Medio año da para mucho, o para poco, según quien haga las cuentas. Juanfran Pérez Llorca ha completado 22 de los 35 compromisos que adquirió ante Les Corts en su debate de investidura, lo que equivale al 63% del programa que prometió cuando asumió la presidencia de la Generalitat Valenciana en noviembre de 2025, tras la dimisión de Carlos Mazón. El balance, presentado por el propio Consell, dibuja un primer tramo de mandato marcado por la rebaja fiscal, las políticas sociales y la defensa del sector productivo valenciano, pero también por una tensión persistente con el Gobierno central en materia de financiación.
La llegada de Pérez Llorca a la presidencia estuvo condicionada desde el primer día por el peso de la DANA, la catástrofe que dejó 229 víctimas mortales y que convirtió la reconstrucción en la prioridad número uno de cualquier agenda política valenciana. El nuevo president asumió el cargo con un discurso que puso el acento en "la continuidad del proyecto político iniciado por su antecesor" y en la defensa de "la estabilidad institucional." Seis meses después, el Consell pone cifras a ese compromiso.
Lo que ya está hecho
Entre los 22 compromisos ya ejecutados figuran algunas de las medidas con mayor impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos. Las nuevas rebajas de impuestos para clases bajas y medias trabajadoras, la aprobación de la segunda Ley de Simplificación Administrativa — uno de los compromisos que en investidura se fijó con un plazo máximo de 30 días — y el acceso de los jóvenes a la vivienda son los tres ejes más visibles. En concreto, el programa de Garantías del Institut Valencià de Finances (IVF) ha aumentado su dotación económica un 50%, beneficiando a más de 1.300 jóvenes solo en el primer cuatrimestre de 2026.
En el mundo rural, se han articulado ayudas para la industria agroalimentaria y se ha puesto en marcha la Estrategia Valenciana para el Fomento de la Ganadería Extensiva 2026–2030. También se han avanzado las obras del postrasvase Júcar-Vinalopó y se ha exigido igualdad de condiciones en los protocolos de importación de productos agrícolas, una reivindicación histórica de los agricultores valencianos que ya protagonizó buena parte del discurso de investidura del president. La protección del sector primario valenciano fue uno de los ejes centrales de aquella sesión.
En marcha: vivienda, sanidad y universidad
Otros 13 compromisos están actualmente en ejecución. El Plan VIVE, que contempla la promoción de vivienda protegida, cuenta ya con 4.800 unidades en marcha. En el ámbito sanitario, se trabaja en la creación de puntos de atención urgente permanente 24 horas en todos los municipios de más de 50.000 habitantes, una medida que afecta directamente a cómo miles de personas acceden a la asistencia médica un domingo a las tres de la madrugada. La gratuidad del primer curso universitario para estudiantes que aprueben todas las asignaturas se activará el próximo curso académico.
El Presupuesto 2026, con 33.305 millones de euros, destina ocho de cada diez euros a políticas sociales. Y el 'Plan Endavant' para la reconstrucción post-DANA tiene ya el 65% de las medidas competentes a la Generalitat en marcha o terminadas. En materia fiscal, se ha anunciado una rebaja en el tramo autonómico del IRPF que, según el Consell, supondrá un ahorro de 160 millones de euros concentrado especialmente en las rentas de entre 32.000 y 72.000 euros anuales. La medida se aplicará en la Renta de 2026, cuya campaña se realizará en 2027.
La batalla con Madrid: financiación y promesas incumplidas
Si hay un frente donde el balance resulta más incómodo, es el de las relaciones con el Gobierno central. Pérez Llorca ha reclamado reiteradamente un sistema de financiación "justo, solidario y equitativo" y ha exigido un fondo de nivelación transitorio que compense la histórica infradotación de los valencianos. No es una demanda nueva: la Comunitat Valenciana lleva décadas siendo una de las regiones peor financiadas del sistema, a pesar de ser una de las más pobladas y con mayor actividad económica.
"La falta de voluntad de diálogo del Ejecutivo central para poder negociar mejores condiciones para los valencianos" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
El Consell presentó al presidente del Gobierno un documento con '100 acciones para avanzar juntos', orientadas a la reconstrucción, la economía, el empleo y la mejora de la calidad de vida. El resultado, según Pérez Llorca, es decepcionante: el Ejecutivo central "solo ha cumplido tres de ellas". Una acusación que no es menor y que el president ha calificado directamente como "nula implicación del Gobierno con nuestra tierra."
Una agenda intensa y un discurso de perfil propio
En lo institucional, los seis meses han sido intensos en forma y en contenido. Pérez Llorca llegó al cargo tendiendo la mano a los grupos de la oposición para rebajar la tensión, marcando un tono conciliador sin renunciar a sus principios. Esa apuesta por el diálogo ha tenido un resultado concreto: la constitución de una Comisión Mixta y el acuerdo de 27 medidas consensuadas con sindicatos y patronal, que contemplan la movilización de 421,26 millones de euros para apoyar a familias y empresas.
En términos de presencia territorial, la agenda del president ha sumado 266 actos distribuidos entre las provincias de Valencia, Alicante y Castellón, además de desplazamientos a otras regiones españolas y al exterior, con un total de 52 ciudades y municipios visitados. En el ámbito de las infraestructuras, se han impulsado actuaciones como la estación central del TRAM d'Alacant, el eje de la cerámica y el plan de inversiones de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV).
La política social también ocupa un lugar destacado en el relato del Consell: reducción de las listas de espera de dependencia y quirúrgicas, refuerzo de la Atención Primaria y la Salud Mental, la puesta en marcha de la Estrategia contra el Cáncer 2026-2030 y la consolidación del Programa de Prevención de Cáncer de Mama son algunas de las medidas citadas. Un primer semestre que el president resume con la idea de que la Comunitat Valenciana "vuelve a ser una tierra de oportunidades", aunque la distancia entre ese relato oficial y la percepción ciudadana —especialmente en los municipios aún marcados por la DANA— será la verdadera prueba de fuego del segundo semestre de mandato.

