes destinadas a incrementar la resiliencia frente a inundaciones, sino también lugares pensados para mejorar la calidad de vida de las personas y responder a los nuevos retos sociales y demográficos" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana

La doble función es, precisamente, uno de los aspectos más llamativos del proyecto. Los mismos parques que actuarán como barreras naturales frente a futuras riadas —una prioridad ineludible tras la catástrofe que vivió Valencia— incorporarán también zonas diseñadas para cuidar la salud cognitiva de la población. Dos respuestas a dos crisis en un mismo espacio verde.

Lo que activa la memoria está en la naturaleza

El diseño de estos espacios para la memoria no es improvisado. Responde a una lógica terapéutica concreta: los entornos naturales bien estructurados pueden activar la memoria emocional, una de las capacidades que suele conservarse durante más tiempo en las personas con Alzheimer. Con ese principio como guía, los espacios incluirán elementos cuidadosamente seleccionados:

  • Caminos circulares que evitan la sensación de pérdida o bloqueo
  • Señalización intuitiva y puntos de referencia visual
  • Plantas mediterráneas que evocan recuerdos cotidianos: romero, lavanda, jazmín e hierbabuena
  • Zonas de descanso con bancos y áreas de jardinería activa con huertos
  • Fuentes, aves y sonidos naturales como estímulos cognitivos

La jardinería, en particular, tiene un papel protagonista. Las actividades con plantas no solo estimulan la memoria, sino que contribuyen a mejorar el estado de ánimo de los pacientes, reducir su agitación y estrés, y aumentar su grado de participación social. Son espacios que, en palabras del propio Mérida, favorecen "la actividad física suave, la interacción social y la conexión con recuerdos autobiográficos".

El parque del siglo XXI: deporte, coworking y memoria

Mérida ha descrito el proyecto como "un prototipo de parque del siglo XXI", situado a la vanguardia de los proyectos más avanzados de Europa. Y la comparación tiene sentido si se observa la tendencia global: cada vez más ciudades del mundo incorporan criterios de salud cognitiva en sus espacios públicos, reconociendo que el entorno urbano tiene un impacto directo en el bienestar mental de sus ciudadanos. Valencia, con esta iniciativa, apuntaría en esa misma dirección.

Los nuevos parques metropolitanos no se limitarán a los espacios para la memoria. El diseño contempla también zonas deportivas, áreas de coworking al aire libre y senderos hipoalergénicos. El aumento de la práctica deportiva, la mayor incidencia de alergias y el envejecimiento demográfico de la población quedarán reflejados en los usos de estos nuevos espacios. Un parque, en definitiva, pensado no para el ciudadano promedio de hace veinte años, sino para el que ya vive —y el que vendrá— en una sociedad que envejece y que cada vez exige más a sus infraestructuras públicas.

Que todo esto surja en el contexto de la recuperación posdana dice mucho sobre cómo Valencia está tratando de repensar su relación con el territorio. La tragedia de las riadas abrió una herida profunda, pero también una oportunidad para construir algo distinto. Si los planes se materializan, las orillas del Turia y el Poyo podrían convertirse en un modelo a seguir: espacios donde la naturaleza protege a la ciudad de las inundaciones y, al mismo tiempo, cuida la memoria de quienes la habitan.