La huelga indefinida en la enseñanza pública valenciana sigue adelante pese al último intento de la Conselleria de Educación de acercar posturas con los sindicatos. El departamento que dirige Carmen Ortí ha elevado su propuesta salarial hasta los 200 euros mensuales para el profesorado de la Comunitat Valenciana, aunque el acuerdo todavía no está cerrado y ambas partes volverán a reunirse este martes.
La negociación, celebrada en la sede de Campanar, se prolongó durante cerca de diez horas y terminó pasada la medianoche. Tras un primer planteamiento que los sindicatos consideraron insuficiente, Educación presentó una nueva oferta económica que contempla una subida progresiva del complemento autonómico: 75 euros en 2026, otros 75 en 2027 y 50 más en 2028.
Los sindicatos convocantes de la huelga indefinida —STEPV, CSIF, CCOO y UGT— junto a ANPE, que también respalda el paro, rechazaron desconvocar las movilizaciones de forma inmediata y optaron por mantener abierta la negociación hasta la nueva reunión prevista para este martes a las 14.00 horas.
Una negociación marcada por el salario y las ratios
La primera propuesta de la Generalitat planteaba un aumento de 120 euros brutos al mes, una cifra que las organizaciones sindicales calificaron de “muy alejada” de sus reivindicaciones. Los representantes docentes reclaman recuperar el poder adquisitivo perdido desde 2010, que sitúan en torno al 20%.
Además del salario, la mesa de negociación abordó otros asuntos clave como la reducción de ratios, las plantillas docentes, la simplificación burocrática, la Formación Profesional o el uso del valenciano en las aulas. Precisamente estos dos últimos puntos continúan generando fricciones entre algunas organizaciones sindicales y la administración autonómica.
La consellera de Educación, Carmen Ortí, defendió al término del encuentro que la nueva propuesta supone “un esfuerzo muy importante” por parte de la Generalitat y aseguró que colocaría al profesorado valenciano entre los mejor remunerados de España, solo por detrás de Navarra y País Vasco.
“Queremos las mejores condiciones para el alumnado y para el profesorado”, afirmó Ortí, que expresó su confianza en alcanzar un acuerdo definitivo en la reunión de este martes.
Los sindicatos mantienen la presión
Sin embargo, los sindicatos mantienen cautela. Desde STEPV, sindicato mayoritario, reconocieron avances en la negociación, aunque insistieron en que todavía quedan “líneas rojas” por resolver, especialmente en materia de plantillas y desarrollo de la Ley de Libertad Educativa. Otras organizaciones como CSIF, CCOO o UGT también consideran que el documento ha mejorado, pero creen que sigue siendo insuficiente en algunos aspectos.
Uno de los puntos que más debate ha generado es la bajada de ratios escolares. La Conselleria apuesta por una reducción progresiva y prevé situar en 22 alumnos las aulas de Infantil el próximo curso, aunque descarta aplicar una rebaja generalizada de manera inmediata por motivos económicos.
Tras una jornada de negociación maratoniana y con la huelga todavía activa, sindicatos y Generalitat afrontan ahora una reunión decisiva para intentar cerrar un acuerdo que permita poner fin al conflicto educativo abierto desde el pasado 11 de mayo.

